Renfe pierde un 30% de viajeros por el corte del tramo hasta Antequera

Varios autobuses esperan en la estación de Andaluces a los viajeros que trasladarán a Antequera/
Varios autobuses esperan en la estación de Andaluces a los viajeros que trasladarán a Antequera

La caída de usuarios afecta especialmente a las líneas de media distancia por los transbordos que exige en autobús y el tiempo que se pierde en ello

MIGUEL ALLENDE

El Plan Alternativo de Transporte (PAT) que puso en marcha Renfe el pasado 7 de abril, de cara a paliar los efectos del corte de la línea convencional entre Granada y Antequera para su adaptación a la Alta Velocidad, ha provocado una merma importante de viajeros que usan el tren. La Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (Agraft) calcula que la caída alcanza hasta un 30% en las conexiones de media distancia. Esto es, en las que discurren entre Sevilla-Granada-Almería y entre Granada y Algeciras.

32.005: Son los viajeros que utilizaron los servicios de Renfe con transbordo entre el 7 de abril y el 7 de mayo .

30: Son los usuarios de los autobuses dispuestos por Renfe, por término medio, los días de menor demanda.

7.017: Pasajeros trasladados por AVE entre Madrid y Granada y viceversa entre el 7 de abril y 7 de mayo.

También afectaría al servicio de larga distancia, Granada-Madrid, cuyos viajeros son transbordados por carretera entre la ciudad de la Alhambra y la de Antequera, para tomar el AVE con dirección a la capital madrileña en ambos sentidos. En este último caso, el porcentaje se reduciría a la mitad con respecto al anterior ante el mayor número de servicios que Renfe ha dispuesto, que suman 8 diarios de lunes a jueves; 6 en el caso de los sábados, y 9 los viernes y domingos.

Puestos en contacto con Renfe Operadora, desde la empresa se asegura a este periódico que no dispone de otra información que no fuese la del número total de viajeros que han utilizado los servicios de media y larga distancia antes descritos durante el primer mes en el que ha estado cortado el trayecto. Esto es, del 7 de abril al 7 de mayo. En ese periodo, el monto total de usuarios fue de 32.005, distribuidos entre los 9.031 que utilizaron la línea Granada-Algeciras; los 15.957 que hicieron lo propio en la de Sevilla-Granada-Almería, y los 7.017 de la Madrid-Granada. Se entiende que siempre en ambos sentidos de circulación de los trenes. Las mismas fuentes de Renfe Operadora no pudieron ofrecer los datos del mismo mes del pasado año para comparar la evolución interanual y confirmar o desmentir, la información de que dispone Agraft.

Casi vacíos

A tenor de los datos con que cuenta Agraft, hay días puntuales -los de menor demanda- en los que sumando los viajeros de todos los servicios de autobús, el cómputo total de los mismos es tan solo de 25 o 30. De ellos, los procedentes de Madrid son aproximadamente la mitad.

Para la conexión Sevilla-Granada-Almería, Renfe la considera como un único servicio, lo que implica que el tren no sale hasta que llega el autobús con los pasajeros. Debido a ello, se ha dado el caso en que el autobús ha llegado retrasado por motivos como la densidad de tráfico, pero sin viajeros, lo que ha implicado un retraso a los usuarios de Granada a Almería. Prácticamente no hay viajeros que hagan el servicio completo entre Sevilla y Almería porque exige dos transbordos.

Respecto al servicio a Madrid, desde Agraft alertan de circunstancias que inciden también en la caída de usuarios. Constatan que hay viajeros que van directamente a Antequera en sus vehículos privados, lo que conlleva que se vendan billetes de granadinos en la propia estación de Antequera y no en la de Granada. Igual ocurre para quienes utilizan las agencias de viaje locales, donde adquieren billetes desde Antequera-Santa Ana, puesto que parece que hay más ofertas o mayor número de plazas en tarifa promocional. Muy pocos completan el servicio íntegro a Madrid, ya que por el precio de un trayecto de ida en tren con transbordo, se puede hacer ida y vuelta en autobús en la clase de mayor lujo de que dispone la concesionaria Alsa, con todo tipo de atenciones y comodidades.

«Ahora mismo, el servicio que Renfe presta con transbordo en autobús ahuyenta al cliente y a pesar de venderse como una oportunidad por el ahorro de tiempo, con el paso de las semanas se ha convertido en un fracaso y en un despilfarro de dinero», sostiene Carlos Peña, presidente de Agraft.

Al analizar las conexiones de media distancia, lo cierto es que pueden llegar a desanimar a más de un usuario habitual del tren. Para el caso concreto del trayecto entre Almería y Sevilla, que en automóvil tiene una duración de poco más de tres horas y media si se respetan los límites de velocidad, con el dispositivo montado por Renfe alcanza las cinco horas y cuarenta y cinco minutos. La diferencia salta a la vista, con el inconveniente añadido de que los viajeros han de abandonar el tren en Granada, subir al autobús que los traslade hasta Antequera, dejar allí este transporte y tomar el tren regional que les lleve finalmente a la capital hispalense. El autobús tiene una parada intermedia en la ciudad antequerana, desde donde se desplaza a la estación de Santa Ana.

En la misma tesitura se encuentra otro de los servicios afectados por el corte de vías entre Granada y Antequera. Se trata del que une a la capital granadina con la ciudad de Algeciras, que oscila entre las cuatro horas y quince minutos y las cinco horas y que también exige un transbordo en autobús, que realiza igualmente una parada intermedia en la ciudad de Antequera para tomar o dejar pasajeros.

Despropósito

Para los responsables de Agraft, resulta un completo «despropósito» que Renfe haya optado por la solución de los transbordos en la línea de larga distancia cuando tenía a su disposición la de Granada-Linares-Baeza, que es por la que aún discurren los trenes de Almería. «No se comprende que una empresa que tiene trenes y vías alternativas no las use y encargue el transporte a un competidor», afirma en este punto Peña.

El presidente de Agraft recuerda que los trenes fletados el pasado año por vía de Linares-Baeza, durante los periodos de Semana Santa y el 'puente' festivo del Primero de Mayo con material de media distancia (trenes automotores 599) tuvieron una ocupación de casi el 100%, a pesar de que algunos fueron puestos a la venta unos días antes y apenas se promocionaron. El coste del billete ida y vuelta estaba en torno a los 40 euros y el viaje se hacía en 5 horas.

Con la utilización de la vieja vía convencional, el trayecto entre Madrid y Granada -y viceversa- no hubiera alterado la esencia del viaje. Es decir, la apuesta de miles de personas por el tren para desplazarse entre una ciudad y otra, con las ventajas de la comodidad o de llegar al centro de la capital de destino, entre otras, que comporta este medio de transporte frente a otros. «De haber apostado Renfe por este trazado no hubiera entrado en una competencia directa entre corredores de viajeros dentro de la misma empresa», agrega finalmente Peña.

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