Un altar en la calle Elvira para recordar a Concha, la joven presuntamente asesinada por su novio
Amigos y familiares la homenajean en el lugar donde vivió gran parte de su vida, cuando se cumple una semana de su muerte en Málaga
No es un cementerio ni un tanatorio, pero está envuelto por el mismo aura de despedida, de pena, de respeto. Desde hace unos días, un ... altar improvisado recuerda en la calle Elvira a Concha, la granadina de 25 años que fue presuntamente asesinada por su novio en Campillos (Málaga) el pasado miércoles. Una decena de ramos de flores, velas, fotografías y hasta un poema titulado 'A mi hija Concha, con quien tanto quería'. Un rincón de dolor para homenajearla en la calle en la que vivió gran parte de su vida.
El altar está colocado sobre unas rejas, justo delante del Arco de Elvira, donde destaca una bandera de color morado con un lema: 'Vivas nos queremos'. Numerosos ramos de flores la recuerdan con varias dedicatorias, 'Tus gorditas no te olvidan', 'Con cariño, tus amigas del instituto de Cartuja' o 'Barbie, te queremos' -ese era su apodo-. Diversas fotografías y velas completan el homenaje.
Debajo, reposando sobre el suelo, un poema titulado 'A mi hija Concha, con quien tanto quería', que versa así: 'Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañera del alma, tan temprano. Alimentando lluvias, caracoles y órganos, mi dolor sin instrumento, a las desalentadas amapolas. Daré tu corazón por alimento, tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento. Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado', indican los primeros versos.
Según pudo saber este periódico, Concha se mudó de pequeña a Granada. Aquí se crió y se formó cuando fue adulta como maquilladora. También hacía sus pinitos como tatuadora. Sus padres se divorciaron y ella continuó viviendo en Granada con su madre hasta hace un tiempo. Tuvo diversos trabajos, uno de ellos de camarera durante dos temporadas en Industrial Copera, donde se encuentran «devastados».
La joven fue hallada muerta el pasado miércoles en el municipio malagueño de Campillos, donde vivía con su padre. El novio de la joven, autor confeso del crimen, también convivía con ellos. Acudió al cuartel de la Guardia Civil de Martos (Jaén) y reconoció que podría haber matado a Concha. Tras su detención, ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza. Se le atribuye inicialmente un delito de homicidio.
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