Lágrimas rotas por Ana

Lágrimas rotas por Ana

El Gobierno de España no se hace cargo de los gastos de la repatriación de la joven granadina y España se moviliza para hacer cambiar de opinión al ejecutivo recopilando miles de firmas

JOSÉ RAMÓN VILLALBA / IDEAL.ES

El lenguaje del dolor siempre va acompañado del sonido del silencio, de lágrimas e impotencia. El óbito de Ana Huete Aguilar, la joven granadina de 27 años fallecida por en el terremoto italiano en el municipio de Illica, ha dejado a una familia destrozada, a una amplia comunidad de amigos muy dolida y a los pueblos de Víznar donde residen los padres y Alfacar el municipio vecino donde viven otros familiares casi mudos, en silencio. La puerta de la casa de sus padres se convirtió ayer en un homenaje improvisado a Ana. «Una joven cargada de vida, de ilusiones, de sueños, con una personalidad arrolladora y libre como el viento», explicó ayer otra joven familiar suya.

Víznar y Alfacar eran dos pueblos mudos, dañados por la tragedia de ver cómo una familia sufría por la pérdida de Ana Huete. En la cuesta que desemboca en el Ayuntamiento de Víznar, dos mujeres coincidían limpiando los portales de sus casas mientras saltaba la noticia del fatídico suceso. En los bancos de la entrada del consistorio de Alfacar, otro grupo de varones lamentaban la pérdida. En la tienda de electrodomésticos de su tío Jaime, una mujer se dirigió al mostrador, al mediodía, y sin mediar palabra se abrazó a otra familiar de Ana. «Son momentos muy duros y delicados. Preferimos no hablar», explicaba otra tía de la joven con una ojeras ancladas a la desolación.

Los padres y sus tíos quieren volver a España con los restos de la joven. «El miércoles nos dijeron en el Consulado de España en Roma que pese al dolor del momento tuviéramos paciencia y al menos esperáramos un día porque la situación en la zona del terremoto era catastrófica», apuntaba Nicolás Espigares, portavoz de la familia y tío de la fallecida. El Gobierno de España no se hará cargo de los gastos de la repatriación del cadáver, tal y como le comunicaron a la familia. «La embajada nos ha atendido muy bien y nos están ayudando en los trámites burocráticos, pero los gastos corren por nuestra cuenta. Esto no nos han sentado muy bien y no nos parece adecuado», advirtió. La factura de la repatriación, según las consultas efectuadas por IDEAL entre aseguradoras y funerarias, oscilará entre los 4.000 y 6.000 euros, como mínimo. La web del Ministerio de Asuntos Exteriores en el apartado de repatriaciones señala textualmente que el Gobierno de España sólo se hará cargo de este tipo de gastos en situaciones «excepcionales». «¿No lo es este caso?», preguntó ayer el portavoz de la familia. Una carga más para las espaldas de esta familia granadina que, con el esfuerzo de muchos años de trabajo como conserjes en la urbanizaciónCármenes de Rolando de la capital, habían logrado dinero para terminar de construir una casa en Víznar donde viven desde hace poco tiempo.

El Consulado de España en Italia se encontraba en espera de recibir el certificado de defunción de la granadina, un requisito imprescindible para que la familia pudiera repatriar el cadáver. «Los padres están destrozados y no sabemos aún qué nos vamos a encontrar en Italia», lamentaba el portavoz.

La única española fallecida en el terremoto de Italia pasaba sus vacaciones en la casa de la familia de su pareja en el pueblo de Illica. Ella dormía en la planta baja, su novio arriba.Es una casa amplia en una zona rural que albergaba a muchos miembros de la familia: las mujeres se hospedaban en la planta baja, los hombres en la superior.El terremoto de fuerza seis en la escala Richter, que ya se ha cobrado la vida de al menos 250 personas, acabó con la vida de AnaHuete. Christian Casini, su pareja, sufrió un ataque de histeria cuando supo la suerte que había corrido su novia.Fruto de este ataque, sufrió una lesión y fue trasladado a un hospital para ser atendido. Tras recibir el alta acudió a reconocer el cuerpo sin vida de Ana Huete. Un familiar de Christian fue quien llamó a la familia de Ana para informar de lo sucedido.

Los dos eran pareja desde hacía siete años.Además, trabajaban codo con codo en la pizzería regentada por ambos. «La conocemos de hace mucho tiempo. Ella era encantadora, muy trabajadora, venía todos los días a tomarse algo aquí», comentó ayer Raúl, un camarero del bar Madrid que linda puerta con puerta con la pizzería. «Era muy buena gente. Es una lástima. Yo la conocía desde hace cuatro meses que trabajo aquí», señala la camarera de la cafetería Doce, ubicada unos metros más arriba de la pizzería.

La pareja había comprado un piso en la barriada de la Chana, en la capital granadina, hacía tan sólo dos meses, después de un lustro viviendo de alquiler en el Albaicín, junto a la parte baja de la carretera de Murcia. Un piso nuevo, una relación consolidada y un terremoto encargado de sepultar todos los sueños de esta pareja.

Llegaba de Italia esta semana

Ana Huete disponía de pasaje para regresar a Granada con Christian Casini esta misma semana, según comentaron allegados de la joven granadina. Las puertas de la pizzería Roma, negocio regentado por la pareja, no abrirán el 1 de septiembre tal y como estaba pensado en un principio. Ana y Christian Casini cerraron en los primeros días de agosto para tomarse un merecido descanso después de un año de trabajo duro. Los dos no han dejado de aportar comentarios durante sus días de asueto a las redes sociales para manifestar a sus allegados, tanto amigos como familiares, los acontecimientos que se iban cruzando con esta pareja durante sus vacaciones.

El Ayuntamiento de Víznar, donde reside la familia de la víctima, iniciará los trámites oportunos para decretar varios días de luto oficial en señal de duelo por el fallecimiento de Ana Huete.

El alcalde de la localidad, Joaquín Caballero (IU), señaló que los «vecinos de este municipio de 800 habitantes están consternados» tras confirmarse su muerte en el devastador terremoto.

El Ayuntamiento ya se ha puesto a disposición de la familia, que está «destrozada», para lo que pueda necesitar y ha hecho un llamamiento para que este delicado asunto sea tratado con el «respeto» y derecho a la intimidad que merecen los familiares en estos «dolorosos» momentos.

La alcaldesa de Alfacar, Fátima González, así como el alcalde de Granada, Francisco Cuenca, y el presidente de la Diputación, Enrique Entrena, también manifestaron ayer sus condolencias a la familia. Tampoco faltaron las muestras de apoyo del presidente del Gobierno en funciones, MarianoRajoy, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, así como de los líderes andaluces, nacionales y provinciales del PSOE, PP, IU,Podemos y Ciudadanos.

La muerte de Ana ha generado una importante corriente de solidaridad con la familia. Lágrimas derramadas y rotas en las redes sociales, muestras de dolor por el vacío que deja la joven granadina entre allegados.Una enamorada deItalia, de su pareja, de su gente. «Ana era una amante de la libertad y de la vida. Es una de esas personas insustituibles», explicó una familiar.