«La cohesión territorial en Granada lleva un nombre: el de la Diputación»

Foto de familia de todos los premiados con los honores y distinciones de la Diputación correspondientes a 2014./
Foto de familia de todos los premiados con los honores y distinciones de la Diputación correspondientes a 2014.

Sebastián Pérez hace un alegato en defensa de la provincia y su futuro en la entrega de las Medallas de Oro y Plata y de las Granadas Coronadas

MIGUEL ALLENDE

El auditorio Manuel de Falla acogió en la tarde-noche de ayer la entrega por parte de la Diputación Provincial de las Medallas de Oro y de Plata así como las Granadas Coronadas, a un puñado de personas, sociedades e instituciones. Un acto con el que los responsables de la Corporación Provincial rendían tributo a quienes con su esfuerzo y dedicación han contribuido decididamente a que esta parte de Andalucía sea hoy mejor, más próspera, más culta.

Como ocurriera en ocasiones anteriores, el recinto donde se entregaron los galardones se quedó pequeño para albergar a cuantas personas no quisieron perderse los mismos y entre las cuales, como era de esperar, se encontraban los máximos responsables no solo de la Diputación Provincial, con su presidente Sebastián Pérez a la cabeza, sino del Ayuntamiento, Junta, Universidad y Consultivo.

Tras la firma en el libro de honor de todos y cada uno de los premiados, estos fueron los auténticos protagonistas del acto. La Corporación Provincial, siguiendo la propuesta de la Comisión de Honores y Distinciones, entregó las Medallas de Oro de la Provincia al escritor y poeta Antonio Enrique; al profesor de la Universidad de Granada Manuel Titos Martínez; al centro de formación profesional El Soto, que recogió José Ruiz Palomino, presidente de la Federación de EFAs de Andalucía Oriental; y a Antonio Víctor Martínez, a título póstumo, como director-fundador de la Semana Santa Viviente de Cuevas del Campo. Este último galardón fue entregado a su viuda, María del Carmen de la Torre Sánchez con un cerrado y emotivo aplauso de los asistentes.

Las Medallas de Plata de la Provincia recayeron en la familia Jiménez Tovar, que recibió Martirio Jiménez; la asociación Asprogrades, que fue entregado a su presidente, Antonio García Angulo; el Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil, que recogió el coronel Francisco Jiménez; el proyecto La Ciudad Accesible, cuyo director Antonio Tejeda fue el encargado de recibirlo; y finalmente el artesano de la guitarra Antonio Marín.

Las Granadas Coronadas fueron a parar al centro UNED de Motril, que le fue entregado a la alcaldesa de la ciudad, Luisa García Chamorro; al Certamen Teatral del Marquesado, que recibió el alcalde de La Calahorra, Alejandro Ramírez; y a la Hermandad de Mosqueteros del Santísimo de Béznar, cuyo presidente Carlos Javier Robles fue el encargado de recogerla.

Agradecimiento

Dentro del protocolo al uso en este tipo de actos, uno de los galardonados -en este caso el profesor Manuel Titos- fue el encargado de agradecer las distinciones en nombre de todos. En su intervención, Titos se extendió en los méritos que albergan cuantos fueron reconocidos por la Diputación de Granada, con algunos de los cuales dijo mantenía una gran amistad desde muchos años atrás. En su discurso defendió valores como los de la libertad, la democracia y la honradez. Titos afirmó que «la inspiración, la genialidad, la picardía, el autoritarismo, la rapiña o la piratería son equipajes para trayectos cortos, pero que para los viajes largos es mejor confiar en el trabajo, la constancia, la tolerancia, la organización, la disciplina y la honradez». Un claro posicionamiento ante la rabiosa actualidad política que estamos viviendo en estos últimos días.

También defendió el galardonado que «la pobreza, y no la revolución, es el mayor riesgo para la convivencia y que la fraternidad, como lo expresaban los revolucionarios de 1789, la solidaridad o la justicia distributiva en términos actuales, deben presidir los programas políticos en cualquier punto del meridiano ideológico en el que éstos se coloquen».

Finalmente, tras disertar sobre el modelo de distribución del territorio nacional en los últimos siglos hasta llegar al actual diseño de provincias aún vigente, el profesor Titos hizo alusión directamente a los premios al afirmar que «aunque nadie nos ha dicho a qué compromete tal distinción, sabemos que más que un reconocimiento por el trabajo pasado, representa un compromiso hacia el futuro». Y concretó algo más. «Un compromiso de trabajo esforzado, entusiasta y honesto para mejorar la convivencia entre las personas, las relaciones con la naturaleza y el bienestar de nuestras gentes y para dejar, tras nuestra partida, mayor caudal intelectual, moral y material que aquel con el que llegamos».

El presidente de la Diputación Provincial, Sebastián Pérez, ahondó en los méritos de todos y cada uno de los homenajeados de manera pormenorizada. Pero también fue más allá. No dejó pasar la oportunidad para enviar algunos mensajes de calado hacia la sociedad, hacia los granadinos de todos los rincones de la provincia. En este sentido, Pérez habló de cohesión territorial de todos los municipios de la provincia y aseguró que la misma tiene el nombre de la institución que preside. También de la labor en favor de la misma. «En estos últimos años, la Corporación que tengo el honor de presidir no ha decaído en la inversión pública como lo demuestran los numerosos proyectos que, a lo largo y ancho de las comarcas granadinas, estamos llevando a cabo y que tienen efectos positivos tanto en obra pública como en el empleo y la riqueza que generan», dijo.

En otro momento de su intervención, Pérez marcó objetivos: «Estamos en el empeño de una provincia más próspera y justa. Hemos vivido tiempos difíciles en los últimos años pero, con esfuerzo y rigor en el trabajo bien hecho, empezamos a entrever signos claros de mejoría que nos harán posicionarnos con fuerza de cara al futuro»

Y del mismo modo que hizo el profesor Titos, el presidente de la Diputación antes de finalizar su discurso aludió al grave momento por el que atraviesa la clase política aunque de forma más directa. «El ejemplo, la cercanía y la honradez de los representantes políticos es algo esencial demandado por toda la sociedad y es lo único que puede regenerar la vida pública en España», afirmó.

Para el final dejó Pérez un mensaje de aliento y esperanza. Reclamó el concurso de todos, sea cual sea su adscripción ideológica, en el objetivo de lograr una provincia más próspera, más justa y con mejor futuro.