Crítica de colores

Alejandro Morales inaugura esta tarde una exposición de pintura titulada 'Mensaje en una botella' en el Cafepub Sonho de Granada

MARÍA AYLLÓN RAMÍREZGRANADA
Cuadro de la exposición de Alejandro Morales::.IDEAL/
Cuadro de la exposición de Alejandro Morales::.IDEAL

Acción de una protesta activa, concretamente en el lanzamiento de un cóctel molotov. Un acto de rebeldía que para mi opinión, es cometido por razones más que legítimas, en la que el cóctel molotov se convierte de una manera simbólica, en un mensaje escrito con rabia y desesperación. Un mensaje que es lanzado e interceptado por el receptor. Una acción que es vista y juzgada por los de arriba como un acto de terrorismo, haciéndoselo creer a la población.

Una visión personal y artística del porqué se realiza esa acción y todos los motivos que llevan a cometerla. Una crítica a los lanzadores de flores.

Y todas estas ideas del artista Alejandro Morales Carrasco se recogen en el título de la serie Mensaje en una botella, una exposición de pintura individual que se inaugura hoy a las 21.30 horas en el Cafepub Sonho, situado en la calle Elvira esquina Cedrán nº7, de Granada. Se expondrán cinco o seis obras y se podrá visitar hasta el 8 de mayo. Alejandro es sevillano, tiene 24 años, estudia el tercer curso de Bellas Artes en Granada y lleva cuatro viviendo en la ciudad de la Alambra.

Mi trabajo es mi yo interior y exterior, mis pensamientos, otras de mis maneras de luchar, de liberar mi mente y de entenderme más. Como yo lo entiendo hasta hoy, mi arte es otra de mis maneras de transgredir en éste, me gusta hacer un arte crítico en su esencia, un reflejo más o menos explícito de mi forma de ver las cosas, explica Alejandro.

El 2 de mayo este joven pintor inaugura a las 22.30 horas otra exposición ilustración colectiva junto con el Hombre Invierno en el pub Entresuelo, ubicado en la Plaza de San Agustín de Granada. El título es Haz el amor y también la guerra y entre los dos exhiben más de veinte obras de diferentes dimensiones. Este proyecto nació como un libro de artista para una asignatura de su facultad, pero a la vez con un enfoque totalmente personal. Contiene una gran carga de reflexiones tanto para el emisor como para el receptor, pero modificado conscientemente de manera crítica a la famosa frase célebre del movimiento hippy Haz el amor y no la guerra.

Plasmo y expreso con dibujos eróticos acompañados, gracias a colaboraciones de amigos, de diversos textos críticos y no críticos, la importancia de no solo hacer la revolución en la calle sino también, aprender a realizar primero la revolución dentro de nuestras casas y más concretamente dentro de la cama. Los textos hacen que el conjunto cobre una carga política pero también sin olvidar todas las expresiones del amor degenerado. Del amor secreto. Del amor censurado por la tradición. Romper con la idealización del hombre y de la mujer, como nos han metido en la cabeza que ha de ser y que no, como debemos actuar por lo que tengamos entre las piernas, como enamorarnos del sexo opuesto y no del mismo, como nacer con privilegios por ser hombre y no mujer... Temas que históricamente no hemos sabido afrontar individual y colectivamente, añade Alejandro.

Estas exposiciones serán la quinta y la sexta, la primera la hizo en el 2007 en su querido bar Las Sirenas en Sevilla y la última que realizó en Granada fue en 2011 en el Centro Cultural Casa de Porras donde participaron diversos artistas emergentes de la ciudad. Lleva un par de mes preparando las obras y surgió la idea por la necesidad de sacarlas del cuarto y airearlas, así poder mostrarlas a personas ajenas a su alrededor. El objetivo que persigue es básicamente mostrar su manera de entender la vida.

La única relación que tienen ambas exposiciones es que son obras con temáticas muy críticas, aunque la primera trate sobre los disturbios sociales y la segunda sea de temática erótica, ambas se caracterizan en la reivindicación de ciertos temas que para mí son importantes, asegura el artista. 

Hay muchas maneras de expresar tus opiniones y críticas, Alejandro las impregna de colores en sus pinturas.