Dos mil edificios históricos de Albaicín y Centro tendrán que pasar la 'ITV' antes de fin de año

El barrio del Realejo es uno de los que más edificios aglutina para la inspección, concretamente, la calle Molinos es una de las que acumula al menos 12./
El barrio del Realejo es uno de los que más edificios aglutina para la inspección, concretamente, la calle Molinos es una de las que acumula al menos 12.

Han superado los 10 años de su primera ITE y se enfrentan a un nuevo control por segunda vez, a ellos se suman otros 157 con 50 años, en una 'ITV' granadina histórica

CAROLINA RODRÍGUEZ

Se desplomaron como un castillo de naipes y con un informe favorable de la Inspección Técnica de Edificios (ITE). El derrumbe de los dos edificios madrileños hace un par de semanas semana ha dejado sobre la mesa que no hay informe que de una garantía absoluta pero que, aún así, el control del estado de salud los edificios es imprescindible.

En Granada, 2.157 edificios granadinos tendrán que tener el visto bueno de la Inspección Técnica de Edificios en lo que queda año -dentro del plazo voluntario- y validar que se encuentran en perfectas condiciones de estabilidad y habitabilidad. Una cifra histórica que no se repetía desde el 2003 y que convierte la ITE de 2015 en una de las más abultadas de la última década.

La ingente cantidad de inmuebles se debe a que a los edificios de más de 50 años que de por sí tienen la obligación de pasar la ITE (actualmente Informe de Evaluación IEE) se les suma, por primera vez, unos 2.000 inmuebles de la zona Centro y Albaicín que pasaron su revisión hace 10 años y que ahora, de acuerdo a la normativa de edificación, tienen que volver a pasar el control municipal.

Todos ellos se encuentran situados en zonas más históricas y turísticas y fueron los primeros en ser revisados en 2004 por los responsables del área de Urbanismo, cuando se incluyeron ambas zonas del llamado PEPRI dentro del control de la ITE. Es ahora, después de una década, cuando tendrán que demostrar que siguen en buenas condiciones y garantizar al máximo su seguridad. Ellos, y también los 157 más que se encuentran repartidos en el resto de los distritos de la ciudad.

La concejala de Urbanismo, Isabel Nieto, es clara y alerta que la conservación de los edificios es algo que compete tanto a los propietarios como a los responsables del área que los revisan. Precisamente son estos últimos (aparejador y arquitecto) los que frenan, paralizan o abren expediente a los edificios en los que no se está llevando a cabo las tareas necesarias de conservación o hay algún aspecto técnico que puede acarrear problemas mayores. Y es que, según la concejala del ramo, en Granada los principales problemas que afectan a los inmuebles lejos tiene que ver con nombres conocidos como aluminosis (un problema que afecta más a bloques de zona de costa y no de interior) y sí a la «falta de conocimiento o conciencia de los propietarios».

La mano del hombre

Nieto explica que la mayoría de los problemas que afectan a los edificios se deben al abandono de los propietarios o la comunidad o la cierta irresponsabilidad. «Por ejemplo, cuando vemos esas casas antiguas con los tejados llenos de hierbas o basura que al final los abomba y crea grandes problemas de sobrepeso». O cuando a los dueños se les va la mano con las obras de licencia menor y sin saberlo dañan vigas centrales, muros de contención u otros aspectos más importantes que afectan a la estructura principal del inmueble. La realización de estas obras, que se hacen por trámite rápido y bajo declaración responsable, son visadas por los técnicos municipales y si se detecta aún tipo de exceso son paralizadas de manera inmediata pero a veces el daño ya está hecho; como fue el caso de uno de los edificios madrileños, en los que la parte baja del inmueble todo estaba apuntalado y, parece ser, que se habían realizado trabajos que acabaron afectado a la estabilidad del edificio.

A pesar de todo, desde el área se quiere transmitir un mensaje de tranquilidad y se advierte que el 80% de los edificios que se controlan se hacen dentro del plazo voluntario y más del 70% la superan sin problemas. Según los datos aportados por el área, en 2014 se enviaron 586 cartas con requerimiento para presentar la ITE (o IEE) a los edificios que en esta anualidad cumplían 50 años y cuyo plazo termina el 31 diciembre 2015. Por ahora, se han presentado 380 informes favorables, de los cuales 339 son de ITE y 41 informes son de IEE ( informe evaluación del edificio) favorables y ninguna desfavorable.

En 2013 el área realizó 2.412 ITES de las cuales 2.140 fueron favorables y 272 desfavorables.

Normalmente, las ITES desfavorables no requieren obras urgentes y no se dan órdenes de ejecución sino que suponen la presentación de proyecto de obras con un plazo de 6 meses para solicitar la correspondiente licencia. En este sentido, de las 2.412 ITES presentadas solo 60 casos han requerido orden de ejecución por requerir obras urgentes. En cualquier caso, las ordenes de ejecución no requieren tramitación de licencia posterior ya que son gestionadas por los propios técnicos.

En el caso de que las medidas de mantenimiento no se cumplan y los propietarios se desentiendan de pasar la inspección de su propiedad puede acarrear una sanción económica que va desde los 750 si es leve o 3.000 euros si es grave. Al respecto y para facilitar el pago de estos controles -que no suele superar los 300 euros- el Ayuntamiento sacó durante dos años consecutivos una serie de subvenciones que sufragaban los gastos y que no solicitó nadie.

«Las facilidades para mantener los edificios granadinos las hemos tenido, así que los ciudadanos sólo tienen que utilizarlas y ayudar a mantener la ciudad en el mejor estado de conservación», concluye Isabel Nieto.