A Granada le costará circular a 130 por hora

En las carreteras convencionales de la provincia, la velocidad tendrá que reducirse a 90 kilómetros hora o incluso a 70 en algunos tramos

DIEGO QUEROGRANADA
A Granada le costará circular a 130 por hora

Los 130 kilómetros por hora prometidos por la DGT serán difíciles de alcanzar en Granada. El estado de las vías de circulación en la provincia y la futura inversión de las administraciones determinarán si en Granada cuantas subidas y bajadas de velocidad se producen en las carreteras. La Dirección General de Tráfico tiene previsto modificar los actuales límites de velocidad, tanto en ciudad como en carreteras convencionales, en autovías y en autopistas. En las grandes vías la velocidad podrá incrementarse hasta llegar a los 130 kilómetros por hora por primera vez en España. La otra cara de la moneda, la que contempla una reducción de velocidad, le toca a las carreteras convencionales, ya que en estas la velocidad desciende de 100 a 90 kilómetros por hora. En otras carreteras, en concreto en las que tengan una anchura inferior a 6.5 metros y siempre que cuente con una línea que separe los carriles, la velocidad máxima será de 70 kilómetros por hora. En las vías donde no haya línea de separación, no se podrán superar los 50 kilómetros por hora. En ciudad, el límite de velocidad se reduce a 30 kilómetros por hora, ya que según las estadísticas que maneja la Dirección General de Tráfico, a 80 km/h fallece el 95% de los peatones atropellados, a 50 km/h el 50% y a 30 km/h el 5%.

Las cuatro autovías

Estas son las principales novedades que introduce el Proyecto de reforma del Reglamento General de Circulación, presentado por la Dirección General de Tráfico y que podrá ser modificado antes de que entre en vigor. La provincia de Granada podría verse muy afectada por las novedades que introduce el texto, en mayor medida por la reducción de velocidad que por la subida.

Hay cuatro autovías que cruzan de norte a sur y de este a oeste la provincia de Granada. La A-92, la A-44, la A-92N y un tramo de la A-7. Son en estas vías donde la Dirección General de Tráfico podría aumentar de 120 a 130 kilómetros por hora el límite de velocidad, aunque esto no quiere decir que los conductores se vayan a encontrar con señales verticales que cambien el límite actual, algo que sí ocurrió cuando se redujo la velocidad en estas vías a 110 kilómetros por hora. El Proyecto de reforma del Reglamento General de Circulación aclara que la velocidad seguirá siendo la que es en la actualidad, y subraya tres condiciones para subir a 130 kilómetros por hora.

Según el borrador de la DGT, la primera condición es que el tramo o los tramos «tengan índices contrastados de seguridad». Algo muy complicado en Granada. La A-92N que discurre por el norte de la provincia suma demasiados accidentes, por lo que no aprobaría en un ranking de las vías más seguras ni de Andalucía ni de España. En la A-44, que cruza de norte a sur la provincia, quizá podrían existir más puntos donde las condiciones de seguridad fueran mejores. Lo mismo podría ocurrir en la A-92 y en el trozo de A-7 que va de Almuñécar hasta Málaga, completamente nuevo.

El segundo punto determinante es que tienen que existir «buenas condiciones de trazado y pavimentación». En este punto solo aprueba la A-7 y algún tramo de la A-92 y de la A-92N. Respecto a la A-44, desde Granada a Jaén, sería posible que esta condición se cumpliera en algunos recorridos, pero desde la Costa a la capital, sería imposible por las continuas reparaciones y grietas que sufre la vía. Las señalizaciones que advierten de desprendimientos, baches y advertencias de reducciones de velocidad se han convertido en un hecho demasiado común para una obra tan joven.

El tercer factor está ligado a unas «condiciones óptimas meteorológicas y ambientales», una regla no muy complicada de encontrar en la provincia de Granada, exceptuando las nevadas que se producen en la zona norte en los meses de invierno. Estos tres condicionantes están supeditados a otro que resulta fundamental. El proyecto de la DGT deja claro que el aumento de la velocidad es estrictamente puntual, por lo que no se puede reflejar en las señales verticales clásicas. La solución es plasmar la información de la subida de velocidad en «paneles de mensaje variable», infraestructura que no es muy común en las autovías de la provincia. Aunque algunos tramos disponen de estos paneles luminosos, la mayoría avisan de la existencia de un control de velocidad o de la reducción por algún motivo, por lo que esa información no es compatible con un mensaje de aumento de velocidad.

En el caso de que la Dirección General de Tráfico optara por otro tipo de señalizaciones, se tendría que destinar un dinero extra a la adquisición de nuevos paneles luminosos, lo que no está reflejado en los presupuestos de la institución de 2013, por lo que este año se da por hecho que no habrá aumento de velocidad.

Las bajadas

De los 3.107 kilómetros de carreteras que tiene la provincia de Granada, 2.723 pertenecen a carreteras de una sola calzada. En esas vías, la reducción de velocidad sí que se aplicaría de forma definitiva e inmediata si se llegara a aprobar el Proyecto de reforma del Reglamento General de Circulación. Se pretende bajar 10 kilómetros por hora la velocidad en alguna de estas vías (de 100 a 90 km/h), mientras que en otras la velocidad descendería de 90 a 70 km/h. La Dirección General de Tráfico justifica estas disminuciones porque en estas vías «tienen lugar tres cuartas partes de los accidentes con víctimas».

Las vías de una única calzada tendrán que adaptarse a más cambios. Las que no midan más de 6,5 metros de anchura también verán recortado su límite de velocidad, ya que en ellas se tendrá que circular a 70 kilómetros por hora como máximo. Este cambio podría afectar a algunos tramos de vías tan importantes como la Nacional 340, que cruza la mayor parte de la Costa de Granada. El borrador de la Dirección General de Tráfico también tocará los límites de velocidad de algunas calles. En las vías urbanas que tengan un solo carril la velocidad máxima será de 30 kilómetros por hora, aunque las que tienen dos sentidos siguen manteniendo el límite de 50.