La 'Revista de Arqueología del siglo XXI' reconoce la importancia del cráneo de Orce

La publicación hace una apasionada defensa de la 'hominidad' del fósil granadino

M. SÁIZ-PARDOGRANADA

"Es inaudito que un yacimiento (Venta Micena, Orce, Granada) con tan grandes posibilidades esté vegetando, a la espera de que alguien lo redescubra y así pueda pasar a la posteridad... Desde su descubrimiento en 1982, se ha juzgado este yacimiento como muy importante, tanto como un segundo Olduwai, pidiendo que sea Patrimonio de la Humanidad", escribe el doctor Doménec Campillo, neurocirujano, profesor de Paleoantropología en la Universidad Autónoma de Barcelona y director del laboratorio de Paleoantropología del Museu dArquelogia de Catalunya. Domene publica su trabajo con el título El cráneo infantil de Orce corresponde a un homínido en el último número de la Revista de Arqueología del siglo XXI, de circulación nacional, dirigida por Nacho Ares. En el artículo editorial de la revista dice que muchos de los antiguos detractores de la "hominidad" del fósil de Orce han corregido hoy su posición y añade: "Uno de ellos el doctor Eudald Carbonell, codirector de Atapuerca, quien realizará en breve excavaciones en Orce, una manera de reconocer no solamente el valor del fósil sino la puesta en valor de un espacio arqueológico cuya importancia puede ser mucho mayor que la ya destacada Atapuerca".

La polémica sobre el cráneo del llamado Hombre de Orce se está desinflando a medida que son más los expertos que se inclinan por pensar que, en efecto, se trata de los restos de un homínido de unos 5 años de edad. Sería el primer homínido de Europa Occidental, con una antigüedad que rondaría el millón y medio de años. Doménec Campillo es uno de los principales defensores de la teoría que argumenta la identificación del cráneo de Orce con un homínido.

Según los geólogos y los paleontólogos, el estrato donde se encontró el cráneo tiene algo más de 15 millones de años y corresponde al Pleistoceno Inferior, antigüedad que da valor al fósil. «Personalmente, como neurocirujano, anatómico y antropólogo, me es indiferente, pues ante cualquier fragmento craneal de esa región, sea cual sea su antigüedad, mi respuesta será la misma. Esta región anatómica es similar en todos los homínidos, ya que el punto de unión de los huesos parietales con el occipital, a nivel del plano sagital, tiene una forma que recuerda la letra griega lambda, que da nombre a la encrucijada y que sólo varía discretamente según sea la abertura del ángulo que forman sus ramas», afirma Domenéc Campillo.

"Como quiera que han asistido (en París) a la Presentación de industrias líticas de Barranco León y Fuente Nueva en Orce, además de los Lumley, otros preeminentes investigadores, entre los que me constan, Carbonell, Sala, Isidro Toro (director del Museo Arqueológico de Granada), Arsuaga y Bermúdez de Castro, no dudo que la reunión habrá sido interesante. Pero si lo que se ha pretendido demostrar es que en Orce, en el Pleistoceno inferior, hace un millón y medio de años, en Venta Micena estaban los homínidos más antiguos de Eurasia, era innecesaria la reunión, pues Gibert en 1982 demostró la presencia de homínidos, de industria lítica y de huesos con señales de descarnación y otros con fracturas con percusión, para extraer la médula ósea".

"En 1983 Gibert y sus colaboradores me mostraron el fósil, que ya lo habían examinado los prestigiosos paleontólogos P. Andrews y M. Crusafont, circunstancia que ignoraba y cuando lo examiné coincidí con su opinión, afirmando que era de un niño de unos cinco años de edad, valoración que los científicos aceptaron y que no se modificó hasta que una experta investigadora francesa dijo que no era un Homo, ¡Es un fragmento de potro de dos meses! Esta hipótesis, que no comparto y que es falsa, al malogrado Gibert le amargó la vida".