«En el periodismo cultural somos muchos escribiendo y pocos analizando»

Jaime Gonzalo, autor de 'La ciudad secreta'

JUAN JESÚS GARCÍAGRANADA
Jaime Gonzalo (derecha) junto a su editor Antón López. :: JJG/
Jaime Gonzalo (derecha) junto a su editor Antón López. :: JJG

El escritor socio/musical y agitador de numerosas publicaciones desde los años setenta y ochenta hasta nuestros días, (Star, Disco Exprés, Vibraciones, Sal Común, fundador de Ruta 66.) acaba de publicar su nuevo trabajo literario, 'La ciudad secreta', dedicado a la más experimental escena catalana, aunque con infiltrados granadinos: el grupo unipersonal 32 Guájar Faragüit, pionero del extremismo sonoro en nuestro país.

- ¿Qué le atrajo de esa escena concreta para dedicarle este trabajo?

- Varios factores entraron en liza. El componente sentimental de regresar a parte de mi juventud y revivir magias pasadas a título particular; aportar un grano de justicia histórica a la reivindicación de una escena de la que nadie podía o quería acordarse; tomar perspectiva del proceso de barbarie que ha transformado Barcelona en una ciudad donde es imposible que vuelva a ocurrir nada parecido a aquello; la necesidad, en definitiva, de mostrar un fascinante periodo, acaso el verdadero underground barcelonés, si alguno hubo.

- Desde provincias seguíamos con envidia aquella Barcelona, más que underground diría que 'profunda' ¿por qué se dio allí y entonces?

- Barcelona era una ciudad portuaria y disponía de una burguesía muy poderosa, y ésta tenía sus veleidades artísticas. Todavía no invertía en ladrillo, lo hacía en 'cultura', y enviaba a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, y eso posibilitó la entrada de las vanguardias, de la contracultura, de las drogas, del rock, de todo lo demás. París quedaba muy cerca, también, y las islas Baleares. A falta de bases aéreas estadounidenses como en Madrid, Sevilla o Zaragoza, en Barcelona existía una tradición de 'modernidades', del mismo modo que disponía de un denso pasado anarquista, y se daba un constante flujo de información. El underground, y su apéndice experimental, era casi una consecuencia lógica.

- ¿Hubo trasvase direccional (o bidireccional) hacia Andalucía?

- Repercusiones directas dudo que hubiera, ya que si aquella escena apenas tuvo impacto en Barcelona, en el resto de España aun menos. De hecho, lo andaluz las tuvo en mayor proporción en el rock catalán en general. Paralelismos se dieron quizás en grupos como Goma, y más recientemente con gente como Los Pilotos, la banda de Banin de los Planetas, que bebe de fuentes comunes y tiene un fuerte nexo común en su interés por la tecnología, o la escena experimental de Almería, por ejemplo, donde por cierto hay músicos de Barcelona que ahora residen allí.

Sobran funcionarios

- ¿Hay futuro para el periodismo cultural y musical?

- Sobran funcionarios y aficionados, becarios e intrusos... sobra gente en general, somos demasiados escribiendo y muy pocos analizando, menos aún los que gozan de un estilo personal. También faltan lectores para sustentar a tanta crítica. Por lo visto cada vez se lee menos, si hablamos de cultura popular. Internet, la prensa gratuita, los blogs, no han hecho sino acelerar la decadencia de un sector se diría que llamado a desaparecer.

- El 'qué fue de' ¿ha sido gratificante o decepcionante?

- De todo ha habido. La mayoría de ellos viven mas o menos la vida que quiere vivir, y en lo artístico, los que en ello siguen, continúan creciendo. En cualquier caso, las cicatrices mas profundas que deja la vida son las que conciernen al deterioro de la salud, al envejecimiento y la muerte, y de esas aquí hay unas cuantas.

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