Acusan al Consistorio de ocultar la contaminación en Marín Ocete

Escolares del colegio Luis Rosales, durante el recreo y junto a la parada de autobuses de la calle Marín Ocete.  /
Escolares del colegio Luis Rosales, durante el recreo y junto a la parada de autobuses de la calle Marín Ocete.

Los vecinos de esta céntrica calle califican de «indignantes» las declaraciones de la concejala de Medio Ambiente, Telesfora Ruiz

MIGUEL ALLENDE

Los vecinos de la calle Rector Marín Ocete han recibido como un auténtico jarro de agua fría las declaraciones de la concejala de Medio Ambiente, Telesfora Ruiz, en las que aseguraba que salvo en momentos puntuales, la contaminación ambiental y acústica en esa vía «no sobrepasa lo admisible». La responsable política justificó la presencia de los autobuses metropolitanos porque llevan en esa parada desde hace mucho tiempo, aunque con la salvedad de que en los dos últimos años coinciden con los urbanos de la Rober.

También señaló que «hubiera sido deseable» que la dársena de los buses estuviera en las afueras de la ciudad para evitar «molestias», pero que tal circunstancia no se ha dado por las protestas de los ayuntamientos de los que proceden los autobuses, que no quieren una parada más alejada del centro de la capital.

Tales afirmaciones de Telesfora Ruiz las consideran los vecinos de la citada calle como «muy reveladoras» y «poco consecuentes con el cargo que desempeña», en palabras de Antonio Espantaleón, que es el portavoz de este colectivo. Censuran la posición de la concejala porque consideran que resulta «inadmisible» que minimice -aunque lo reconozca- que los técnicos municipales han medido la contaminación en el colegio Luis Rosales, «pero no ha dado a conocer los datos a la opinión pública».

El desacuerdo vecinal con lo afirmado por la concejala alcanza también a otra de sus afirmaciones, según la cual los autobues «van rotando por la zona y sólo coinciden varios a hora punta» cuando la realidad -a su juicio- es que entre los metropolitanos, que gestiona el Consorcio de Transportes y los urbanos, hay más de diez en distintas horas de día. Y suman 300 los que realizan los servicios y tienen la dársena de Marín Ocete como punto de carga y descarga de pasajeros.

A las afueras

Por lo que respecta a una ubicación alternativa más lejana al centro de la ciudad, a la que también se refirió Telesfora Ruiz al señalar su posicionamiento antes mencionado, el nivel del cabreo vecinal es aún más relevante. Espantaleón le recuerda a la concejala «que se le ha olvidado decir a la opinión pública que la dársena es ilegal, según la legislación vigente y las ordenanzas municipales de tráfico y, consecuentemente, deberían de ubicarse en una estación de autobuses». Por ello sospecha, como algunos de los vecinos con los que ha tratado este punto, que la decisión de mantener la dársena en la calle Marín Ocete pudiera responder a los intereses de las empresas, que se ahorran de esta manera el canon de pago que tendrían que desembolsar en una una estación legalizada.

Tampoco aceptan los vecinos que se reconozcan presiones de las localidades de procedencia de los autobuses, para no cambiar el emplazamiento en menoscabo del derecho de los escolares y ciudadanos de la zona a no recibir el impacto acústico y medioambiental que provocan los vehículos que allí estacionan todos los días. Y que lo hacen con los motores encendidos, junto a la valla del recreo del colegio donde hay pequeños de entre tres y cinco años.

Cese

La gota que ha colmado el vaso de los vecinos de Rector Marín Ocete ha sido que las manifestaciones de Telesfora Ruiz se hicieran en presencia del alcalde de la ciudad de Granada y este no la cesara inmediatamente del cargo, «por su falta de idoneidad con la responsabilidad que ejerce».

También señalan como «muy revelador» que ningún concejal del Consistorio, salvo Paco Cuenca (PSOE), se haya preocupado de solicitar una inmediata retirada de los autobuses de la puerta del colegio y que la actual concejala delegada de Tráfico, María Francés, sustituta de Telesfora Ruiz, «que nos prometió acelerar el cambio de dicha parada a la conocida zona del botellódromo, muestre un total mutismo desde esa promesa, pese al reiterado intento de que nos atienda desde entonces».

Así las cosas, los vecinos de Rector Marín Ocete están a la espera de que la Fiscalía Provincial emita un auto para iniciar un procedimiento judicial que tenga como resultado la eliminación de la dársena de autobuses existente en su calle y los alumnos de los dos colegios existentes en la zona puedan tener una calidad ambiental mucho mejor.