Olivos centenarios condenados a muerte

Asunción Hidalgo, presidenta de la asociación Argentata, y Ángel López, director del centro de educación ambiental Parapanda, junto a los olivos que pueden ser talados/
Asunción Hidalgo, presidenta de la asociación Argentata, y Ángel López, director del centro de educación ambiental Parapanda, junto a los olivos que pueden ser talados

De la variedad 'Lucio', están considerados como los más antiguos de la provincia de Granada y ancestros de todos los de Andalucía

JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y MERCHE S. CALLE

Tienen los días contados. Los propietarios de algo más de un centenar de olivos de la variedad 'Lucio' de la localidad de Íllora, procederán a la tala de todos los árboles centenarios de una de sus fincas, situada a dos kilómetros del casco urbano, para sustituirlos por pies de otras variedades de crecimiento rápido y con mayor volumen de producción. Es la denuncia que de forma pública realiza la asociación Argentata, encargada de preservar esta variedad que se considera como la más antigua de Andalucía y el origen de la totalidad de los olivares de la península Ibérica, y el centro de educación ambiental Parapanda. Dos organizaciones que hacen un llamamiento para evitar lo que califican como una «condena a muerte para árboles con más de 700 años de vida, y sólo en favor de una producción económica rápida», afirman los responsables de estas asociaciones, para quienes se debe tener en cuenta el valor histórico de árboles con más de siete siglos de vida y que deberían ser considerados como parte del patrimonio del municipio y de la provincia de Granada.

La tala de los olivos, en caso de que llegue a producirse, será una acción legal y sus propietarios tienen derecho a sustituirlos por ejemplares más rentables, como ya se ha hecho en otras muchas fincas de ésta y otras localidades de la provincia de Granada, «pero si no hay otra solución se deberían poner en marcha algunas medidas para poder replantarlos en algún otro lugar», dicen los miembros de Argentata.

El centro de educación ambiental de Parapanda tiene previsto acoger a algunos de ellos, pero son un total de 110 árboles de gran porte y es difícil encontrar quien se haga cargo de los gastos de extraerlos para replantarlos, cuando es mucho más barato talarlos.

Tras las últimas campañas de difusión de los valores del olivo 'Lucio', se puso en marcha un programa de apadrinamiento en el que estaba incluida esta finca, pero los beneficios económicos son mucho más bajos que los cultivos intensivos de olivar que se hacen hoy en día, afirman expertos como Antonio J. López, gerente de la almazara Casería de la Virgen, especializada en esta variedad, para quien la tala de estos árboles supone la pérdida de una parte muy importante de los ejemplares que dieron origen a los olivares de la provincia de Granada y que, según estudios científicos, son los que tras una gran sequía en el siglo VII llegaron procedentes de Oriente Próximo, para recuperar las plantaciones del Sur peninsular y desde aquí se extendieron al resto del territorio. Esperan que se conmute la 'sentencia de muerte' porque ejecutar la 'pena capital' a estos árboles sería perder una parte importante de los orígenes de Gradada.