Un bar por cada 120 granadinos

El mercado gourmet de San Agustín abrió sus puertas en noviembre de 2014. /
El mercado gourmet de San Agustín abrió sus puertas en noviembre de 2014.

En 2014 se frenó el ascenso de nuevos locales después de un 2013 extraordinario con más de 80 inauguraciones

ANTONIO SÁNCHEZ

Granada es una ciudad de bares. Un lugar para reunirse con la familia y los amigos y pasar un buen rato. Los granadinos los asocian a buenos momentos y por eso la restauración es uno de los sectores que mejor ha resistido la crisis económica. Actualmente hay unos 2.000 establecimientos de este tipo abiertos en la capital. Supone un bar por cada 120 ciudadanos. Una cifra que disminuye con respecto a pasados años, pero que se mantiene en un nivel elevado.

LAS CIFRAS

2.034
bares y restaurantes estaban abiertos en la capital de Granada a final del año 2013.

El dato más aproximado lo da La Caixa en su anuario económico de 2013, en el que estimó que en Granada había 2.034 bares. Son algunos menos que en 2012, cuando se cerró el año con 2.108 locales. Trinitario Betoret, presidente de la Federación de Hostelería y Turismo de Granada, calcula que en 2014 la capital ha podido acabar en una cifra cercana a los 2.000 negocios destinados a la reunión y el espectáculo -bares con y sin cocina, restaurantes con o sin música, salas de fumadores y de fiestas, discotecas, pubs...-. El registro de asociados con el que cuenta la federación provincial es inferior a esta cifra, pero Betoret explica que hay bares y restaurantes que no se encuentran inscritos en la agrupación de hosteleros de Granada.

600
variedades gastronómicas se pueden encontrar en el mercado gourmet de San Agustín.

En los últimos tres años se han producido en la capital 200 nuevas aperturas de bares y restaurantes. En 2012 comenzaron su andadura 60 negocios, mientras que en 2013 la cifra se disparó hasta las 82 inauguraciones. En 2014 se ha frenado la tendencia ascendente y hasta noviembre había registradas 51 licencias en el Área de Urbanismo.

La calle Ganivet encabeza en 2014 el número de nuevas licencias

La calle Ganivet, situada en el corazón del centro de Granada, ha sido la localización que ha empujado en 2014 a la hostelería granadina, suavizando así el descenso en la petición de licencias con respecto a 2013 y 2012. Esta zona de la ciudad, que fue reformada hace algunos años, ha asistido al cierre de comercios tradicionales, normalmente vinculados a la moda y a la joyería, que no han soportado la crisis o que se han trasladado a otros lugares de la capital.

Pero en paralelo bares, restaurantes y pubs han puesto en marcha sus negocios en esta calle en el recién finalizado 2014, en una clara apuesta por transformar los negocios de Ganivet.

Dada su ubicación, estos establecimientos se dirigen a un público con un alto poder adquisitivo, en el que los turistas tienen una presencia notable. La posibilidad de ubicar una terraza amplia bajo los soportales de la calle Ganivet, que resguarda de calor, frío y lluvia, también ha favorecido la irrupción de nuevos bares, algunos en manos de nuevos restauradores y otros pertenecientes hosteleros tradicionales, que han considerado importante hacerse presentes en una importante zona de la capital.

Tendido 1 Gourmet y Trattoria, ambos en el mercado gourmet de San Agustín, son dos restaurantes que han pedido paso en el último año. Llevan en la ciudad menos de tres meses. Su dueña, Lourdes Luzón, explica que vio clara la opción de tener una representación de Tendido 1 -restaurante de la Plaza de Toros con más de 17 años de antigüedad- en el centro de la ciudad. Se muestra satisfecha con el resultado que ambos han dado en Navidad y reconoce que percibe que Granada cada vez tiene más oferta. «Están abriendo muchísimos negocios de restauración. A pesar de que no se funciona todos los días al cien por cien Granada ya es famosa por la variedad que tiene y los turistas y los granadinos lo valoran», explica.

