Fallece Rafael Pérez-Pire, el hombre que impulsó la expansión de Puleva

Rafael Pérez-Pire, cuando era presidente de Puleva./
Rafael Pérez-Pire, cuando era presidente de Puleva.

Ingeniero industrial de profesión, tras dejar la compañía láctea en 1994 trabajó en el sector de las energías renovables y en el de la construcción

R. I.

Rafael Pérez-Pire, el hombre que impulsó la expansión nacional de Puleva, falleció ayer en Granada, cuando estaba a punto de cumplir los 74 años (el día 21 de este mes).

Ingeniero industrial de profesión, Pérez-Pire lo fue todo en Puleva: consejero desde 1970, fue progresivamente ocupando los cargos de director general, consejero delegado, vicepresidente y presidente ejecutivo de la compañía, cargo al que accedió en diciembre de 1991 en sustitución de Luis de Angulo, que había estado al frente de consejo de administración de la láctea desde 1959.

Su ascenso hasta la cúpula del organigrama de Puleva coincidió con la expansión de la compañía que, paulatinamente, fue adquiriendo centrales lecheras tanto en Andalucía como en el resto de España. En este sentido, la sociedad, que empezó como un negocio familiar, llegó a figurar ya en aquel tiempo en el ranking de las 250 empresas más importantes del país.

En este sentido, Pérez-Pire encarnó una figura que ahora está en boca de todos:la del emprendedor. Movido por su inquietud empresarial, favoreció la colaboración de la compañía con la Universidad de Granada, lo que contribuyó a que Puleva aumentará su oferta de productos con el aval científico de la institución académica.

Así, Puleva añadió nuevas líneas de trabajo a su producción y fabricó queso, los famosos pulevines, yogures e incluso platos precocinados, una diversificación que le permitiría tener una mayor cuota de mercado.

Además, también se adentró en el campo de las leches maternizadas, otro hito en la historia de una sociedad que había nacido de la colaboración entre un grupo de agricultores, inversores entre los que se encontraba el padre del propio Pérez-Pire y pequeños ahorradores granadinos.

Los que trabajaron junto a él cuando Puleva ya era un gigante todavía recuerdan su humanidad y su facilidad para favorecer en buen clima en las relaciones laborales.

Pérez-Pire dimitió como presidente ejecutivo de Puleva en 1994, una decisión que también adoptaron otros seis miembros del consejo de administración de la empresa. Por aquel entonces, varios fondos de inversión se habían hecho con la mayoría del capital de la compañía y el equipo que dirigía Pérez-Pire no estaba de acuerdo con el rumbo que querían dar a Puleva.

Tras abandonar la sociedad a la que había dedicado 22 años de su vida, su espíritu emprendedor le llevó a interesarse por el sector de las energías renovables concretamente, por la generación de electricidad aprovechando la fuerza del viento y también por la construcción. Pérez-Pire estaba casado y tenía un hijo y tres hijas.

Descanse en paz.

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