El Ayuntamiento de Granada, uno de los diez de España que más cobra por tasas municipales

La oficina de recaudación de la capital, en una imagen de archivo./IDEAL
La oficina de recaudación de la capital, en una imagen de archivo. / IDEAL

Las previsiones de ingresos por estos servicios, que dependen de cada consistorio, superan los 57 millones

Juanjo Cerero
JUANJO CEREROGRANADA

El Ayuntamiento de Granada es el noveno de España que más cobra en concepto de tasas municipales. De media, cada habitante de la capital gasta al año 248,8 euros en estos impuestos, que regulan de forma autónoma las entidades locales en función de sus necesidades de financiación. El Consistorio de la capital es uno de los que más tasas diferentes administra entre los de las capitales de provincia de España, según un informe del Consejo General de Economistas de España. De acuerdo con las ordenanzas fiscales que ha consultado este organismo, la previsión de ingresos por tasas del Ayuntamiento de Granada alcanzan los 57,92 millones de euros al año, lo que supone casi uno de cada cuatro euros (el 22%) que entran en las arcas de la entidad local. Son sólo 10 millones menos que todo lo que se recauda por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el gran caballo de batalla de la financiación municipal en el terreno político. A pesar de ello, y en parte a causa de estar prorrogando presupuestos desde el año 2015, el Ayuntamiento de la capital granadina es uno de los más endeudados de España; la cantidad supera ya los 320 millones.

En el último lustro no se ha aprobado la introducción de ninguna tasa nueva, a pesar de que los servicios económicos del Ayuntamiento lo han estudiado en más de una ocasión esta alternativa para tratar de paliar la mala situación económica que se arrastra desde hace años.

De acuerdo con el informe 'Panorama de la fiscalidad local 2018', que firma la profesora María José Portillo, de la Universidad de Murcia, para el Consejo General de Economistas de España, el de Granada es un ayuntamiento con disparidades en el cobro de impuestos. Hay un total de cinco impuestos que dependen directamente de las entidades locales. Tres de ellos -el IBI, el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM)- son de recaudación obligatoria porque eran impuestos estatales que fueron cedidos a los municipios. Otros dos -el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y la plusvalía municipal- son opcionales, aunque según este informe, todas las capitales de provincia de España los cobran. En total, según la última edición de los presupuestos municipales, la previsión de ingresos por estos conceptos alcanza los 102,26 millones de euros. De ellos, dos de cada tres -el 67%- provienen del cobro del IBI, que sigue siendo uno de los puntos de discusión más fuertes en el terreno de la fiscalidad local.

Disparidad

De acuerdo con este informe del Consejo General de Economistas de España, el Ayuntamiento de Granada muestra disparidad en cómo administra sus fuentes de financiación en relación con otras capitales de provincia. Por ejemplo, es el sexto de España que mayor recaudación por habitante prevé por el impuesto sobre construcciones, con 27,3 euros por granadino y año. Un 17,3% más que la media del país, en parte porque el consistorio de la capital tiene previsto el tipo más alto para este impuesto que permite el ordenamiento legal.

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En lo que concierne al resto de Andalucía, el Ayuntamiento de Granada es el que más cobra en relación a su población por dos impuestos distintos: el IVTM y el ICIO. En cuanto al IBI es el segundo de los ocho de la comunidad autónoma, con 294,4 euros por vecino y año, y ello a pesar de estar un 7% por debajo de la media española.

Estos cinco impuestos, sumados a las tasas municipales, que no dependen de la regulación estatal sino del arbitrio de cada ayuntamiento según sus necesidades de financiación y características específicas, constituyen la mayor parte de los ingresos de los que disponen las entidades locales a la hora de elaborar sus presupuestos. De acuerdo con el Consejo General de Economistas de España, dos de cada tres euros que la capital cobra por impuestos -el 67%- procede del IBI, mientras que otros que fueron más significativos antes de la crisis, como el que grava las construcciones y otras obras, han perdido fuerza a raíz del estallido de la burbuja del ladrillo y ahora aportan mucho menos a las arcas municipales.

30 tasas municipales

Sin embargo, lo que más destaca del caso del Ayuntamiento de Granada es que es el noveno entre las capitales de provincia de España que más recauda en concepto de tasas municipales -que los municipios establecen «por la utilización privativa o el aprovechamiento especial del dominio público local»- en relación a su número de habitantes. En total, los ingresos que el Consistorio espera obtener en 2018 por estos cobros alcanzan los 57,92 millones. Esta cifra supone casi uno de cada cuatro euros que entren en las arcas locales durante un año -el 22%-. Repartido entre los contribuyentes de la ciudad, caben a 248,8 euros por cabeza. Ninguna provincia andaluza se acerca siquiera a la fiscalidad de la capital granadina en este sentido. De hecho, la diferencia es abismal, por ejemplo, con respecto al caso de Cádiz, la segunda capital de provincia andaluza que más cobra en este sentido. Mientras que en Granada la cifra es de 248,8 euros por habitante, en la capital gaditana es de 163,4. Hasta un 34% menos. En parte, esto se debe a que el Ayuntamiento tiene previstas hasta un total de 30 tasas diferentes por las que cobrar a los granadinos, según la información que figura en las ordenanzas fiscales, disponibles en la web de la administración municipal. Según la información que pudo contrastar este periódico a través de las páginas en Internet de los consistorios, el de la capital es el que más tasas regula de toda Andalucía, igualando al de la capital almeriense. La ciudad de Granada tiene bastantes más tasas distintas, por ejemplo, que los ayuntamientos de Huelva (18) o Jaén (13). Algunas de ellos son los que cabría esperar en cualquier administración local, como la que regula el uso de edificios municipales o la de recogida de basura. Otras, sin embargo, regulan asuntos tan dispares como el uso del escudo y los emblemas de la ciudad, los «servicios de sanidad preventiva» o los negocios basados en actividades de «técnicas de tatuaje y perforación cutánea». La mayoría de esas tasas llevan ya muchos años en vigor

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