El acusado de alimentar a una pitón con un cachorro de perro afirma que estaba «muerto»

El acusado de alimentar a una pitón con un cachorro de perro afirma que estaba «muerto»

La fiscalía y la acusación que ejerce la Asociación Animalista de los Montes Orientales mantienen los cargos por delito de maltrato animal

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

R. C., un vecino de Loja acusado por presuntamente alimentar a su pitón con animales vivos, ha afirmado que el cachorro de perro que dio al reptil y con el que le fotografió en 2016 para vender el animal en internet había nacido «muerto».

En el juicio, que se ha celebrado esta mañana en el juzgado de lo Penal 3 de Granada, la fiscalía y la acusación que ejerce la Asociación Animalista Montes Orientales, representada por el abogado Aritz Toribio, han mantenido los cargos contra el hombre y su novia, que también se ha sentado en el banquillo de los acusados por haber sido quien subió el anuncio a internet. Ella ha admitido que afirmó en una conversación de WhatsApp con una persona interesada en la compra de la pitón que comía «animales vivos», como crías de gatos, golondrinas y cachorros de perros, pero ha matizado que lo dijo porque tenía mucha necesidad de venderla. «Mentí», ha garantizado.

En este punto, la acusada ha asegurado que se sintió presionada por la persona que contactó con ella tras ver el anuncio, quien resultó luego ser una colaboradora de la asociación animalista. Y es que la interesada, que fue quien puso luego los hechos en conocimiento de la asociación, le dijo, según ha añadido, que quería una serpiente que cazase, que no comiese animales congelados. «Esa persona me estaba dirigiendo para que dijera que sólo comía vivos, porque si decía otra cosa no me la compraba», ha manifestado, para insistir en que mintió y se lo inventó todo porque «en ese momento lo único que estaba pensando era en venderla». Además, se ha desvinculado del cuidado y alimentación del reptil, que por cierto ya murió.

Los dos se han declarado amantes de los animales -ella tiene incluso un curso de auxiliar de veterinaria- en su derecho a pronunciar la última palabra.

El caso ha quedado visto para sentencia y ahora el magistrado, Antonio Aguilera, deberá determinar el alcance penal de los hechos y fijar, en su caso, la condena o la absolución. La fiscalía les pide un año de cárcel, mientras que la asociación reclama un año y diez meses de prisión, así como que sean inhabilitados cuatro años para tener animales. Las defensas han proclamado la inocencia de sus clientes insistiendo en que el cachorro había nacido sin vida y por eso lo usó el acusado de alimento. Además, la abogada de la acusada ha apuntado a un posible «móvil económico» tras la denuncia de la asociación, que a raíz de la publicidad que se ha dado a este caso ha ganado, según ha afirmado, más seguidores.

 

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