El cirio de la muralla Zirí

Siglo XI. Las obras dejaron al descubierto el paño original de la Muralla Zirí de hace más de mil años. Ahora presenta este aspecto de abandono./
Siglo XI. Las obras dejaron al descubierto el paño original de la Muralla Zirí de hace más de mil años. Ahora presenta este aspecto de abandono.

Una década después de depositar el dinero para realizar el paseo monumental, la Junta devuelve las cantidades al Ayuntamiento porque no se ha materializado nada

JAVIER F. BARRERA

«La Junta de Andalucía ha sido incapaz de ponerse de acuerdo con la propia Junta de Andalucía». La frase es del portavoz del equipo de gobierno municipal de Granada, Juan García Montero, que también es concejal de Cultura y presidente de la junta de distrito del Albaicín. La frase describe, cual dedo acusador, «la incapacidad para poder realizar el proyecto, el que sea, para que la Muralla Zirí», que empieza en Puerta Monaita y termina en el Arco de las Pesas, «sea un atractivo turístico más para la ciudad de Granada. Y de paso sirva para dar más seguridad al Albaicín y atraiga visitas y movimiento económico», razona García Montero.

El edil explica: «La junta de gobierno local aprobó en noviembre una generación de crédito por importe de 467.747 euros procedentes de la devolución que ha hecho la Junta del dinero depositado en su día para el proyecto de la Muralla Zirí». El dinero representa casi el 40% de los 1.150.000 euros que aportó el Consistorio en su día. Para García Montero, el reembolso «es una mala noticia». Los 2,3 millones euros se iban a destinar «a ayudar a mejorar esa zona del barrio», sin embargo, «transcurridos once años, la Junta de Andalucía ha manifestado en gestión patrimonial el récord de incompetencia», según el edil de Cultura. «Han sido incapaces de poder administrar ese dinero a través de su empresa pública. El dinero se había depositado en una cuenta finalista. El Ayuntamiento había aportado su parte, el 50% (1,1 millones de euros)», detalla García Montero, quien señaló que se ha llegado «hasta el punto de que no se han puesto de acuerdo con la empresa que tenía la encomienda de llevar a cabo el proyecto y han tenido que devolver el dinero».

«Visión estratégica»

El portavoz del grupo municipal socialista, Paco Cuenca, entiende que Granada tiene una serie de temas estratégicos. «Y este de la Muralla Zirí es uno de ellos». Este concejal sostiene: «Como ciudadano, además de la responsabilidad política, me resulta vergonzoso que no exista capacidad política e institucional que sea capaz de sacar adelante este proyecto que es estratégico, es patrimonial, es turístico y es económico». Razona Cuenca: «Las murallas tienen un valor como espacio atractivo y además suponen una identificación con el modelo de vida de sus habitantes».

«Es lamentable que no se haya conseguido», insiste. «Dicho esto, no me faltan palabras para decirle a la Junta, a la Consejería, que me parece una desvergüenza devolver los 500.000 euros al Ayuntamiento». Y entonces Paco Cuenca ofrece una solución: «Aspiro a ser alcalde de esta ciudad. Y me hubiera sentado a negociar para poder aprovechar una inversión relacionada con la identidad que además es patrimonio de relevancia mundial». E incide: «Hay un despropósito por parte de los técnicos de la Junta y del Ayuntamiento. Y lo es de forma permanente».

Recuerda entonces que «se presentó el proyecto en torno al año 2000 con buena voluntad política». «Y no es posible que ahora no exista para llegar a un acuerdo. Lo que convierte en un despropósito que se devuelva el dinero». «Mi voluntad -explica- era dirigirme directamente a la consejera de Fomento para que paralizara la devolución de este dinero y que, al menos, lo retrasara hasta julio de 2015. Porque espero que cambie el color político y, como menos, exista voluntad hasta encontrar un acuerdo técnico y se aproveche el dinero». Y termina: «Me parece mal, muy mal, que el Ayuntamiento no haya sido capaz de defender a Granada. Y me parece mal, muy mal, que la Junta tampoco haya sido capaz de buscar soluciones». Su conclusión es: «Me niego a tirar la toalla porque la Muralla Zirí sirve para dar un día más a una visita a Granada. Es un atractivo en sí mismo».

Un poco de historia

El portavoz municipal de Izquierda Unida, Paco Puentedura, recuerda todos los problemas del proyecto. Se inició mediante un acuerdo entre Ayuntamiento y la Consejería de Cultura. De este modo se establecieron unas condiciones económicas mediante las cuales cada administración aportaba alrededor de un millón y medio de euros y encomendaron a la antigua EPSA (ahora AVRA) hacer las obras de rehabilitación necesarias. Para este proyecto, el Ayuntamiento realizó su aportación completa en una cuenta común y por otro lado la Consejería de Cultura aportaba alrededor de un millón de euros.

