Los auxiliares administrativos interinos piden a la UGR que cumpla «las promesas de estabilización»

Los interinos se manifiestan en el Espacio V Centenario./RAMÓN L. PÉREZ
Los interinos se manifiestan en el Espacio V Centenario. / RAMÓN L. PÉREZ

Aseguran que prueba de la prueba de promesas cumplidas es que «el proceso en el que nos encontramos inmersos sería concurso-oposición, dándole un valor al concurso del 40%»

ANDREA G. PARRAGranada

«No queremos que nos regalen un puesto de trabajo, pero sí que se cumpla lo acordado». Así de gráfica se expresa una auxiliar administrativa interina de la Universidad de Granada. Ella y sus compañeros se manifestaron ayer en el Espacio V Centenario para expresar que «nos sentimos trabajadores de segunda en comparación con otros colectivos de la UGR, y no nos sentimos ni protegidos ni queridos por la institución».

En un escrito, recuerdan que hace cuatro años la rectora «prometía la estabilización del personal funcionario interino. En la línea, la gerencia de la UGR nos hizo creer hace unos meses que este nuevo equipo de gobierno sí estaba por la labor de estabilizar al personal funcionario interino de la escala auxiliar administrativo, y que prueba de ello era que el proceso en el que nos encontramos inmersos sería concurso-oposición, dándole un valor al concurso del 40%, así como la permanencia indefinida en la bolsa de interinos«.

Dicho reglamento aseguraba a los interinos seguir trabajando, ya que los méritos a tener en cuenta para estar en la bolsa eran dos: tiempo trabajado en la UGR y exámenes aprobados en ella desde 2008 en convocatorias de dicha escala». Sin embargo, ahora dicen los trabajadores que «no vemos cumplidas sus promesas y compromisos, ya que actualmente nos encontramos inmersos en un proceso selectivo, cuyas bases fueron recurridas en noviembre por un grupo de opositores libres (no interinos), pidiendo que el valor del concurso (40%) fuera menor y que para entrar en bolsa bastara con haber aprobado algún examen en cualquier universidad andaluza, dándole a este hecho la misma puntuación que haber aprobado un examen en la UGR para dicha escala».

Recurso estimado

La Sala de lo Contencioso Nº5 de Granada ha estimado el recurso. Ha bajado la fase de concurso a un 30% y ha establecido que las personas que tengan un examen aprobado en otra universidad andaluza en convocatorias de la misma escala deben puntuar lo mismo que un examen aprobado en la UGR.

«Nos consta que la UGR no tiene intención de recurrir la sentencia, por lo que nos lleva a pensar que la Universidad granadina no quiere estabilizarnos», apuntan desde este colectivo. Asimismo, vuelve a denunciar que el examen del día 20 de enero «no se adecuaba al nivel del puesto al que se aspira, ni la extensión de la misma correspondía con el tiempo concedida para su realización, y prueba de ello fue el resultado: el 97% suspensos. Algo parecido ha ocurrido con la prueba de informática, en la que se ha vulnerado el derecho de igualdad».

Así las cosas, reivindican que «se cumpla lo que recoge el Art.55.2 del Texto Refundido del Empleado Público, en él se establece que el nivel de las pruebas de acceso a la función pública deben ser adecuadas al puesto al que se aspira, de modo que la fase de concurso sea una realidad». A lo que suman que se «mantenga el reglamento de la bolsa, recurriendo, si es necesario, la sentencia con más contundencia».