Loli tiene que abandonar su casa

El desalojo ha tenido lugar poco después de las 8.00 horas de este viernes en medio de una amplio despliegue policial, una vez que los funcionarios judiciales se personaron en la vivienda

LAURA UBAGO MOTRIL (GRANADA)
FOTO: JAVIER MARTÍN/
FOTO: JAVIER MARTÍN

Dolores Ruiz ha sido desahuciada, este viernes, a pesar del apoyo social y de todos los intentos por frenar el desalojo. A las ocho de la mañana hizo aparición la secretaria judicial que accedió a la vivienda después que la Policía Nacional retirase a la gente que estaba allí concentrada. No eran muchos porque los agentes bloquearon las calles que desembocan en el número 37 de la calle Santiago, antes de las siete de la mañana.

Arropada por los gritos de todos los que la apoyaban, Loli ha salido de su casa y se ha marchado "dignamente", como ella misma ha dicho. En unos momentos tan dolorosos, Dolores decía no estar creyendo lo que le estaba pasando: "no me puedo creer que hayan sido mis hijos". Los familiares de Loli han sacado los últimos enseres mientras que la gente comentaba la dureza de que la desahucien "sus hijos, que es más duro que el que lo haga un banco".

Loli se irá ahora a vivir con su hija María, que le ha respaldado incondicionalmente en todo este proceso. Todavía queda pendiente un juicio, previsto para junio, en el que Dolores Ruiz podrá pelear por la casa donde se ha criado.

El desalojo se ha producido después de que el pasado 8 de abril el Juzgado de Instrucción 3 de Motril decidiera aplazarlo a este viernes.

En aquella ocasión, varios centenares de personas acudieron a la llamada realizada por el grupo Stop Desahucios para intentar paralizarlo.

Desde entonces han sido recogidas más de 8.000 firmas que este jueves fueron presentadas en ese juzgado solicitando la paralización del desahucio.