El renacer de 'Pasión'

La hermandad del Jueves Santo volverá a la calle en 2010

FERMÍN ANGUITAMOTRIL.
Miembros de la gestora, que trabajan sin cesar para devolver la ilusión a la Hermandad. :: JAVIER MARTÍN/
Miembros de la gestora, que trabajan sin cesar para devolver la ilusión a la Hermandad. :: JAVIER MARTÍN

Ya es un hecho: La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Pasión volverá a las calles de Motril en la Semana Santa tras haber superado todos los problemas suscitados en el seno de la corporación y que llegaron a provocar la suspensión de la tradicional estación de penitencia de 2009. Tras un convulso periodo en el que, además, la imagen mariana de la Virgen de la Amargura, regresó a manos privadas y la hermandad quedó literalmente a la deriva; ahora un grupo de hermanos se ha puesto manos a la obra para levantar una de las cofradías que, paradójicamente, pueden convertirse en uno de los emblemas de la Semana Santa motrileña y, más concretamente, de la jornada 'tripartita' del Jueves Santo. Y lo han hecho sin más apoyo que el propio empeño de un grupo de personas muy vinculadas a la hermandad.

Una gestora cuyo núcleo lo conforman cinco hermanos y está avalada por no pocos motrileños ha conseguido lo que parecía imposible: impulsar un nuevo proyecto de hermandad que cuenta con el respaldo y tutela de Rafael Funes Alvarez, párroco de Puntalón y a la postre uno de los principales artífices de la reconducción de la corporación nazarena hacia la normalidad. A la reunión inicial siguieron varias que no pretenden más que «volver a ilusionar a todos los que siguen sintiéndose parte de esta hermandad», ha declarado José Antonio Rodríguez Martínez, el portavoz de la gestora. Durante muchos años, Martín ha ejercido de capataz del paso de Jesús de Pasión y ahora cede el testigo al joven Carlos Monferrer, quien a las diez de la noche del próximo Jueves Santo pondrá en la calle al 'Maestro', contando con la labor auxiliar de Ernesto Bautista. De hecho, el pasado sábado, una ilusionada cuadrilla de costaleros celebraba su 'primera levantá' en dos años.

Normalización

Entre las primeras acciones que está emprendiendo la gestora destaca la normalización de la vida interna de la hermandad, la puesta al día del censo de hermanos o la adecuación del local que sirve de reunión y contacto entre los cofrades. De la misma forma, el paso de misterio ha sido desmontado en su totalidad y reparados los numerosos desperfectos que presentaba tanto en la parihuela como en los elementos ornamentales. La gestora, según Rodríguez Martín «quiere mirar hacia adelante sin ningún tipo de resquemor por la situación vivida». Ahora trabaja a fondo con la ilusión puesta en un próximo Jueves Santo, el de 2010; una fecha que a buen seguro mitigará el sinsabor de la ausencia en las calles del pasado año. Aquella noche, fueron muchas las decenas de personas que dejaron una vela encendida en el entorno del santuario. La polémica de hecho, precedió a esta ausencia pues a falta de dos semanas del inicio de la Semana Santa pasada, se conocía la decisión de la hermandad de Pasión de no procesionar; una noticia que cayó como una bomba en el mundo cofrade local y que puso en evidencia una situación interna que, a todas luces, era necesario solucionar.

En cualquier caso, y a fin de dignificar el culto a la imagen titular, el Cristo de Pasión ha sido ubicado en el altar mayor del templo de Puntalón. Además, la gestora ha recibido incluso el ofrecimiento de una túnica de salida, diseñada por un conocido artista sevillano. Lo que sí se da por hecho es que la imagen de María Santísima de la Amargura, en la actualidad en un domicilio particular, no procesionará este año ya que -según los integrantes de la propia gestora- la hermandad necesita tiempo y consolidar su organización interna antes de dar nuevos pasos en ese sentido, para recuperar la Imagen.