El Ayuntamiento de Granada prohíbe la fiesta de la primavera

Unos jóvenes se divierten en la fiesta de la primavera de 2015. /
Unos jóvenes se divierten en la fiesta de la primavera de 2015.

La convocatoria del evento se ha diluido a raíz del veto, pero algunos jóvenes desconocen todavía su cancelación

JAVIER MORALESgranada

El Ayuntamiento de Granada ha cancelado la celebración de la conocida 'fiesta de la primavera'. Hoy IDEAL publica en su edición en papel y en Kiosko y Más esta información en la que se analiza la estrategia del Consistorio para evitar el macrobotellón. ¿Conocen los jóvenes estudiantes esta decisión?

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El 'botellódromo' vuelve a estar en boca de los más jóvenes. La comisión que estudia su futuro ya maneja el 1 de septiembre como fecha para poner punto y final a la trayectoria del recinto. Esta noticia se une a la prohibición de la Fiesta de la Primavera anunciada el 23 de enero. Un veto que ha calado, ya que a menos de diez días para la que habría sido la convocatoria 'oficial' del evento son pocos los que están al tanto de la fecha. Sin embargo, la prohibición es un asunto aún ignorado para otros.

Alejandro, Paola y Lucía, estudiantes del segundo curso de Bachillerato, desconocen la fecha de la convocatoria: "¿Abril? El 18", dice una de las chicas. Pensaban pasar por allí, pero no quedarse. Pese a que en las redes sociales todavía hay quien invita a la fiesta, o anuncia su llegada a Granada para el viernes de la próxima semana, la prohibición ha difuminado los eventos multitudinarios que en los últimos años circulaban por Facebook o Twitter. Sí han movido ficha las discotecas, que anuncian quedadas para la noche del 18.

A Jóse, Manuel, Guillermo y Luciano, universitarios, les "sonaba" la prohibición. Ellos aseguran que impedir el consumo de alcohol no servirá de nada, ya que "al final la gente va a seguir bebiendo, se llevará unas cuantas multas pero es un mal necesario". Ellos tampoco se ponen de acuerdo en la fecha de la cita: "El 21, ¿no?", pregunta uno, "la Fiesta de la Primavera cambia", replica otro.

Hay incluso quien está al tanto de la alternativa que el Ayuntamiento de Granada ha planteado. El sábado 19 está prevista una carrera no competitiva llamada Holi Run en la que los participantes se lanzan polvos de colores. Andrea, estudiante de la Facultad de Ciencias, se enteró en Internet. Ella está de acuerdo con la restricción de la fiesta y el cierre del espacio. "No es algo que me guste, porque no me parece que sea una ocasión para la que todo el mundo quede, se reúna simplemente para estar bebiendo y que a las dos de la tarde todo el mundo se vaya a su casa hecho polvo".

Su compañera Jadilla cuenta que el botellón no es un tema que le afecte, "pero sí sé que molesta a la gente que vive a los alrededores", reconoce. Ella opina que "si cada uno quiere beber que beba en su casa o en los bares". Incide en que lo del 'botellón' es "una moda". "Ya no está de moda el quedar para tener una conversación buena o tomarse un café tranquilamente. Ya no se lleva ese tipo de relaciones con la gente", detalla esta universitaria. Jadilla concluye que las relaciones actuales de los jóvenes se basan en la "hipocresía".

"Hay rumores, ¿está prohibida de verdad la Fiesta de la Primavera?". En la otra cara de la moneda, Eduardo y Paco, también universitarios, desconocían que incluso se maneja una fecha de cierre. "Sabía que hay una campaña para cerrarlo y que el último pacto de gobierno incluía eso", relata el primero de ellos a IDEAL. "Entiendo a los vecinos, porque es algo muy molesto y la gente es incívica", añade, "pero los jóvenes quieren un sitio para beber".

A las puertas del Aulario de Derecho, Bernardo considera que no deberían prohibir la fiesta, "pero sí a lo mejor limitar un poco". Los de Bernardo, Eduardo o Paco, son puntos de vista recurrentes. Estos jóvenes se ponen en la piel de los vecinos, pero también hacen alusión a la posición de quienes se divierten en el 'botellódromo'. Bernardo, por ejemplo, hace referencia al precio del alcohol en los establecimientos. Una copa, dice, cuesta "cinco o seis euros", lo mismo que hacer 'botellón' en la calle.

Tamara, Álvaro y Julio tampoco están de acuerdo con la prohibición. "Considero que es mejor estar bebiendo en un sitio habilitado para ello que en cualquier calle ensuciándolo todo", argumenta Álvaro. Tamara pide que se controle la entrada de menores, y menciona las posibilidades de ocio alternativo, como un evento similar al Zaidín Rock, para sustituir la Fiesta de la Primavera.