Al frente del mercado gourmet de San Agustín se encuentran Francisco Montemayor, Antonio Álvarez y Antonio Moya. A principios de noviembre inauguraron cerca de una veintena de puestos gastronómicos en los que los visitantes pueden optar por hasta 600 variedades de productos. «Ofrecemos pescados, mariscos, carnes a la parrilla, embutidos ibéricos, sushi, caviar, especialidades italianas, gintonería... y todo en el mismo lugar», cuentan los responsables, que invirtieron 700.000 euros para poner en marcha el proyecto.

La Federación de Hostelería espera un buen 2015

La Federación de Hostelería de Granada calcula que 2014 fue el peor año desde que se inició la crisis económica en 2008. En el sector se reconoce que la cifra de turistas que llegó a la ciudad en 2014 -aumentó un 5,7% con respecto a 2013 y supuso que 6.800 turistas visitaron Granada cada día del pasado año- no ha traído un repunte directo a la restauración, por lo que Trinitario Betoret, presidente de los hosteleros granadinos, cree que hay que tratar de que en un futuro los visitantes que lleguen a la ciudad dejen su 'impronta' en los bares y restaurantes de Granada.

Reconoce Betoret que la transformación de los turistas en clientes de los locales no ha sido la mejor de los últimos años: «Tuvimos más de 2,3 millones de visitantes y casi 5 millones de pernoctaciones en hoteles en 2014 y eso hay que aprovecharlo».

Betoret espera que 2014 haya servido para tocar fondo y que este año sea «el inicio de la recuperación en la restauración». La federación considera que en 2015 se puede generar «un poco más de empleo», al amparo de los datos turísticos.

Fuera del Centro se encuentra Mandala, un restobar situado en el Zaidín, a pocos metros del Palacio de Deportes. Esther López, que nunca hasta el año pasado había llevado un negocio hostelero, es la gerente del restaurante. «La crisis nos ha servido para reinventarnos, buscar otras inversiones y por ahora el restaurante se va manteniendo. Cuesta bastante porque hay mucha competencia y los precios están reñidos», analiza.

La valoración global que el representante de los hosteleros hace del 2014 es positiva en el sector turístico, pero algo menos buena para bares y restaurantes. Betoret explica que aunque ha habido en los últimos meses un «empujón», encabezado por la calle Ganivet del centro de Granada, la sensación es que los restauradores de la capital han tratado de seguir sobreviviendo a la crisis en el último año, pero no han obtenido una amplia rentabilidad, que permita hablar de una expansión del sector de los bares y restaurantes.

El presidente de los hosteleros de la provincia de Granada considera que hubo un repunte «extraordinario» de licencias en los pasados años por parte de ciudadanos que decidieron dar el salto a la hostelería como 'remedio' a la crisis económica.

Esto permite dar sentido al descenso de nuevos bares y restaurantes en 2014 y que haya existido un repunte de los cierres por la «poca experiencia hostelera» de quienes arrancaron algunos negocios. Betoret cuenta que se pusieron en marcha restaurantes y bares integrados por personas con formación escasa en el sector de la restauración que han acabado cerrando en 2014. «El año no ha sido maravilloso», sentenció Betoret, por lo que queda un largo camino por recorrer en la hostelería granadina para dar por superada la crisis económica.

Los barrios son los que más están acusando el cierre de bares y restaurantes y la ausencia de nuevos proyectos en el sector de la restauración. El Centro ha concentrado las dos grandes apuestas en el año 2014, en la Plaza de San Agustín y en la calle Ángel Ganivet. Sin embargo, la presencia de proyectos nuevos fuera del casco histórico y los centros comerciales es contada.

«Granada tiene muchos barrios además del Centro. Allí contamos con una gran hostelería que nada tiene que envidiar al Centro de la ciudad», analizó Betoret. Pero a los barrios es más complicado que los turistas se acerquen, por lo que en ellos se siguen produciendo bajadas de persiana de bares y restaurantes y será más complicado que se haga evidente la recuperación hostelera.