Cinco tapones de tráfico en Granada

La Avenida Doctor Olóriz es uno de los puntos de la capital más complicados para circular./
La Avenida Doctor Olóriz es uno de los puntos de la capital más complicados para circular.

El entorno de las calles Méndez Núñez, Severo Ochoa, Doctor Olóriz, Manuel de Góngora y Molinos se atasca a diario durante horas

ANTONIO SÁNCHEZ

Circular por Granada no es tarea fácil. A las restricciones que presentan las calles más céntricas de la capital se unen cinco zonas conflictivas, en las que el tráfico es una asignatura pendiente. IDEAL ha analizado el estado de las vías de la ciudad a lo largo de toda la semana y las colas destacan en el entorno de las calles Méndez Núñez, Severo Ochoa, Poeta Manuel de Góngora, Doctor Olóriz y Molinos. Son los 'puntos negros' para los coches, que hay que procurar evitar en horas punta -entre las 07.30 y las 09.15 y las 14.00 y las 15.15-.

El cruce entre las calles Méndez Núñez y Arabial es el principal tapón de la capital. Las colas son largas en esta zona de la ciudad, en donde hay que tener paciencia para poder circular en hora punta. En horizontal las complicaciones se amplían habitualmente hasta la intersección de Arabial con Neptuno. Todo el flujo de vehículos que entra a la ciudad por las salidas de la circunvalación de Neptuno y Méndez Núñez completan el atranque. En vertical, las retenciones suelen empezar en la calle Guitarrista Manuel Cano y llegar a Severo Ochoa.

Ahí arranca otro de los puntos críticos para el tráfico local. Los semáforos de esta calle que conecta Avenida de la Constitución y Avenida de Madrid con Camino de Ronda ralentizan el ascenso hacia la zona norte de la ciudad. Es el principal punto de entrada a los hospitales y las facultades universitarias, por lo que la afluencia de vehículos a diario es bastante alta. Las dificultades para circular se prolongan hasta la Plaza de San Isidro y hasta pasar el entorno de Caleta.

Por esta zona se encuentra Doctor Olóriz, que con la última transformación del tráfico rodado acumula en su calle un gran número de vehículos privados y públicos que embotellan la salida hacia La Chana, el Centro o la estación de autobuses.

El cuarto punto crítico para los vehículos en la capital es la calle Poeta Manuel de Góngora, en el distrito Genil. Esta amplia avenida es una de las salidas del bario Cervantes hacia el centro de la ciudad. El semáforo del comienzo de la calle 'pasa' en rojo demasiado tiempo para mantener libre el tráfico en Paseo del Violón y durante el día resulta complicado circular con fluidez por esta vía.

La última zona de la ciudad con dificultades diarias para los vehículos se sitúa en el barrio Realejo. Las limitaciones de tráfico para poder acceder a este entorno provocan que se 'cuelen' los coches por la Cuesta Escoriaza y colapsen la Plaza del Realejo cuando se produce la entrada y salida de los centros educativos del entorno.

Horario escolar

El horario escolar también condiciona la circulación en el Camino de Purchil y sus calles próximas. La prioridad en esta zona es para Arabial y las rotondas que dan acceso a la Circunvalación, por lo que los vehículos que llegan desde los pueblos por aquí tienen que esperar su turno para entrar en la capital. Otro punto afectado por el curso académico es el entorno de la Plaza de Gracia, ya que la salida de esta calle siempre debe hacerse por Casillas de Prats, Solarillo de Gracia o Pedro Antonio de Alarcón, limitando las opciones a los conductores.

En el resto de la ciudad se circula con tranquilidad y fluidez, salvo en pequeños puntos. De hecho, las retenciones solo suelen encontrarse cuando hay alguna rotonda o semáforo de prolongada duración en rojo.

En el norte de la capital se circula sin mucho tráfico durante todo el día. Solo las rotondas de Ribera del Beiro y Tete Montoliú registran pequeñas colas de vehículos, de forma muy puntual, entre las dos y las tres de la tarde.

El barrio de La Chana cuenta con un polémico semáforo en el cruce de la calle Goleta con Avenida de Andalucía que pasa casi dos minutos en rojo para no retener a los vehículos de la vía principal. En el punto contrario de la barriada, las rotondas que quedan en los extremos del parque La Encina, principales salidas del barrio hacia el Centro o la Circunvalación, se ven afectadas por muchos coches entre las ocho y las diez de la mañana y entre las dos y las tres de la tarde.

El epicentro de los problemas circulatorios del Zaidín se sitúa en Avenida de Dílar. Esta calle, con numerosos semáforos que regulan las intersecciones, ralentiza la movilidad de los vehículos, que suelen ir más rápido si logran trazar una ruta alternativa para abandonar el Zaidín. En el diseño de este plan B hay que evitar meterse por Avenida de Cádiz, ya que en el comienzo de la vía un semáforo que da prioridad a la avenida perpendicular tiene parados a los coches durante varios minutos.

El Centro de la ciudad es el que respira más tranquilo de vehículos, debido a las limitaciones de acceso que posee de hace algunos años. Junto a él, el histórico barrio del Albaicín también cuenta con pocos coches y dificultades de entrada, sobre todo para los automóviles que pretenden hacerlo desde calle Elvira o Plaza Nueva.