La fiscalía pide 9 años de cárcel para el coronel acusado de narcotráfico

Operación de la Guardia Civil en una de playa de La Mamola utilizada por los 'narcos', ahora imputados, para desembarcar hachís./
Operación de la Guardia Civil en una de playa de La Mamola utilizada por los 'narcos', ahora imputados, para desembarcar hachís.

Está acusado de cohecho y delito contra la salud pública, al igual que los dos 'narcos' que destaparon el caso que sentará en el banquillo a este oficial

J. R. VILLALBA | Y. HUERTASGRANADA

La fiscalía ha solicitado nueve años y tres meses de prisión para el coronel de la Guardia Civil F. G. S. -cesado de sus funciones en la Dirección General del Cuerpo desde abril de 2015-, acusado de un delito de cohecho cometido por funcionario público y otro contra la salud pública. Los delitos presuntamente cometidos por este oficial del instituto armado fueron cometidos en 2006 cuando ejercía de comandante jefe de los servicios de información y policía judicial en la Comandancia de Granada, teniendo bajo su tutela al equipo de lucha contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA).

El fiscal del caso, Alfredo Wilhelmi Lizaur, también mantiene la acusación contra los dos presuntos narcotraficantes, D. G. M. y R. Z., que revelaron la participación del alto mando de la Guardia Civil en distintas operaciones de desembarco de hachís en el litoral granadino en el año señalado. El ministerio público acusa a estas dos personas de cohecho y delito contra la salud pública, pero le aplica la atenuante de confesión. Pide para ambos cinco años de cárcel. Además, el fiscal solicita para los tres una multa de seis millones de euros o en su caso un año de prisión para el coronel o nueve meses para los otros dos acusados.

La Asociación Unificada de la Guardia Civil, AUGC, que ejerce la acusación popular en este caso, aún está pendiente de presentar su escrito de acusación. No es descartable que también pueda acusar de blanqueo de capitales e incluso que pueda sentar en el banquillo al teniente coronel, O. C., quien en 2006 era el máximo responsable de Asuntos Internos en la Guardia Civil, cuando se dio carpetazo a una investigación iniciada contra el coronel acusado por su presunta relación con el narcotráfico en Granada. Una vez presentadas las dos acusaciones, se emitirá auto de apertura de juicio oral y el caso pasará a la Audiencia provincial.

Tres entregas de hachís

El fiscal considera probado que en enero de 2006, el coronel acusado en esta causa acordó con dos confidentes, uno de ellos D. G. M. también imputado, tres entradas de hachís por el litoral granadino. Las dos primeras se la llevarían los 'narcos' sin ningún problema, procurando el mando de la Guardia Civil asegurar la entrada del hachís y evitar la intromisión de los agentes a cambio de 120.000 euros. El tercer pase, de hachís de inferior calidad, lo alijarían los guardias para justificar la operación.

El oficial del instituto armado tramó un plan con sus subordinados para justificar estas tres entradas de hachís. Dejarían entrar las dos primeras partidas de hachís ya que sabían donde estaba la guardería donde almacenaría la droga y con la tercera, detendrían a los autores y se llevarían todo el hachís almacenado. Ese era el plan.

Entre los meses de febrero y marzo de 2006 el coronel acusado en esta causa montó un dispositivo policial en la playa granadina de Castillo de Baños (Polopos- La Mamola). Una lancha procedente de Marruecos desembarcó «unos 4.000 kilos de hachís» valorados en cinco millones de euros. El coronel imputado dio orden a sus subordinados de no actuar ni controlar el lugar donde los narcotraficantes iban a guardar la grifa. «Esta droga nunca fue recuperada», lo cual permitió su distribución y venta en el mercado negro.

Los guardias nunca supieron cuándo se efectuó la segunda entrada de hachís acordada, aunque el coronel que entonces ejercía de comandante comunicó que la segunda fase había concluido con éxito. El oficial de la Guardia Civil montó distintos operativos policiales en zonas cercanas a la playa de Carchuna y Calahonda, reuniendo a todos los efectivos por la noche en un acuartelamiento en espera de intervenir. El oficial se ausentó solo unas tres o cuatro horas, cuando regresaba al acuartelamiento siempre comunicaba que finalmente no se iba a producir el desembarco de la droga. Esto ocurrió, al menos, en «tres ocasiones», según el escrito de acusación del fiscal.

«Acuciado por las sospechas de los agentes a sus órdenes», el oficial acusado junto a los dos narcos imputados en esta causa montó la tercera parte del plan. El 2 de mayo de 2006 se montó otro dispositivo en la playa de Los Yesos. Allí se desembarcaron 153 fardos de hachís de 25 kilos cada uno. D. G. M. montó en una furgoneta 55 fardos para llevarlos al chalé alquilado previamente en Carchuna. El oficial investigado no dio la orden de actuar y él solo siguió en un coche oficial a la furgoneta que se dirigió a la vivienda arrendada. Allí fueron abandonados los 55 fardos. En esa 'guardería' debían de estar los otros dos cargamentos que entraron sin problema por la Costa granadina, pero cuando los agentes llegaron sólo se encontraron fardos mojados, es decir, los desembarcados esa misma madrugada. Finalmente no se actuó contra los dos 'narcos' presuntos promotores de las tres entradas de hachís, pese a que se sabían sus nombres porque, al menos, uno de ellos había alquilado la furgoneta y el chalé.

No sólo eso, semanas después entregó a dos traficantes de droga varios fardos de hachís para que los vendieran y les abonara 40.000 y 50.000 euros. Los dos narcos en sus testificales así lo relatan, incluso que 120.000 euros le fueron entregados en su despacho de la Comandancia.