Clínica Dental López Gollonet trata el bruxismo

Clínica Dental López Gollonet trata el bruxismo

Si usted despierta con dolor en los músculos faciales o dolor de cabeza, es posible que padezca bruxismo. La doctora María López Gollonet responde a las principales dudas

R. I. granada

¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo es un trastorno que consiste en apretar y rechinar los dientes de forma involuntaria, acción que se produce tanto de día, como durante las horas de descanso nocturno. Existen dos tipos de bruxismo: el bruxismo céntrico que consiste en apretar de forma inconsciente los dientes que puede provocar problemas en la articulación, como el síndrome de la articulación temporomandibular, dolor mandibular y de oídos e incluso cefaleas frecuentes y el bruxismo excéntrico que se caracteriza por frotar o rechinar los dientes y puede causar un desgaste importante del esmalte de las piezas dentales.

¿Cómo sé que tengo bruxismo?

El bruxismo no es fácil de diagnosticar, al ser un hábito inconsciente, las personas no se dan cuenta que aprietan los dientes o los rechinan; durante el día los que les rodean suelen decírselo, sin embargo, durante el sueño el problema es más grave de detectar y por tanto más difícil de controlar. Normalmente se descubre durante una revisión dental rutinaria, o bien si acuden al dentista por que sienten un dolor agudo en la cara o el cuello, o por que algunas personas de su entorno observan que aprietan los dientes o perciben el ruido que producen el rechinarlos y se lo advierten. La exploración clínica y un estudio radiográfico confirmarán el diagnóstico.

¿Cuál es la causa?

Se desconoce la causa por la que de forma inconsciente se aprietan y rechinan los dientes, pero se considera que el estrés puede ser el responsable del trastorno en un gran número de casos. También puede producirse por tener alguna disfunción en la mordida o porque la disposición de los dientes presente alguna alteración. Un diagnóstico precoz puede evitar padecer este trastorno y prevenir las posibles consecuencias.

¿Cómo se trata?

El tratamiento del bruxismo tiene como objetivo disminuir el dolor y tratar de evitar o frenar el daño que produce en los dientes, así como, disminuir la sobrecarga muscular que provoca. Para ello se utiliza un material denominado férula de descarga, cuya función es proteger la dentadura de la presión que ejerce el paciente cuando aprieta y rechina los dientes. Es una férula rígida, realizada en resina y su diseño contribuye a mantener la mandíbula en una posición más relajada. Se utiliza normalmente por la noche, durante el sueño, pero puede llevarse también de día en caso de que sea necesario. En ocasiones si el bruxismo está provocado por una mala disposición de las piezas dentales, se retoca la articulación de los dientes para evitar puntos de contacto anormales entre ellos, o bien puede realizarse un tratamiento de ortodoncia para corregir la posición de los dientes.

La férula es una buena solución, pero no definitiva, ya que no elimina el hábito del paciente y al retirarla suelen volver las molestias.

¿Se puede prevenir?

Al ser una acción involuntaria es difícil establecer medidas para prevenir el bruxismo, excepto reducir el estrés que es la causa más habitual. Un alto nivel de estrés o ansiedad durante el día puede desencadenar episodios de bruxismo durante la noche (e incluso durante el día). Por lo tanto, si el periodo de estrés se prolonga, hay que tomar medidas para disminuir o eliminar el problema antes de que provoque otros trastornos. Para ello se puede recomendar a los pacientes la práctica de algunos deportes que ayuden a dormir, evitar tomar café y otros excitantes antes de dormir, intentar tener momentos de descanso y relax entre las actividades diarias más estresantes y buscar la forma de relajarse entes de ir a la cama, por ejemplo, escuchando música.