El proyecto original consistía en un parque lineal que va desde el Arco de las Pesas hasta Puerta de Monaita. Iba a ser la gran actuación que liberase un espacio público para el Albaicín, una zona donde hallar espacios públicos es muy difícil. Este proyecto requería de excavaciones arqueológicas previas en el entorno de la muralla y además de ir adaptando y recuperando su estabilidad. Además del proyecto arqueológico se estableció una zona de paseo con unas pasarelas bordeando la muralla para ir integrando los restos a ese espacio público. El proyecto original dejó mucho que desear.

En primer lugar, según Cuenca, porque «una gran parte tuvo que ser gastada en las excavaciones. Fueron costosas y requirieron mucho tiempo sin haber previsto en el proyecto original esos sobrecostes. Por otro lado, «en la zona junto al Arco de las Pesas se comenzó a construir unas bases de hormigón y una serie de plataformas a apenas 15 ó 20 centímetros de la muralla sin haber tenido en cuenta por los propios responsables de Cultura de la Junta que esa actuación estaba prohibida por la Ley de Patrimonio ya que afectaba a la propia muralla y su estabilidad. Provocó que hubiese que hacer un modificado del proyecto y otras pasarelas por la parte exterior de la parcela. Todo ello supuso un coste altísimo y gran parte del presupuesto se gastó sin finalizar ni encauzar de forma adecuada el proyecto», añade el edil del IU.

Esto ha implicado que durante años el proyecto de la Muralla Zirí se haya paralizado, pues para finalizar ese parque lineal no ha habido dinero, «en especial de la Consejería de Cultura que no ha puesto lo que faltaba de su aportación». Con el paso de los años, y tras constatar que Cultura de la Junta ni ha puesto ni tiene intención de financiar el proyecto, el Ayuntamiento y AVRA han llegado a un acuerdo para cerrar el proyecto. El Ayuntamiento pone unos 130.000 euros y AVRA otros 130.000 euros. Con ese dinero financian la protección de los restos arqueológicos excavados, para que no se sigan dañando tras el abandono, la limpieza de la zona y el desbroce de la vegetación que ha ido creciendo junto a la muralla y que pone en riesgo su estabilidad. Por otro lado, integran los restos excavados en un zona pública abriendo esa parte para que pueda ser integrada como un espacio público para el barrio. La continuidad del proyecto queda pendiente del plan director de murallas que está preparando el Ministerio de Cultura y la financiación del mismo a través de los Presupuestos Generales del Estado y el 1% cultural. Mediante este acuerdo queda un sobrante del Ayuntamiento de unos 500.000 euros que son los que se han devuelto a la ciudad.

Izquierda Unida lo tiene claro: «Nos parece una absoluta irresponsabilidad por parte de la Consejería de Cultura que no ha tenido ni tiene intención de financiar el proyecto de recuperación de las murallas en el Albaicín. Las actuaciones han sido muy costosas y nuevamente la ciudad de Granada se queda con un proyecto a medio hacer».

«Exigimos que el nuevo proyecto abandone esas actuaciones tan singulares, costosas, y que tan poco tienen que ver con la protección del patrimonio, como es llenar de plataformas de hormigón la zona. Y pedimos que conforme se vayan excavando y datando los restos arqueológicos se vayan integrando en un espacio público previendo una inversión plurianual y recuperando un espacio público para el barrio de forma adecuada en ese parque y zona verde que debe rodear a la muralla para que lo disfruten también los vecinos y vecinas del Albaicín».

Izquierda Unida dice: «Lamentamos que la salida haya sido el cierre del proyecto (de lo cual es especialmente responsable la Consejería de Cultura) pues la Junta no ha puesto su parte y el que al Ayuntamiento se le devuelvan los 500.000 euros de financiación que quedan es dejar el proyecto sin financiación ninguna para el futuro».

«El Ministerio de Cultura, para murallas en Granada, solo cuenta con una financiación de 167.000 euros en una inversión en dos años, cantidad insuficiente, con lo cual hay que exigir al Ministerio que se implique y aporte financiación suficiente, porque según le ley de patrimonio las murallas son de su competencia. Una vez más el Albaicín pierde su espacio público y la ciudad vuelve a tener a su patrimonio abandonado y olvidado», apostillan.

Y la Junta dice...

La delegación de Cultura de La Junta dice respecto a la Muralla Zirí: «Estamos pendientes de la presentación del proyecto relativo a la restauración de la Muralla Zirí en esta delegación territorial. Este proyecto tiene por objeto la consolidación de estructuras arqueológicas que aparecieron durante las excavaciones y la instalación de medidas para su contemplación y su visita».

«Este proyecto ha de ser informado por la comisión provincial de Patrimonio para su ejecución a la mayor brevedad posible. La financiación corre a cargo del Ayuntamiento y la Junta de Andalucía a través de EPSA, Empresa Pública del Suelo de Andalucía, que depende de Fomento». Así que pasen dieciséis años más. O mil.