Avalan el desamparo de un menor con un padre esquizofrénico al tener en cuenta su opinión

Avalan el desamparo de un menor con un padre esquizofrénico al tener en cuenta su opinión

La Junta se hizo cargo del chico, que tiene 16 años y fue internado en 2015, una decisión contra la que litigaba su madre para recuperar su tutela

YENALIA HUERTASGRANADA

La madurez de un adolescente que roza la edad adulta no es la de un niño pequeño. Y eso es lo que han tenido en cuenta los jueces de la Audiencia de Granada en el caso de un menor de la provincia de 16 años declarado en desamparo por la Junta de Andalucía en 2015. El joven, cuyos padres se habían divorciado en el año 2000, acabó internado en un centro de la Administración. El padre padece esquizofrenia y, aunque la madre ha intentado recuperar la guarda y custodia del chico, no lo ha conseguido, pues la justicia ha tenido en cuenta la propia opinión del menor.

Así consta en una sentencia dictada el pasado 23 de febrero por la Sección Quinta de la Audiencia de Granada, en la que se rechaza el recurso que la madre de este adolescente interpuso contra la decisión del Juzgado de Primera Instancia 16 -que lleva asuntos de Familia- de desestimar su oposición a la resolución administrativa provisional de desamparo.

La progenitora discrepaba de la valoración que se había hecho por parte de la Junta de la situación del menor. Sin embargo, la Audiencia avala la decisión del juzgado, que tuvo en cuenta «los informes técnicos, la circunstancia de los padres, divorciados en el año 2000, asumiendo el padre, que sufre esquizofrenia, no poder cuidar del menor, y la misma voluntad del menor, ya de 16 años, y la estabilidad que la estancia en el centro proporciona al menor».

El chico fue declarado en desamparo provisional el 17 de abril de 2015, ratificándose el desamparo el 17 de junio de ese mismo año. Frente a ello, la madre negaba que su hijo estuviera en esa situación «en contra de lo afirmado por la sentencia» y pretendía «echar por tierra» los razonamientos del juzgado. Según la sentencia del tribunal provincial, consultada por este diario, la mujer, en sus alegaciones, «se limita a poner de relieve las carencias del centro en el que está internado, del que afirma que se escapó en dos ocasiones, en noviembre de 2016 y febrero de 2017, hecho además no probado, ajeno a la cuestión que se debate».

El tribunal recuerda que en estos casos tiene un «carácter primordial» el interés del menor. Y en este en concreto, según subraya, «basta la remisión a los numerosos informes aportados a los que se refiere la sentencia (...) y desde luego el mismo deseo del menor, de casi 16 años y que merece ser tomado en consideración».

Capacidad de decisión

Así, deja claro que «no existe base alguna» acerca de que resulte perjudicial para este chico algo que desde el punto de vista pericial y del propio menor se asume como lo más acertado, «sin que queda dejar de considerar la edad, que le proporciona una capacidad de decisión que debe tener su influencia».

De este modo, el tribunal desestima el recurso de apelación que la progenitora interpuso contra la sentencia del juzgado de Familia, dictada en el marco de un procedimiento de oposición a las medidas de protección de menores acordadas por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía. Este diario ha tratado de recabar sin éxito la sentencia dictada por el juzgado de Familia para conocer con más detalle los motivos que llevaron a la declaración de desamparo de este adolescente.

El pasado mes de febrero, la consejera de Igualdad, María José Sánchez Rubio, informó de que el 99% de las resoluciones de declaración de desamparo son ratificadas en sede judicial. Lo hizo en su comparecencia ante el Pleno del Parlamento para informar sobre las políticas dirigidas a los menores que están bajo la tutela de la Junta de Andalucía. Esa es una de ellas.

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