Servicios Sociales del Albaicín: La 'maldición' de El Gallo sobrevuela el Ave María

Servicios Sociales del Albaicín: La 'maldición' de El Gallo sobrevuela el Ave María

«Este es el proyecto de mi concejalía que más trabas y problemas ha tenido. Es increíble, pero estoy empeñado en dotar al Albaicín de un nuevo centro y lo voy a conseguir»

JAVIER F. BARRERA

«Este es el proyecto de mi concejalía que más trabas y problemas ha tenido. Es increíble, pero estoy empeñado en dotar al Albaicín de un nuevo centro y lo voy a conseguir».

Es la respuesta de Fernando Egea, concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Granada, ante la pregunta de si, por terminar de buscar una explicación, la maldición del centro de servicios sociales de El Gallo sobrevuela ahora sobre el del edificio del Ave María en la carretera de Murcia, donde hace ya un año completo se anunció que se trasladaría «y que estaría abierto al público en Semana Santa» del año pasado.

El traslado de los servicios sociales del Albaicín desde el centro cívico en la plaza Aliatar hasta el callejón de El Gallo en San Miguel Bajo aunó hace tres años y medio las protestas de todos. De los usuarios, de la oposición y de los propios trabajadores.

Fue un tema que el edil Fernando Egea tuvo que heredar de su antecesor y que ahora, cuando ya habían empezado las obras, vuelve a sufrir un retraso de unos meses.

Resulta que las obras de adaptación del inmueble del Ave María destinado a servicios sociales del Albaicín han sido interrumpidas, tras detectarse por parte de los técnicos municipales unas deficiencias estructurales que han de ser subsanadas por la propietaria, la entidad educativa.

Fernando Egea asegura, tras comunicar el Ayuntamiento dichos fallos estructurales al Ave María, que «el centro educativo ha procedido a encomendar los trabajos de reforma necesarios, que empezarán en breve. Una vez finalizados, el Consistorio granadino podrá retomar de nuevo las obras municipales».

Entre los defectos estructurales hallados figura el hecho de que una viga perpendicular a la entrada principal no descansa en ningún pilar, sino en el dintel de la puerta.

Asimismo, en una de las pilastras del porche de entrada se aprecia un desplazamiento, con un consiguiente movimiento de la estructura del tejado. Estos defectos llevan aparejadas unas obras que suponen la demolición parcial del tejado y su reconstrucción, así como la reconstrucción de pilastras y la colocación de un pilar metálico donde descanse la viga de hormigón. Y, por supuesto, un retraso de tres meses más.

La reacción de la oposición municipal ha sido fulminante. Francisco Puentedura denuncia desde Izquierda Unida que «las chapuzas del equipo de gobierno municipal del PP hacen que el retraso en el traslado haya producido un coste en el alquiler de 36.000 euros en el último año por un edificio que permanece cerrado. Y otros 25.000 euros de obras para adaptar el antiguo colegio a centro de servicios sociales.

Además, es una chapuza que se cierre este alquiler y se adopten inversiones en obras sin evaluar los problemas estructurales del centro que ahora impiden este traslado y lo dejan sine die».

La concejala socialista Jemi Sánchez, que además es trabajadora social, se ha caracterizado durante todo este proceso por laminar políticamente al concejal Fernando Egea y ha denunciado todos y cada uno de los retrasos cometidos.

Destaca la moción que leyó en el pleno municipal celebrado en mayo, en la que el grupo municipal socialista exigía al Ayuntamiento de Granada que «garantice mediante la acreditación de la administración competente que la futura ubicación del centro de servicios sociales Albaicín cumpla con la normativa vigente». Y también, que «se comprometa a dar una solución permanente al problema de la ubicación».

No para aquí el grupo municipal socialista. Hoy ha visitado al centro de servicios sociales del Albaicín en El Gallo, ha criticado la falta de personal. La maldición albaicinera de El Gallo sigue su curso, impertérrita.