La polución por los buses en Marín Ocete afecta a niños de un colegio

Autobuses en Marín Ocete en la mañana de ayer con evidentes muestra de la contaminación que emiten./
Autobuses en Marín Ocete en la mañana de ayer con evidentes muestra de la contaminación que emiten.

Los vecinos de la calle donde estacionan las líneas metropolitanas y urbanas amplían la denuncia ante el fiscal por el perjuicio a los alumnos

MIGUEL ALLENDE

Los vecinos de la calle Rector Marín Ocete no están dispuestos a dar la batalla por perdida contra la polución acústica y ambiental que soportan a diario. A la denuncia que presentaron en mayo de 2015 ante la fiscalía provincial, en la que responsabilizaban al Ayuntamiento de Granada de permitir una dársena de autobuses en esa vía que presuntamente genera un nivel de ruido y gases contaminantes muy elevado, siguió una ampliación de la denuncia en diciembre pasado. Han constatado que la citada dársena carece de licencia municipal. Con ello infringiría la Ley de Gestión Integral de la Calidad Ambiental de Andalucía de 9 de julio de 2007.

Apenas han pasado tres semanas de la última denuncia, cuando la comunidad de vecinos del número 10 de la citada calle ha vuelto a la carga con una nueva ampliación -la tercera- del escrito. En este último caso, según ha podido conocer este periódico, los vecinos basan su acusación en los daños que tal contaminación produce en los residentes en esa zona y especialmente, en los alumnos de dos colegios, como son el Luis Rosales y el Sagrada Familia. En el escrito hacen alusión en concreto al primero de ellos, puesto que tiene alumnos de tres, cuatro y cinco años que comparten 80 metros lineales en paralelo a la mencionada dársena de autobuses.

Estos niños juegan en el recreo diario preceptivo en una zona que da acceso a la calle Rector Marín Ocete, al aire libre, expuestos a la incidencia directa tanto de la contaminación acústica como la de los gases que emiten los autobuses -urbanos y metropolitanos- que utilizan la mencionada dársena.

En el nuevo escrito de denuncia, se recuerda a la fiscal encargada de Medio Ambiente y Urbanismo que la incidencia de la contaminación en los ciudadanos y especialmente sobre los más pequeños se ha puesto de manifiesto también por parte de la Delegación Territorial de Educación, en la que se insta al Ayuntamiento de Granada a erradicar esa parada de autobuses para evitar así los efectos perniciosos de la contaminación entre los alumnos de ambos centros educativos.

-Denuncias. Los vecinos han presentado tres consecutivas ante la fiscalía provincial desde mayo de 2015 a enero de 2016.

-Investigación. La fiscalía provincial ha abierto diligencias con la que determinará si existen indicios de delito contra el medio ambiente en Marín Ocete.

-Propuesta. El Consorcio Metropolitano de Transporte planteó sin éxito la construcción de un intercambiador de autobuses junto a la estación de Renfe en Andaluces.

Los vecinos piden a la fiscalía provincial que admita la nueva demanda, que lleva fecha del pasado día 7 del presente mes, «al entender que existen nuevos indicios, como muestra la denuncia efectuada por la Delegación de Educación, que acreditan la perpetración de un delito de contaminación acústica y medioambiental que afecta peligrosamente a los escolares del colegio público Luis Rosales».

Motores en marcha

Este periódico pudo constatar ayer, de nuevo, que los autobuses metropolitanos que utilizan la citada dársena no paran los motores durante el tiempo que esperan a recoger viajeros que utilizan este medio de transporte para desplazarse desde Granada hasta diferentes localidades del Área Metropolitana. Y ello pese a que el Consorcio Metropolitano de Transporte, en una circular interna, ordenó la parada de los motores mientras los autobuses esperan a los viajeros.

Estos autobuses se encuentran operativos cada día desde una hora tan temprana como son las seis de la mañana. Aparecen en la calle, según los denunciantes, en intervalos de 15 minutos o menos y los gases que expelen sus tubos de escape son continuos y claramente visibles, por la gran cantidad de humo que algunos -los más antiguos- arrojan a la atmósfera.

Ofrecen un servicio diario a 13 municipios del cinturón de Granada, que unidos a los recorridos urbanos de los autobuses de la Rober, suman cientos de paradas y salidas desde el mismo punto. Siempre según los datos que constan en las referidas denuncias presentadas por los vecinos ante la fiscalía provincial de Granada.