Enrique Urbizu: «En Internet hay mucha gente equivocada»

El director de la premiada ‘No habrá paz para los malvados’ abre este martes la I Muestra de Cine Negro en Español de Salobreña

INÉS GALLASTEGUIGRANADA
Enrique Urbizu: «En Internet hay mucha gente equivocada»

Enrique Urbizu llega este martes a Salobreña para inaugurar la I Muestra de Cine Negro en Español de Salobreña, en plena vorágine después de su triunfo en la última gala de los Goya, en la que No habrá paz para los malvados se llevó seis premios, entre ellos los de mejor película, director, guión original y actor protagonista. Nacido en Bilbao en 1962, Urbizu estudió Ciencias de la Información (Publicidad) y, tras rodar algunos cortos, debutó en 1987 en el largometraje con Tu novia está loca. Desde entonces ha dirigido, entre otras, Todo por la pasta, Cómo ser infeliz y disfrutarlo, La caja 507 y La vida mancha.

¿Ya ha digerido los Goyas?

Más o menos. Todavía colea y hay entrevistas y cosas así, pero ya más pausado.

¿Se corresponde el éxito en los Goya con los datos de la taquilla?

La taquilla de No habrá paz... había sido ya muy satisfactoria para todos nosotros, con medio millón de espectadores y por encima de los 4 millones de recaudación. Ahora, después de los premios, la película está todavía teniendo vida: está en 122 pantallas en toda España y tengo entendido que las ventas de DVD van muy bien y las descargas en el portal de Telecinco, también.

Entonces es verdad que los premios dan una segunda vida a las películas...

Depende. Películas que no han sido vistas y son muy premiadas han tenido una resurrección en la taquilla. En el caso de la nuestra, la taquilla ya había llegado a un gran público y el efecto es más discreto.

¿Se siente recompensado por los premios después de trabajar tantos años en esta película?

La película empezó a nacer hace muchos años y a concretarse, allá por el 2008 o 2009. La recompensa la empezamos a notar en el primer pase con público en el Festival de San Sebastián de 2011, que fue bastante significativo: había un silencio casi religioso durante el pase y luego el aplauso fue muy generoso. Ahí empezamos a notar que el esfuerzo tenía recompensa. En cuanto a los premios, nunca los he medido en esos términos; no me parecía muy sano para nuestro ánimo. Los veo como un reconocimiento del trabajo de todo el equipo por parte de los compañeros de la profesión. Me siento honrado de recibirlos.

Uno de los premios más esperados era el de José Coronado por su papel de Santos Trinidad...

Yo pensaba que, de todas las posibilidades que teníamos, era el irrenunciable. Si solo se lo hubieran dado a José, a mí me hubiera parecido de justicia, por el trabajazo que ha hecho. Coronado es el que tira de la película. Los demás premios, bueno; pero el suyo era indiscutible, sí o sí.

Mecanismos ocultos

¿Qué significa para usted cine negro?

El cine negro es el que escarba en los mecanismos ocultos del funcionamiento del sistema. Siempre ha sido así , desde su nacimiento como género en la Norteamérica de los años veinte.

La realidad, ¿no es negra también?

La realidad está cada vez más negra, sí. La globalización ha hecho que nuestro país no tenga que recurrir a fantasías de otro planeta para contar historias. Aquí tenemos todo un amplio espectro de delincuencia, de corrupción, de entresijos... que cada vez son más vigentes. Eso hará que en el futuro se pueda seguir haciendo cine negro contemporáneo y de contenido social, político, moral, económico...

¿Le inspira la nueva situación en el País Vasco para hacer una película?

Mi relación con la situación política en el País Vasco es muy personal. Intenté hace ya unos cuantos años acercarme con la ficción a algunos aspectos del llamado problema vasco sin encontrar ninguna posibilidad financiera para llevar adelante esos proyectos. Hoy en día estoy más a la expectativa y no es lo que más me apetece ahora mismo tratar la situación política del País Vasco en la ficción. Quizá las nuevas generaciones tengan algo más que aportar.

¿Está trabajando en una nueva película?

Estamos trabajando en varias historias y no sé cuál de ellas se colocará en cabeza. No depende solo de las apetencias de uno, sino de las posibilidades de financiación. Ahora mismo tengo una agenda complicadísima y nos hemos dado un par de meses para reposar ideas y empezar a trabajar ya más en serio cuando se despeje un poco este panorama de charlas, cursos, entrevistas y todo este jaleo que tenemos ahora entre manos.

¿Le costará menos ahora encontrar financiación para sus proyectos?

Pues, hombre, eso espero, pero no tengo ninguna garantía. Depende de lo que plantee, si es más o menos asequible o arriesgado. Sí tengo la sensación de estar más avalado, pero no solo por los premios, sino porque la película ha funcionado.

Subvenciones y descargas

El nuevo ministro de Cultura, José Ignacio Wert, ha dicho que es necesario repensar la política de subvenciones al cine español. ¿Qué le parece?

Era previsible que la nueva administración repensara este tema porque ya había habido avisos. Esperemos que sea, dentro de la crisis, para plantear un nuevo sistema operativo y que no sea una catástrofe para la industria. Habrá que ver cómo se articula el mecenazgo y cómo queda el Fondo de Protección a la Cinematografía. Lo más importante, en cualquier caso, es la voluntad de considerar que el audiovisual, y en general todo el sector cultural, es un tema estratégico y prioritario para el país.

En contrapartida, parece que el ministro quiere tomarse en serio la lucha contra las descargas ilegales de cine y música en Internet...

Sí. Ha puesto en marcha la llamada Ley Sinde y ha dado los primeros pasos. Es un inicio. Habrá que hacer mejoras y tener un gran cuidado de no afectar a derechos fundamentales, pero hay que poner coto a la descarga ilegal. No hay que culpabilizar al consumidor, pero sí que hay que proteger la propiedad intelectual y hay que poner coto a los que se están beneficiando con la puesta a disposición del público de productos sobre los que no tienen ningún derecho. Eso es de pura lógica: son miles de millones y muchísimos puestos de trabajo los que se están perdiendo.

Sin embargo, hay toda una generación de consumidores que cree tener derecho a contenidos gratis en Internet...

Hay mucha gente equivocada, efectivamente. Para mí la mejor campaña para concienciar a la gente de que esos contenidos no son gratuitos y de que alguien se está lucrando con ellos es la casa del señor de Megaupload...

Viene a Salobreña a inaugurar la I Muestra de Cine Negro en Español. ¿Cree que este tipo de encuentros sirven para acercar al público al cine o es una actividad solo para cinéfilos?

Voy a Salobreña a agradecer la invitación, a desearles la mejor suerte del mundo y a felicitarles por la valentía. Evidentemente, creo que la muestra sirve para acercar a la gente al cine, en este caso al género negro. Estamos hablando de un sitio al que normalmente muchas de estas películas no llegan. Confío en que Salobreña vaya concentrando la atención y ayudando a acercar este género a la gente.