Entre el 15% y el 30% del fracaso escolar puede deberse a problemas de visión

Entre el 15% y el 30% del fracaso escolar puede deberse a problemas de visión

El problema es que en muchas ocasiones los niños no se quejan o no saben explicar lo que les sucede, por lo que los padres no detectan el problema

R. I. granada

La visión es clave en el proceso de aprendizaje del ser humano, de hecho aproximadamente el 80% de la información que recibimos se recoge a través de la vista.

Por eso no es de extrañar que un alto porcentaje de la población infantil que presenta fracaso escolar, tenga problemas de visión. Según diversos estudios entre el 15 y el 30% del fracaso escolar podría estar relacionado con problemas de visión. Detectarlos y corregirlos adecuadamente normalizaría el rendimiento del estudiante.

El problema es que en muchas ocasiones los niños no se quejan o no saben explicar lo que les sucede, por lo que los padres no detectan el problema. De ahí la importancia de que nuestros hijos pasen revisiones oftalmológicas periódicamente.

El Dr. Benavides, director médico de la Clínica Oftalmológica Dr. Benavides de Granada (que dispone de una avanzada unidad de oftalmología pediátrica dirigida por el experto en la materia Francisco González Guardia), nos explica los principales signos de alarma a los que los padres deben permanecer alerta.

Según el Dr. Benavides, si en la familia existen antecedentes de enfermedades de la visión como la miopía (las cuales tienen un componente hereditario) es muy recomendable empezar con las revisiones oftalmológicas lo antes posible, incluso antes de los 3 años, ya que la corrección temprana de los problemas de visión ayuda a un mejor desarrollo cognitivo del niño.

Por otra parte, hay comportamientos que alertan de posibles problemas en edades tempranas como son: que el niño se acerque o aleje demasiado para ver la televisión, irritación ocular frecuente (ojos rojos y/o lagrimeo) tras realizar tareas que impliquen fijar la vista, dolores de cabeza frecuentes y no achacables a otra patología, que el niño entorne los ojos para ver objetos lejanos, se tropieza con frecuencia, no coordina correctamente la mano y el ojo, inclina la cabeza siempre hacia el mismo lado, etc

En los niños en edad escolar existen otros síntomas como dificultades para leer la pizarra, lectura lenta o deficitaria (repite o se salta la línea), acercar demasiado la cara para leer o escribir, pero, según nos indica Francisco González, existen otros indicios como la falta de atención, pérdida de interés por la lectura y el aprendizaje, nerviosismo e irritabilidad, que están directamente relacionados con la frustración que siente el niño por no poder realizar las tareas.

Que su hijo tenga que llevar gafas no es ningún trauma, más bien al contrario, el niño se sentirá mucho mejor y comenzará a cambiar su relación con el mundo de una forma positiva. Por eso justo antes del inicio del curso se recomienda realizar una revisión oftalmológica completa. Indica Francisco González, director de la unidad de Oftalmología Pediátrica de la Clínica Oftalmológica Dr. Benavides, donde un equipo de profesionales altamente especializados ponen a su disposición las técnicas de diagnóstico más avanzadas para que sus hijos vean el mundo lo más claro posible.