Casi 7.000 ciudadanos estampan su firma para pedir que el cauce del Genil se naturalice

Recreación de cómo quedaría el río Genil si se llevara a cabo el proyecto de renaturalización./IDEAL
Recreación de cómo quedaría el río Genil si se llevara a cabo el proyecto de renaturalización. / IDEAL

El Ayuntamiento de Granada ha pedido a la Confederación en tres ocasiones que el río recupere su aspecto verde y lleno de vida

Jorge Pastor
JORGE PASTORGRANADA

¿Se imaginan que el Genil, a su paso por Granada, deje de ser un 'sarcófago' de cuatro kilómetros para convertirse en un cauce con plantas y animales fluviales? Dejen de imaginarlo. Miren la foto de arriba, una recreación realizada por Ecologistas de Acción, y comprueben cómo quedaría. El verde 'se come' al gris. No se trata de ninguna idea descabellada. Todo lo contrario. De hecho, el pleno del Ayuntamiento de Granada ha pedido hasta en tres ocasiones a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, en 2002, 2006 y más recientemente en febrero de 2018, la naturalización del Genil, hormigonado en 1995 en una gran actuación que supuso la ampliación del caudal, la habilitación de un complejo sistema de compuertas abatibles y la construcción de un embarcadero y zonas deportivas. Una reforma que más allá del impacto visual y de que se acabó con inundaciones de sótanos en el Camino de Ronda, también trajo los malos olores cuando aprieta el calor, la suciedad y, por ende, los mosquitos.

Ecologistas en Acción inició una campaña recogida de firmas hace un año para pedir al Ayuntamiento que el Genil volviera a ser, sencillamente, un río. En estos catorce meses han apoyado esta iniciativa un total de 6.975 ciudadanos. El consistorio cogió el testigo hace cuatro meses. Pidió lealtad institucional y diálogo al Gobierno de la nación y la Confederación para trabajar en el mejor proyecto para la ciudad. Es el momento. En marzo de 2017 el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, anunció que la Confederación estaba ultimando los trámites para sacar a licitación la reparación del encauzamiento urbano y la integración de las tomas de riego y acabar, en última instancia, con los problemas de salubridad.

La primera fase, presupuestada en 3,5 millones, se ha proyectado en el sentido exactamente contrario a lo que reclama Ecologistas en Acción y otros colectivos, en la restauración de la solera de hormigón armado, cuyo recubrimiento se ha ido erosionando hasta el extremo de que algunas zonas están prácticamente al descubierto.

Respecto a las actuaciones propuestas por Ecologistas en Acción, lo primero sería aumentar la rugosidad del fondo fijando cantos que provoquen turbulencias que oxigenen el agua y sirvan de refugio a las especies macroinvertebradas. «Hay que facilitar el enraizamiento de árboles que proporcionarán sombra y materia orgánica para la vida animal». Además, según Ecologistas en Acción, deberían desaparecer todas las compuertas para facilitar la corriente. «Para que no sea demasiado costoso, planteamos que se bajen y se corten los salientes que presentan». La organización ecologista considera que debe inutilizarse la maquinaria elevadora y la colocarse grandes piedras en los portalones de forma que ayuden a la retención de sedimentos, la formación de rápidos y cascadas y que no se vean las estructuras metálicas.

Vegetación de ribera

«Cada 15 o 20 metros -prosigue Ecologistas en Acción- se colocará vegetación de ribera». Esta actuación se llevaría a cabo para acelerar la recuperación de la masa vegetal, «interviniendo solamente para retirar las especies invasoras». Respecto a si la proliferación de elementos supondría una disminución del potencial de desagüe, Ecologistas en Acción entiende que el cauce libre siempre será superior a la capacidad del Puente Verde, al que se considera limitante en caso de producirse avenidas. Esta intervención en cuatro kilómetros del Genil se dividiría en seis tramos. El más largo, desde la entrada del Darro hasta la Clínica la Inmaculada, de 1.075 metros, donde se hace más patente el problema de las fermentaciones anaerobias originadas por los vertidos de residuales en trayecto subterráneo del Darro. Aquí se halla también la toma de la comunidad de regantes de la Acequia Gorda. Habría que mantener la compuerta por la diferencia de altura.

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