«Es una mujer responsable y sabe lo que hace»

Josefina Berbel, madre de la candidata al Congreso por Podemos, Ana Terrón. /
Josefina Berbel, madre de la candidata al Congreso por Podemos, Ana Terrón.

Josefina Berbel, madre de Ana Terrón, cuenta cómo ve desde la barrera la etapa política de su hija y destaca su energía para cambiar las cosas

CAROLINA RODRÍGUEZgranada

Cuando Ana Terrón (Granada, 1983) levantaba pocos palmos del suelo ya tenía un marcado sentido de la 'justicia'. Su madre, Josefina Berbel, cuenta que cuando no le daban un chupachús o no se hacían las cosas como ella consideraba que eran la mejor manera siempre decía: «No es justo». La frase que de pequeña usaba para cosas más banales -propias de una niña- la han marcado hasta que se ha hecho mayor y, ahora, que es candidata al Congreso de los Diputados por Podemos, sigue luchando por aquello que no considera justo, pero desde la primera fila de la política.

Chanera cien por cien, estudió en el colegio público Santa Juliana y en el instituto Severo Ochoa. «Toda su infancia la pasó aquí en la Chana, así que ha sido una niña muy del barrio, lo disfrutó de pequeña y ahora de mayor se implica igual en todos los asuntos que le afectan, como la entrada del AVE o la situación del pequeño comercio».

La vertiente política de Ana Terrón no viene de herencia familiar. «No somos una familia muy de política y quizás, de todos, su padre es el que ha estado más ligado a ella; en cualquier caso, esta aventura ha sido un camino que ha decidido y ha andado ella sola pero con nuestro apoyo».

A su sentido innato de la justicia se le sumaba una gran conciencia social por todas las cosas y las causas que no le convencían: «También era un sello desde pequeña». Por eso, y aunque empezó los estudios de Historia, fue Trabajo Social la carrera que la enganchó totalmente. «Era lo que le realmente le gustaba y satisfacía sus inquietudes». Al hablar de su hija, Fina también la define como una luchadora por los cambios y las causas solidaria: «Siempre ha sido una niña muy activa y si se ha tenido que movilizar por algo en lo que cree, lo ha hecho sin problema». Por eso, cuando Ana Terrón comenzó a implicarse en movimientos como el Anti-LOU o posteriormente en el 'No a la Guerra', a su familia no les resultó nada extraño. «Ella es así y si creía que tenía que participar para cambiar una ley universitaria o impedir una guerra, lo hacía».

Implicarse, tener un espíritu crítico y social era algo normal en su vida, pero el paso a la política no llegaría hasta el nacimiento del 15M. La sacudida de conciencias que generó el movimiento de los indignados no encontró a Ana Terrón durmiendo y desde sus inicios la candidata de Podemos al Congreso fue una de las caras habituales en las reuniones de la plaza del Carmen. «Ella nos transmitía a la familia todo lo que pasaba y, sobre todo, el mensaje de cambio que se estaba generando. A ella eso le entusiasmaba y nos lo contaba en casa con verdadera pasión. Lo vivió muy intensamente». Fue su manera de «pringarse» en ese espíritu del 15M lo que hizo que cuando el movimiento empezó a tornarse en partido, su nombre empezó a sonar con fuerza. «Su paso a la política la hemos vivido con normalidad y, básicamente, hemos respetado sus decisiones. Entendemos que es una mujer responsable y sabe lo que hace».

Aún así, Josefina Berbel no oculta los temores que una madre puede tener cuando su hija se adentra en un mundo, a veces, tan poco agradecido como el político. «Me preocupa que la gente puedan criticarla o enjuiciarla sin conocerla y, sobre todo, sin darle la oportunidad de intentarlo». No obstante, ella, que es una de las personas que mejor la conocen, confía en su «trabajo, en su preparación y en su energía para hacer algo por los demás». Además, tiene claro que son los «jóvenes los que cambian el mundo con sus inexperiencias y equivocaciones, pero así se aprende así y así empezaron todos», recalca.

Su cara es una de los nuevos rostros de la política y ante su posible cambio de vida, no hay nervios de la gente que la rodea. «Tendrá que repartirse entre Granada y Madrid, pero eso no es problema para nosotros y menos para ella, porque está haciendo algo en lo que cree». En la cuenta atrás, Josefina Berbel no quiere dar consejos pero sólo recuerda un país no se cambia de la noche a la mañana pero que «hay que dar oportunidades para intentarlo». Y su hija está en ello.

 

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