Valderrubio, el pueblo 169 de Granada

La Junta recuerda que los pueblos que han iniciado el camino de la 'secesión' no se verán afectados por la ley que prepara el PP para agrupar municipios

C. MORÁNVALDERRUBIO
La bandera de Valderrubio exhibe una planta de tabaco, el símbolo de la Vega de Granada. :: RAMÓN L. PÉREZ/
La bandera de Valderrubio exhibe una planta de tabaco, el símbolo de la Vega de Granada. :: RAMÓN L. PÉREZ

No todos los procesos de independencia son iguales. El de Cataluña, por hablar del más conocido y controvertido, llena a diario decenas de páginas en los periódicos y tiene sitio fijo en los espacios informativos de la televisión y la radio. La aventura de Artur Mas y compañía está siendo muy ruidoso: grandes manifestaciones, gigantescas cadenas humanas, discursos grandilocuentes, mesiánicos, incluso...

Valderrubio, en cambio, se lo ha tomado con sosiego. Y lo ha conseguido. Este pasado miércoles, el Consejo Consultivo de Andalucía daba su visto bueno a la emancipación de Valderrubio de Pinos Puente. A falta de los últimos formalismos, el objetivo estaba logrado. Antes de que acabe el año, será un municipio recién nacido, el que hace el número 169 de la provincia de Granada. Sin embargo, no dejará de ser un venerable anciano: Valderrubio ya existía en tiempos de la presencia romana. Curiosa paradoja: un bebé y un matusalén al mismo tiempo.

Pero a pesar de sus singularidades históricas y culturales, que son muchas, la modesta población granadina, con sus apenas mil y pico habitantes, no podía aspirar a suscitar tanta atención mediática como la poderosa Cataluña. Es natural.

Tranquilidad

Además, Valderrubio, la antigua Asquerosa en la que pasó sus infancia y adolescencia Federico García Lorca, es una villa tranquila. Cuando los periodistas llegan a la localidad, con la tarde rindiéndose ya ante la noche, solo algún chaval deambula por sus largas calles. Hace frío. El sol del mediodía es ya un recuerdo y la gente, que es sabia, se resguarda en las casas.

A los periodistas les entra un poco de susto: '¡No va a haber nadie con quien celebrar la declaración de independencia!', casi gritan en mitad de una luenga acera por la que no pasea nadie.

Apurados, los informadores corren hacia un paisano que ven a lo lejos y le preguntan por la ubicación exacta de la Casa Consistorial. Con circunspecta calma, el vecino señala el camino. Alivio. En el Ayuntamiento hay luz. La bandera de Valderrubio, que es de color verde y contiene una planta del tabaco -el símbolo de la Vega de Granada-, ondea junto a las enseñas nacional y de Andalucía. La biblioteca está abierta. María José Rodríguez, la encargada de dicha dependencia, acepta someterse al escrutinio de los forasteros.

-«¿Qué piensan en el pueblo de lo de independizarse de Pinos Puente?».

-«Hay personas que están a favor y otras que no. Yo estoy a favor. No sé, si dependes de otro municipio al final solo te llegan las migajas. En mi opinión, la mayoría de los valderrubienses quiere la independencia. Es una reivindicación que viene de antiguo. Antes de la Guerra Civil, uno de mis abuelos ya planteó la necesidad de independizarnos. Pero, como he dicho, también hay vecinos que están en contra: creen que somos demasiado pequeños y que puede ser un derroche», explica.

Anai y Rosa tienen solo quince años, pero también son partidarias de la desanexión. «No vamos para nada a Pinos Puente. Nuestra vida está aquí y en Granada. Está bien lo de la independencia», coinciden las dos.

José Vicente Pérez Pérez (Izquierda Unida) comparte la satisfacción de los 'secesionistas'. De hecho, está contento. Desde su cargo de representante de la Vicepresidencia de la Junta de Andalucía en Granada, ha 'mediado' en Sevilla para que Valderrubio lograra separarse de Pinos Puente. «La aprobación del Consejo Consultivo era el paso decisivo que faltaba y ya se ha dado. El acuerdo ahora debe ser refrendado por lo que llamamos 'el Consejillo' de la Junta y, unos días después, lo verá el Consejo de Gobierno. Así que antes de que acabe el año, Valderrubio será independiente. No ha sido un proceso fácil. Han tenido que demostrar solvencia económica, que es complicado, pero lo han hecho. Soy consciente de que llega en un momento complejo, porque el Gobierno del PP quiere hacer desaparecer municipios. Pero esa ley ya no afectará ni a Valderrubio ni las otras poblaciones que han iniciado el camino», se felicitó José Vicente.

El pleno de Valderrubio aplaudió por unanimidad la decisión de convertir al pueblo en un municipio independiente en 2011. La alcaldesa pedánea, la socialista Paqui Blanco, dijo entonces: «El 18 de agosto es un día histórico para Valderrubio». El tiempo le ha dado la razón.