Las bicicletas y patinetes eléctricos no podrán ir por la acera desde marzo de 2019

Un joven circula en patinete. /PEPE MARÍN
Un joven circula en patinete. / PEPE MARÍN

El Ayuntamiento convoca para hoy el Observatorio de la Movilidad con el fin de presentar el borrador de la nueva ordenanza que regula los vehículos de movilidad urbana

ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

El Ayuntamiento de Granada presentó ayer las modificaciones de la ordenanza de circulación de los vehículos de movilidad urbana, que impedirán a las bicicletas y los patinetes eléctricos circular por la acera a partir de marzo de 2019, según los cálculos del equipo de gobierno, y regulará la actividad de las empresas, sobre todo las turísticas, que utilizan vehículos de este tipo para su día a día. El equipo de gobierno ha convocado el Observatorio de la Movilidad para hoy viernes para presentar el citado borrador y espera que pueda aprobarse con carácter inicial en el pleno del mes de diciembre y de forma definitiva en la sesión ordinaria de febrero de 2019. Si eso ocurriera, a partir de la publicación de la ordenanza modificada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) la nueva normativa estaría en vigor. Sin embargo, el PSOE todavía deberá recabar apoyos de otros grupos municipales en el pleno municipal para poder sacar adelante la modificación de esta ordenanza.

El nuevo texto acota el sitio de las bicicletas, que sólo podrán circular por la calzada y por carriles bici en la ciudad. No será obligatorio que se desvíen hacia las vías específicas para estos vehículos –podrán ir por la carretera aunque haya un carril bici al lado–, pero el equipo de gobierno insistió ayer en que se realice una circulación responsable y se utilicen los espacios reservados para bicicletas en el caso de que los haya. La concejala de Movilidad, Raquel Ruz, aseguró que con esta medida se persigue «garantizar la seguridad del peatón y empoderar a la bicicleta en la calzada», ya que se les permitirá circular por el centro del carril derecho y también en paralelo salvo en las calles con una pendiente ascendente, que reducen la velocidad de circulación con este vehículo. Tampoco se les podrá adelantar en los carriles especialmente protegidos para bicicletas. Los propietarios de las mismas deberán, a la hora de dejar su vehículo estacionado, hacerlo en un aparcamiento destinado a este fin siempre que exista uno en un radio de 75 metros. En el caso de que no lo hubiera se podrá aparcar sobre la acera, pero será obligatorio que esta tenga más de tres metros de anchura y, una vez estacionada la bicicleta, quede un metro y medio para el tránsito habitual de los peatones. Si no se cumplieran estos requisitos no se podrá dejar la bicicleta en la vía pública y su conductor tendrá que encontrar otro espacio de la ciudad con estos requisitos. En paralelo, se permitirá a las bicis de carga que utilicen los espacios de carga y descarga del Ayuntamiento de Granada, aunque previamente deberá autorizarlo el área de Movilidad.

La modificación de esta ordenanza afecta también a otros vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos o las propias bicicletas eléctricas. Estas últimas tendrán la misma normativa que el resto de bicis, pero además su conductor deberá portar la documentación del vehículo para que en el caso de que sean detenidas se pueda demostrar cuál es la velocidad máxima que puede alcanzar la misma.

Los patinetes eléctricos tampoco podrán circular por la acera. De hecho, el Ayuntamiento de Granada pretende 'enviar' al asfalto a cualquier vehículo que se ayude de un motor eléctrico para circular y endurecerá las sanciones –que irán de los 100 a los 500 euros– para aquellos conductores que viajen por la acera. Para estos vehículos eléctricos se establece también una edad mínima de 15 años para poder circular, una edad similar a la establecida para poder conducir un ciclomotor. Quedarán excluidos de estas limitaciones y podrán circular por la zona de peatones aquellos patinetes de tracción manual o patines en línea, que también podrán ser usados por menores de 15 años.

Tras insistir en la apuesta del Ayuntamiento de Granada por la movilidad sostenible, Raquel Ruz explicó que la defensa del espacio público en los entornos urbanos o la irrupción de nuevos vehículos que rompen la tradicional barrera que separaba al peatón del vehículo a motor han llevado al equipo de gobierno a plantear una revisión de la ordenanza de peatones y ciclistas vigente, que data de julio 2010. El nuevo documento, según Ruz, se adapta también la ciudad al Plan Andaluz de la Bicicleta que el consistorio suscribió en el pleno de septiembre de 2017.