El Ayuntamiento ordena eliminar el «sexismo lingüístico» de sus documentos

Campaña contra la violencia de género del Ayuntamiento. /IDEAL
Campaña contra la violencia de género del Ayuntamiento. / IDEAL

El alcalde firmó la pasada semana un edicto con el que se pretende lograr «la visibilidad de las mujeres a través de un lenguaje inclusivo no subordinado»

Antonio Sánchez
ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

El Ayuntamiento de Granada ha dado orden de eliminar el género en sus textos oficiales y en toda la documentación generada por la ciudad. En un edicto firmado por el alcalde, Francisco Cuenca, la pasada semana se acuerda por parte de la capital «aprobar una nueva instrucción para eliminar el uso sexista del lenguaje y garantizar contenidos e imágenes no sexistas e inclusivas en la documentación y comunicación generada por el Ayuntamiento de Granada». Con ello se pretende que los textos municipales recojan «la nueva legislación y avances lingüísticos en materia de igualdad entre mujeres y hombres, implicando la visibilidad de las mujeres a través de un lenguaje inclusivo y no subordinado, así como la eliminación de estereotipos de género en las imágenes y contenidos, evitando toda posible confusión o ambigüedad».

La instrucción dada por el Ayuntamiento de Granada no termina ahí y además en el mismo texto se le aconseja a los trabajadores municipales cómo deben usar el lenguaje cuando se pongan delante de un documento que lleve el membrete de la institución. La instrucción recoge y sistematiza una serie de recursos lingüísticos «que dan un tratamiento igualitario a ambos sexos a través de un lenguaje inclusivo y un tratamiento de la imagen y comunicación que evita los estereotipos de género».

El Ayuntamiento de Granada argumenta que el objetivo fundamental de esta medida es el uso de un lenguaje no sexista e inclusivo para «conseguir la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres». El lenguaje inclusivo, en opinión del equipo de gobierno, tiene su base «en la utilización de palabras que no discriminen a las mujeres», pero también persigue que el lenguaje «no sea una herramienta al servicio de la cultura y el pensamiento androcéntrico», ya que, según entiende el área de Igualdad de la capital, «otorga a los hombres la posición central de la sociedad o del poder».

«El uso de un lenguaje igualitario o no excluyente favorece que no se perpetúen estereotipos, que se nombre a las mujeres y a los hombres y que se rompa con la invisibilidad y los prejuicios sexistas tanto desde la elaboración del pensamiento como en la construcción del discurso», argumenta el Ayuntamiento de Granada. En la exposición de motivos que realiza el área de Igualdad para adoptar esta medida se argumenta también que el uso del lenguaje «sexista» fomenta la «discriminación de las mujeres».

Por un lado, entiende el Ayuntamiento de Granada que habitualmente se utilizan falsos genéricos del tipo 'el beneficiario' o 'el interesado', algo que según el equipo de gobierno municipal no debe ser así ya que con estos términos «se refieren a hombres y mujeres en lo que se define como abuso del masculino como genérico». Otro de los conceptos que no se deben utilizar son los duales aparentes: «En muchas ocasiones se vinculan también con valoraciones peyorativas hacia las mujeres, como por ejemplo 'sargento-sargenta' o 'secretario-secretaria'».

El Ayuntamiento de Granada llama también a evitar la denominación sexuada. Se trata de las formas de referirse a los hombres «por su profesión, cargo o representación, y a las mujeres por su sexo o su afiliación al varón, como por ejemplo 'en el accidente fallecieron un vecino y su esposa'». Por último, expone el área de Igualdad de la capital que si se evita el «sexismo lingüístico» se podrá obviar el «orden de presentación» en los textos, que provoca que cuando se utilizan los términos masculino y femenino, «si se antepone siempre el masculino, como por ejemplo 'los niños y las niñas' , puede entenderse como una jerarquización o preferencia de unos sobre otras, por lo que, como alternativa, se recomienda alternar los puestos gramaticales».