El cigarrillo electrónico abandona su nebulosa legal

Aprobada la modificación de la Ley Antitabaco para detallar los lugares donde se prohibirá su uso | Tras su 'boom' de 2013, cierran los primeros establecimientos para su venta

JUAN RAMÓN OLMOSGRANADA
El cigarrillo electrónico abandona su nebulosa legal

2013 fue el año de su expansión. Era difícil encontrar un barrio en el que de repente no apareciese una tienda que ofrecía el novedoso cigarrillo electrónico. Se convirtió en el negocio de moda, hasta el punto de que solo durante el año pasado en la provincia de Granada se abrieron más de una veintena de tiendas para comercializarlo. Sin embargo, en este 2014 están produciéndose los primeros cierres. Se está agotando la demanda del cigarrillo -sus potenciales usuarios parecen estar ya 'conquistados'- y lo que queda, eso sí, son las recargas de estos aparatos.

2014 también será un año clave para este sector por otro motivo. Hasta la fecha, el cigarrillo electrónico se movía en la indefinición legal, ya que, simplemente, su uso no estaba regulado. Sin embargo, eso está cada vez más cerca de acabar. El pasado jueves, el Senado aprobó la modificación de la actual Ley Antitabaco para detallar los lugares donde se prohibirá su uso. El texto no tendrá que volver al Congreso, por lo que será publicado directamente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En realidad, las comunidades autónomas y el ministerio de Sanidad ya se habían puesto de acuerdo en diciembre sobre los lugares que quedarían vetados para su uso, pero ahora se ha plasmado formalmente. El resultado es que los cigarrillos electrónicos no se podrán usar en centros de las administraciones públicas y entidades de derecho público. Además, estará prohibido en los centros, servicios y establecimientos sanitarios, así como en los espacios al aire libre o cubiertos, comprendidos en sus recintos.

Respecto a los centros docentes o formativos, no se podrá fumar este cigarrillo en los espacios al aire libre, según esta modificación, "salvo en los de centros universitarios y de los exclusivamente dedicados a la formación de adultos, siempre que no sean accesos inmediatos a los edificios y aceras circundantes". Tampoco estarán permitidos estos 'pitillos digitales' en parques infantiles o zonas de juego para la infancia, "siempre que estén acotados y contengan equipamiento o acondicionamiento destinados específicamente para el juego y esparcimiento de menores".

En cuanto al transporte, su uso estará restringido en cualquier tipo de transporte público urbano e interurbano, así como en transporte marítimo, ferroviario o aéreo. En este último caso, sin embargo, la prohibición sólo se refiere a aviones de compañías españolas o vuelos compartidos con compañías extranjeras.

Estos cambios le parecieron insuficientes a la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC), que lamentó que "no se haya prohibido" la publicidad de los cigarrillos electrónicos, en línea con la normativa europea, que la equipara a la de los demás productos del tabaco. En cambio, sí que obtuvieron el respaldo de la Asociación Nacional del Cigarrillo Electrónico (ANCE), que habló de "avance para una mayor protección que abre la puerta a una consolidación equilibrada y competitiva de esta industria capital para la economía de España, que factura 24,6 millones de euros y emplea a más de 3.000 personas de forma directa". Además, desde esta organización aseguraron que la prohibición de venta a menores es "clave y fundamental para un crecimiento sostenible y responsable del sector". Veremos si abandonar la nebulosa legal en que se encontraba el cigarrillo electrónico produce el efecto positivo que desean o si el negocio empieza a difuminarse.