Un estudio científico revela que la soledad mata

Este estado aumenta un 14% la posibilidad de muerte prematura en mayores

M. BARRUTIA
Un estudio científico revela que la soledad mata

Un equipo de investigadores de la Universidad de Chicago ha realizado un estudio en el que se valora la capacidad de las personas mayores para desarrollar resistencia. Las conclusiones del estudio son determinantes: la soledad, a la que es difícil sobreponerse durante la fase de vejez, aumenta un 14% la posibilidad de muerte prematura en mayores. Este dato supone el doble de impacto sobre la muerte temprana que la obesidad. Es más, las consecuencias son dramáticas en las personas que se sienten solas son terribles ya que interrumpe el sueño y eleva la presión arterial, los niveles de la hormona asociada estrés y la depresión, según los científicos.

Son muchas las personas mayores que viven solas y se desenvuelven con facilidad y sin problema alguno, pero también son muchas las que se sumergen en una profunda soledad. Una soledad que puede llegar a matar según las conclusiones de un estudio científico realizado por científicos de la Universidad de Chicago que determina que las consecuencias para la salud son dramáticas porque sentirse aislado de los demás puede interrumpir el sueño, elevar la presión arterial, incrementar la tasa de la hormona del estrés cortisol por la mañana, alterar la expresión génica en las células inmunes y aumentar la depresión y disminuir el bienestar subjetivo general.

Para evitar este estado de soledad, que es preciso diferenciarlo de vivir solo de forma voluntaria y satisfactoria, los científicos recomiendan llevar una vida social activa donde se mantengan las relaciones con viejos amigos, ex compañeros de trabajo y la familia. Ninguna novedad, por una parte, pero también dice que por ejemplo, "retirarse a Florida para vivir en un clima más cálido entre extraños no es necesariamente una buena idea si esto significa que la persona estará desconectado de las seres queridos que significan mucho para ella", dice John Cacioppo, profesor de Psicología y autor de este estudio.

El investigador señala tres niveles que ayudan a frenar el sentimiento de soledad. Por un lado, las relaciones íntimas, que suponen tener a alguien en tu vida que te hace reafirmarte en quién eres; dos, la conectividad relacional, es decir, un contacto muy cercano y cara a cara y tercero, la conectividad colectiva, que es la que desarrolla un sentimiento positivo por pertenecer a un grupo.

Si la soledad mata y acompañar es gratis, quizá no sea tan mala idea formar parte de la vida de alguien. Aunque sea por no discutir con la comunidad científica.