Una flota de papel digna de la Armada

Juan Francisco Vera, vecino de Albolote, es uno de los pocos especialistas españoles en modelismo de papel

PABLO RODRÍGUEZGRANADA
Juan Francisco Vera muestra el diorama del Acorazado Pelayo, un trabajo que ha sido premiado por el Ministerio de Defensa. :: ALFREDO AGUILAR/
Juan Francisco Vera muestra el diorama del Acorazado Pelayo, un trabajo que ha sido premiado por el Ministerio de Defensa. :: ALFREDO AGUILAR

Los alboloteños desconocen que este municipio de la corona metropolitana podría ser puerto de mar. Juan Francisco Vera, vecino de la localidad, guarda en su vivienda una poderosa flota, una escuadra de submarinos y acorazados que sería la envidia de la Armada. Poco importa si el acero y el hierro de las cubiertas se han cambiado por papel, el grado de detalle es tan alto que el enemigo se echaría a temblar solo al ver avanzar tan curiosa flotilla.

Vera, gruísta desempleado, es el primer y único almirante de esta escuadra. Sus dos manos han construido centímetro a centímetro cada uno de los doce barcos que guarda en el muelle-vivienda que tiene en la avenida Madrid, todo un proyecto que le ha tenido entretenido desde 2006. Fue entonces cuando descubrió el modelismo en papel, un tipo de manualidad que no está muy extendido por España. «Es más de países del Este. Aquí se conoce el recortable de toda la vida, la papiroflexia, pero esto no», explica.

Los comienzos no fueron fáciles, recuerda Juan Francisco. «Yo partí desde cero. Nunca había hecho nada como esto antes. En aquellos años no existían vídeos de Youtube sobre el tema, algo que sí hay hoy, así que tenía que guiarme por las fotografías que veía en internet y por lo que se me ocurriera a mí», apunta.

Su interés por la Historia lo llevó a armar pecios de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, aunque la construcción no es el único fin que persigue. «Cada pieza la encaro con una investigación previa. Estudio cómo era el barco, su historia y época. Eso me sirve para comprender mejor lo que tengo delante y lo que debería ser», señala.

Fruto de esta pasión llegó una de sus obras más perfectas, cuatro barcos que corresponden a la Armada Imperial Alemana que participó en la Gran Guerra. «Son el Emden, el Scharnshorst, el Panther y el S98, cuatro barcos que formaban parte de la Kaiserliche Marine», explica. Fueron diseñados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Posteriormente entraron en batalla en la guerra que sacudió el mundo entre 1914 y 1918.

A pesar de que España no entró en ninguna de las dos contiendas citadas, eso no ha impedido que Juan Francisco investigue los pecios nacionales de esa época. Así trabajó en la elaboración de una réplica del Acorazado Pelayo, uno de los barcos más potentes de la Armada, y del mítico Submarino Peral. «Esta año se cumplen 125 años de la botadura de la nave de Isaac Peral y curiosamente Correos sacará un sello cuyo diseño está basado en un barco de papel. No sé si es el mío, pero en España solo hay cuatro de este tipo. En cualquier caso me compraré un par de sellos, que nunca se sabe», dice con orgullo.

Un proyecto premiado

El gran trabajo de Juan Francisco le ha consolidado como uno de los mejores armadores de barcos de papel en España. Su diseño del acorazado Pelayo ha sido premiado incluso por el Ejército, que lo expuso durante un tiempo en el museo naval. «Fue algo muy importante para mí porque me permitió conocer en persona al ministro Pedro Morenés, que me entregó el galardón», señala.

Juan Francisco dedica ahora su tiempo a preparar un proyecto didáctico para acercar el modelismo en papel a los niños. Graba sesiones de montaje con consejos para que los más pequeños puedan conocer de cerca esta práctica. «Es un programa muy bonito y que podría venir muy bien a los niños porque desarrolla la destreza y la paciencia», asegura.

Este vecino de Albolote, que nació en Colonia de padres granadinos, sueña con su próximo trabajo: un modelo de metro y medio de altura de la catedral de su ciudad natal. «Sé que es una locura, pero así recordaría mis orígenes», señala. Mientras tanto le quedarán los barcos, una poderosa flota de papel construida con tesón que controla los mares granadinos.