Las cuentas de Ledesma y su tasa turística: 1,28 euros cada diez segundos

Turistas en el mirador de San Nicolás./
Turistas en el mirador de San Nicolás.

Sería la única manera de conseguir recaudar los cuatro millones de euros anunciados por el concejal de Economía

JUANJO CEREROgranada

El Ayuntamiento de Granada persiste en su intención de implantar una tasa turística en los presupuestos para 2016. El responsable de Economía, Francisco Ledesma, dejó caer una cifra al anunciarlo en rueda de prensa: cuatro millones de euros. Es lo que afirma que conseguirá recaudar al año, un millón más de lo que creía en enero. En ninguno de los dos casos explicó en qué basaba los cálculos. El concejal afirmó recientemente que el valor del nuevo impuesto estaría en «una media de un euro», aunque previamente había dejado caer que la cifra rondaría más cerca de los 50 céntimos. Sin embargo, las cuentas no cuadran con ninguno de estos números.

Para alcanzar cuatro millones de euros de recaudación sería necesario que el gravamen, impuesto al visitante por cada jornada que permanezca en la ciudad, metiese 10.959 euros diarios en las arcas de la ciudad. O lo que es lo mismo: habría que sacar de los bolsillos de los turistas más de siete euros y medio por cada minuto y día de estancia. Una media de un euro veinte cada diez segundos.

Esta aspiración del equipo de gobierno local no parece muy realista. Según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística a lo largo del pasado año, se produjeron en 2015 en la ciudad de Granada 3,15 millones de pernoctaciones por parte de 1,7 millones de viajeros, lo que arroja una estancia media de 1,86 jornadas. Para conseguir que el Ayuntamiento recaudase los cuatro millones anunciados por Ledesma con estos números sería necesario que la tasa fuera un 25% más cara que el valor máximo anunciado, hasta alcanzar los 1,28 euros.

Ni siquiera siendo especialmente optimistas consiguen cuadrar las cuentas. Imaginando uno de los mejores casos posibles, en el que el turismo mantuviese el nivel de crecimiento interanual que tuvo entre 2014 y 2015, Granada terminaría el presente año con 1,75 millones de visitantes y 3,29 millones de pernoctaciones. Aun en este caso el importe de la tasa turística tendría que mantenerse por encima del euro veinte, lo que seguiría siendo más de un 20% superior a lo presentado por el responsable de Economía en rueda de prensa.

Incluso asumiendo que el coste final de la tasa fuera de un euro el máximo valor posible según el anuncio alcanzar las cuatro millones de pernoctaciones supondría un aumento de las visitas turísticas de un 27% en un solo año. No parece muy probable que ocurra. Sobre todo teniendo en cuenta que este porcentaje ni siquiera se alcanzaría sumando los de los últimos cinco años, que combinados apenas llegarían a superar el 20%.

De hecho, el primer tiro del edil municipal andaba tan errado que con una tasa de medio euro se habrían recaudado en Granada el año pasado 1,66 millones de euros. Esto supone apenas la mitad de lo anunciado por Ledesma en enero, quedándose a muchísima distancia de los cuatro millones.

El peso de la nueva tasa en el presupuesto municipal

La querencia de los representantes municipales granadinos por la imposición de tasas no es ninguna novedad para los ciudadanos. La turística pasaría a engordar una lista ya abultada de tributos municipales. La mayor, de hecho, de todas las capitales de provincia de la comunidad autónoma andaluza en términos proporcionales.

La propuesta de Francisco Ledesma es valiente y ambiciosa en lo que a recaudación se refiere. Los cuatro millones que pretende sacar el concejal de los bolsillos de los turistas con la puesta en marcha de este nuevo diezmo podrían suponer hasta el 7% de todo lo que ingresa anualmente el consistorio municipal por este concepto, una partida que supone algo más del 22% de todo el dinero que entra al cabo de un año en las arcas del Ayuntamiento granadino.

Por ponerla en contexto, la nueva tasa supondría el 33,7% del dinero que recauda la capital granadina en impuestos indirectos. De hecho, superaría a algunas partidas de ingresos que tenderían habitualmente a pensarse mayores. Estos cuatro millones de euros supondrían un 11% más de lo que la ciudad recauda en concepto de IVA, un 10% más del dinero que el consistorio dedicó a la partida de «Inversiones reales» en 2015, y son casi 2,5 veces más de lo que se destinó el año pasado a la inversión en infraestructura nueva.

A Ledesma le queda también resolver el problema de si la competencia para recaudar esta tasa le corresponde al Ayuntamiento o a la Junta de Andalucía, y de cuál es el encaje legal con el que finalmente se formula para que no acabe siendo un repago para el sector hostelero, que hasta ahora rechaza vocalmente la medida.

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