UPyD denuncia los daños colaterales de la Línea de Alta Capacidad

La concejal Mayte Olalla acusa al Ayuntamiento de ocultar cuánto les está costando a los granadinos el nuevo servicio

R. I. GRANADA

La Línea de Alta Capacidad enoja hasta a quienes no la utilizan, sentencia Mayte Olalla, concejal y portavoz del grupo municipal de UPyD en el Ayuntamiento de Granada, que asegura que este nuevo servicio de autobuses está generando cada vez más daños colaterales, entendidos estos como "ciudadanos descontentos y perjudicados por el nefasto servicio".

Afirma la representante de UPyD que los perjudicados "son, en realidad, todos los granadinos. O más concretamente sus bolsillos, porque el Ayuntamiento todavía no ha especificado cuánto dinero ha gastado en la campaña de información previa a la puesta en marcha de la LAC. Lo hemos preguntado pero no nos han dado respuesta, y es un dinero que repercutirá en el ciudadano, puntualiza Olalla.

Evidentemente, aunque no se esté cobrando por ahora el billete, el funcionamiento conlleva un gasto que al final vamos a tener que pagar entre todos vía impuestos o tasas. Tampoco sabemos cuánto nos va a costar, insiste la edil.

"Es palpable que muchos semáforos del centro (en Gran Vía, en Puerta Real, en la Ribera del Genil) han acortado de forma sensible el tiempo de paso para los que van a pie y eso", enfatiza Mayte Olalla, "puede incluso representar un peligro para personas mayores, discapacitadas, con carritos de bebés o en muchas otras circunstancias".

La concejal teme que si esto está ocurriendo en julio, la situación puede ser caótica en septiembre.