Elevan a cuatro años la petición de cárcel por enviar fotos de su hija a pedófilos

La Fiscalía ha agravado el delito por los antecedentes penales del investigado, que fue condenado por abusar sexualmente de la amiga de su hija, también menor, en la vivienda familiar

EFE granada

La Fiscalía de Granada ha elevado de tres a cuatro años la petición de cárcel para un hombre acusado de enviar fotos de su hija menor a pedófilos y descargar pornografía infantil, práctica que el imputado ha negado tras argumentar que no tenía su conexión a internet protegida y que "otros" usaban su ordenador.

El Juzgado de lo Penal 2 de Granada ha celebrado hoy el juicio contra M.D.C., un vecino de Pinos Puente (Granada) acusado de compartir por internet archivos de pornografía infantil y enviar a otros usuarios por diferentes vías imágenes y vídeos de su hija, menor de edad.

La Fiscalía ha elevado de tres a cuatro años de cárcel la petición de condena y ha agravado el delito por los antecedentes penales del investigado, que fue condenado por abusar sexualmente de la amiga de su hija, también menor, en la vivienda familiar.

El acusado ha negado los hechos y ha explicado que en la vivienda familiar, en la que convivía durante los hechos con su hijo mayor de edad, su mujer y su hija menor, cada miembro tenía un ordenador pero todos accedían indistintamente a todos los dispositivos.

Ha argumentado que su conexión a internet no estaba protegida por ninguna clave y que "alguien podría haber cogido" las imágenes del ordenador de su mujer y ha negado haber almacenado o compartido intencionadamente contenido pedófilo ni pornografía infantil.

La causa comenzó en 2013 cuando un programa de Estados Unidos alertó del uso de servicios de almacenamiento en la nube Picasa para archivar y distribuir pornografía infantil y, tras un rastreo de la IP que indica la ubicación de la red de internet utilizada, se localizó al acusado.

Se detectó así una conexión en octubre de 2013 con imágenes pedófilas de menores de trece años, a la que se sumó otro intercambio de archivos con una treintena de vídeos el mismo mes.

El acusado realizó además una conexión por videoconferencia a través de la aplicación Skype con un usuario de Brasil, al que envió imágenes de su hija menor junto a otros intercambios, por lo que el fiscal encargado de la causa, Francisco Hernández, ha recalcado que utilizó "como moneda de cambio" imágenes de su propia hija para acceder a contenido pedófilo.

El responsable de delitos telemáticos de la Guardia Civil que investigó la causa ha declarado que no encontraron vulnerabilidad alguna en los equipos analizados, que la mayoría del material estaba en la zona del salón familiar que utilizaba el acusado y que no existen evidencias de infección de troyanos ni un virus que haga indicar que un tercero accedió sin control al ordenador del acusado.

La Fiscalía ha elevado la petición de condena a cuatro años y ha sumado otros seis años de libertad vigilada al considerar que ha quedado probado que compartió y accedió a contenidos de pornografía infantil que buscó intencionadamente, como demuestran términos usados en buscadores y relacionados con pedofilia.

Su defensa ha pedido la libre absolución al considerar que no se puede acreditar que él usara el ordenador o la alternativa de posesión en un juicio que ha quedado visto para sentencia.