Clarissa se pasa del cine al 'buen rollito'

La emprendedora, localizadora de escenarios para publicidad y filmes, rinde homenaje a su infancia en Costa de Marfil y monta una empresa que crea y vende un plato típico vietnamita con un toque personal

ÁNGELES PEÑALVERGRANADA
Clarissa, en la cocina industrial de Alfacar donde hace la comida que degustó de pequeña en Costa de Marfil. :: GERMÁN NEGRILLO/
Clarissa, en la cocina industrial de Alfacar donde hace la comida que degustó de pequeña en Costa de Marfil. :: GERMÁN NEGRILLO

En muchos pequeños pueblos perdidos entre las montañas hay vecinos que llevan a sus espaldas una movida e interesante trayectoria vital amalgamada en distintos puntos del globo. Eso mismo le pasa a la 'alfacareña' Clarissa Couassi, que nació en 1963 en Costa de Marfil, un país de África Occidental, aunque era hija de una española, en concreto de una conquense, que se casó con un diplomático de Benín, otro estado ubicado en el Oeste de ese continente. Nuestra protagonista vivió veinte años en Costa de Marfil y de joven se vino a España, madre patria de su progenitora, para entrar en el mundo de la producción cinematográfica.

Clarissa antes de eso estudió en la Universidad Católica de París la licenciatura de Filosofía y Letras Modernas y luego trabajó durante ocho años en la empresa madrileña Morena Films como localizadora, donde se puso a las órdenes de directores internacionales como Steven Soderberg u Oliver Stone. En producciones nacionales su nombre figura en la nómina de localizadores que han currado para Almodóvar, Daniel Sánchez Arévalo, Javier Fesser, Bigas Luna o Daniel Calparsoro.

A lo largo de su vida profesional, cuando no ha estado contratada por cuenta ajena ha sido 'free-lance', como le ocurre ahora, una etapa en la que los escenarios que escoge para el cine, la televisión y la publicidad, tanto exteriores como interiores, suelen ubicarse en las provincias de Granada, Almería, Málaga y Murcia.

Precisamente a esta zona de Andalucía, donde tenía un montón de contactos, llegó en el año 2007 y tres años más tarde ya había puesto en marcha Filmin Granada, una agencia -dependiente primordialmente de la Diputación- para atraer rodajes a la zona. Fruto de ello, señala la protagonista, madre de dos hijas, fue el rodaje de 'Caníbal' o el más reciente de Fernando León de Aranoa, 'A perfect day', que ha traído a la zona de Cumbres Verdes a Benicio del Toro y a Tim Robins, entre otros.

Quienes la siguieron de cerca, aseguran que tuvo fuerza y tesón para defender el imán de Granada como cuna de filmación de películas y documentales, vídeos musicales y cualquier producto audiovisual que dejara dinero y proporcionara trabajo a técnicos y artistas locales. Empeño e ilusión no le faltaron, pero llegaron las vacas flacas y el cine dejó de ser una prioridad para las administraciones. La oficina Filmin echó el cierre y Clarissa, lejos de llorar, reaccionó, miró hacia su infancia y recordó una joya de la gastronomía de Costa de Marfil: unos rollitos de primavera de origen vietnamita que florecieron en aquellos años de su niñez, dada la gran inmigración procedente del país asiático que por entonces vivía una tremenda guerra.

Ella les da un toque personal y su carta ofrece exquisiteces frías y calientes con salsas con sabores a ajo, jengibre y pimienta. La afición culinaria permanece en su persona, tras pasar tardes enteras preparando y enrollando 'nems' -ese es su nombre vietnamita- con su madre que aprendió la receta, a su vez, de una amiga asiática.

«Recuperé la receta tradicional y he montado una franquicia que cuenta con todos los permisos sanitarios, homologaciones, etc. Se llama 'El buen rollito' -elbuenrollito.es- y sirve por encargo. Tenemos clientes de Marbella y muchos de Granada. Trabajamos en unas cocinas industriales de Alfacar y después de un año estamos empeñadas en salir hacia delante», narra Clarissa, acostumbrada ya a la complicada vida de autónoma.

«Todo nació gracias al apoyo de los amigos, aunque a su creación han ayudado también programas para emprendedores como INCYDE de la UE y el CADE de Alfacar. En 'El buen rollito' disfrutamos cocinando con un objetivo: hacer feliz a la gente. Queremos acercar a la mesa de nuestros clientes uno de los platos más conocidos de la sofisticada y variada cocina vietnamita, así como ofrecer a sectores de la hostelería, restauración, catering y eventos soluciones gastronómicas de gran calidad», apostilla la cocinera, quien utiliza la técnica del vacío para mantener el producto con la mayor calidad y texturas originales, consiguiendo una vida útil de hasta 30 días.