«El señor alcalde debería dimitir»

'Spiriman' alza la voz en la cabecera de la protesta convocada a través de sus redes sociales. /
'Spiriman' alza la voz en la cabecera de la protesta convocada a través de sus redes sociales.

Jesús Candel, 'Spiriman', médico de urgencias y convocante de la manifestación del 16-O, asegura que Paco Cuenca no ha accedido a reunirse con él, pese a las múltiples invitaciones

JAVIER MORALESGranada

Dos meses después, Jesús Candel (Granada, 1976), descansó por unas horas. 'Spiriman' se tomó ayer por la tarde un respiro para asentar los recuerdos de una manifestación que él mismo comenzó a gestar a finales de agosto. Pero promete seguir en pie de guerra contra la fusión hospitalaria y los recortes sanitarios. Este lunes vuelve al trabajo -asistencial y reivindicativo-, todavía con la protesta a flor de piel. Entre las imágenes que menciona en esta conversación, las lágrimas de sus padres, el apoyo de sus amigos, el cariño de su mujer... Y la llegada a la puerta del Clínico.

-¿La manifestación es el final o el principio?

-Es el principio. Vamos a cambiar las cosas a mejor.

-¿Y qué cosas deben cambiar?

-Todo lo que hemos denunciado en los últimos años. No sólo la pérdida de calidad en la atención al paciente, ni la división en dos medios hospitales. Luchamos contra un recorte sanitario que está repercutiendo en la atención al paciente y por la dignidad de los profesionales que trabajan en la sanidad, que cada vez es más lamentable. Queremos una sanidad pública y digna. Creo que hemos pegado un buen zapatazo a Sevilla, a la Junta de Andalucía, que lleva una política de recortes enmascarados espectacular en los últimos años. Se manipula la información. Invito a salir a la calle a quienes digan que estamos bien.

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-¿Qué supone la fusión?

-Se ha hecho para ocultar un gran recorte. Si abres un hospital, que es más grande, necesitas contratar a más profesionales para unas urgencias más completas. Se decidió recortar y llevar especialidades a un lado y otro. Así que al final hemos perdido un hospital. Ha habido un recorte enmascarado en la ciudad de Granada.

-¿Cuál cree que debería ser la primera consecuencia tras la manifestación?

-Por dignidad, deberían dimitir el gerente del Complejo Hospitalario, el equipo de gestión médica y los jefes de las unidades de gestión clínica. Todos están engañando a la población. Otra de las personas que tendría que dimitir es el señor alcalde. Le he invitado a reunirme con él muchas veces, pero el sábado me escribió y me preguntó que por qué no me he querido reunir con él.

-Si tuviera que elegir un instante de la manifestación...

-La llegada al Clínico. El despliegue de sábanas por las ventanas, que ponían «Yeah!» (lema utilizado por 'Spiriman' en las redes sociales). Cuando se echó todo el mundo encima de mí. No podía avanzar y tardé un rato hasta llegar a la cabeza (...), con todo el mundo aplaudiendo. Y me harté de llorar.

-¿Le sorprendió la presencia de algún manifestante?

-Me sorprendió gratamente ver a muchos compañeros residentes y eventuales que se han puesto a la cabeza. Son la gente que más se puede jugar, que tienen más complicado su puesto de trabajo. Esta semana mucha gente estaba conmigo pero luego no los vi en la manifestación (...).

-¿Le ha chocado alguna llamada telefónica?

-El sábado recibí la de una persona que quiere hacer que las urgencias de Ruiz de Alda sean punteras a nivel nacional y propongamos mejoras entre todos. Pidió que unieran a Ruiz de Alda y el Clínico y veía en todo este movimiento una ilusión y un optimismo, dejar rencillas aparte. Se respira cierto entusiasmo y optimismo.

-Mañana (por hoy) toca trabajar, ¿qué espera en el hospital?

Ya nos estamos dejando la piel, creemos que podemos cambiar. Espero abrazos y besos, hoy (por ayer) he hecho un récord (bromea).

-En las últimas semanas ha denunciado la presión de algunos de sus superiores. Después de la manifestación, ¿quedan argumentos?

-No les quedan. Tienen mucho miedo, porque tenemos datos de irregularidades. Somos los mismos trabajadores los que tenemos que denunciarlas, y las amenazas a las que estamos siendo sometidos. Son muchos los que hoy (por ayer) se la han jugado. Ellos son los que tienen valor, los que han estado en la manifestación, no yo. Yo me siento muy protegido, la gente ha hecho una especie de parapeto. Estoy en la obligación moral de estar con ellos y ayudarles a denunciar.

-Cuando subió los primeros vídeos contra la fusión, ¿esperaba esto?

-Yo lo deseaba, no lo esperaba. Las cosas las deseo. Deseaba que hablando desde el corazón y contando la verdad la gente entendiera que, si luchamos, las cosas cambian. Hoy se ha cumplido el primer paso. Si la gente sale a Granada es porque todos tenemos el mismo deseo. Vamos a cambiar esto.