Granada, zona de aparcamiento para 'autorizados'

Granada, zona de aparcamiento para 'autorizados'

Seis kilómetros para la descarga de mercancías y más de dos mil plazas 'ORA' se suman a los espacios reservados para vehículos oficiales y acreditados

JAVIER MORALES

Aparcar a las faldas de Isabel la Católica y Cristóbal Colón es cosa del pasado. La estatua doble que corona la Gran Vía ha dejado esta semana de dar sombra a vehículos privados y autobuses. El Ayuntamiento de Granada decidió suprimir la parada de las líneas C3 y C4, así como los estacionamientos para vehículos autorizados, para «que puedan pasear tranquilamente los viandantes». La línea amarilla del semicírculo que rodea la estatua de la plaza es ahora continua, salvo en los seis metros y medio reservados para minusválidos.

Los buses hacen ahora parada al inicio de la calle Pavaneras, tal y como indican los carteles distribuidos por los postes de la zona. En la mañana de este martes, algunas vallas de obra todavía daban pistas sobre las modificaciones en la señalización, pero la parada ya funcionaba. Los aparcamientos de la plaza de Isabel la Católica eran, según el Consistorio, los únicos destinados explícitamente a vehículos con autorización municipal, por lo que el Gobierno municipal estudia ya emplazamientos alternativos que compensen las plazas perdidas en este entorno, pleno corazón de Granada, por los conductores con permiso especial.

En las calles que flanquean el antiguo convento del Carmen, hoy sede del Ayuntamiento, los aparcamientos limitados sólo pueden ser ocupados por motocicletas, coches oficiales y vehículos policiales. En la calle Mariana Pineda, la paralela más cercana a Recogidas, la señal de uno de los laterales prohíbe la parada menos de dos minutos sin abandonar el vehículo y el estacionamiento a lo largo de toda la calle. En la otra orilla sólo pueden estacionar vehículos oficiales. Estos suman 36, si se agrega el total de vehículos de este calibre en manos de cada una de las instituciones granadinas, según pudo comprobar IDEAL. Al mediodía del martes, un par de ellos con sello municipal permanecían estacionados a la vera del Ayuntamiento.

Al otro lado de la casa consistorial, en la angosta vía Escudo del Carmen, las plazas están reservadas para motos privadas y coches de la Policía Local. El cupo de vehículos de dos ruedas suele cubrirse en los aparcamientos de esta calle y las contiguas. El espacio junto a un portón en el muro del Ayuntamiento, con su correspondiente vado, sirve como punto de parada para los vehículos municipales, pese a que la señal a la entrada especifica «acceso vehículos Policía Local y Motos».

Según el Gobierno local, las paradas junto al edificio «son puntuales, no estacionamientos». Alrededor de 270 coches, entre vehículos policiales, coches oficiales y medios de los que dispone cada área municipal, conforman el parque móvil de titularidad local. A ellos hay que añadir los que quedan en manos del resto de instituciones: Universidad, Diputación, Junta de Andalucía, subdelegación del Gobierno...

Y también estos disponen de algunos estacionamientos propios. Por ejemplo, a las puertas de la Real Chanchillería, sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), una señal indica que pueden estacionar los coches de «urgencia» de este órgano judicial. Sin embargo, aquí sí es posible hacer una parada de dos minutos. En día laborable es común encontrar repleto de coches oficiales el aparcamiento de Plaza Nueva, pero también la acera contigua. Al otro lado brillan dos abigarradas hileras en el apartado para motocicletas junto a los Juzgados, algunas de ellas colocadas también sobre las baldosas de la acera.

Carga y descarga

Al margen de los aparcamientos para coches oficiales y fuerzas de seguridad, y las ya extintas plazas para vehículos autorizados de la plaza Isabel la Católica, Granada cuenta con 6.222 metros de estacionamientos en una fila india de carga y descarga. Es decir, más de seis kilómetros que en determinados intervalos horarios sólo pueden ser ocupados por «vehículos dedicados al transporte de mercancías, o aquellos que estén debidamente autorizados».

Así lo señala la ordenanza que regula estos tramos, un total de 305 distribuidos en 174 calles de la capital, según el listado publicado por el Área de Movilidad del Ayuntamiento de Granada. Entre las calles que disponen de mayor número de aparcamientos de este tipo se encuentran Pedro Antonio de Alarcón, con 13 zonas que suman un total de 215 metros destinados a la carga y descarga, y Arabial, con 11 intervalos que suman 269 metros. En los más de seis kilómetros podrían estacionar alrededor de 1.300 coches de cuatro metros de longitud con un margen de medio metro delante y detrás.

Estacionamiento limitado

En lo relativo a los aparcamientos de duración limitada, los distintos tramos diseminados por Granada capital ofrecen un total de 2.427 plazas, de acuerdo con las cifras de Movilidad. Éstas se distribuyen entre la zona azul, mayoritaria, con 1.942 aparcamientos; la zona roja, con 231 plazas, y la zona verde, situada en el Paseo de los Basilios con sólo medio centenar de vacantes.

La última orden municipal centrada en el funcionamiento de la ORA está vigente desde julio de 2010. En 2013 se modificó para incluir nuevas calles. En aquellas pertenecientes al listado azul se puede dejar el coche durante un máximo de dos horas, con tarifas que van desde los 0,55 euros al 1,80. En las rojas, donde el tope es de 60 minutos, la tarifa mínima es idéntica a la de la zona azul, mientras que el máximo es de 0,90 céntimos. Por último, en la zona verde el Paseo de los Basilios es posible estacionar a lo largo de cinco horas, con un precio que va desde 0,70 a 1,45 euros. En cualquier caso, los residentes con tarjeta pagan 1,05 euros por día.

Como sucede en el caso de la carga y descarga, también este régimen de aparcamiento cuenta con excepciones. Entre ellas, están exentas de pagar y someterse al límite de tiempo las bicicletas, los ciclomotores y motocicletas, los taxis, las ambulancias y los vehículos de discapacitados. También los «vehículos en servicio oficial de las distintas Administraciones», los «vehículos de representaciones diplomáticas acreditadas en España» y cualquier otro medio de transporte privado sobre el que «se acredite la necesidad de acogerse a este régimen». Pese a la restricción en la plaza Isabel La Católica, no faltará espacio para los 'autorizados'.