«Me apasiona contar historias con música»

'Boabdil, el nuevo musical', de La Butaca Vacía, se representa los días 9 y 10 en el Teatro Isabel la Católica

ANTONIO ARENASGRANADA.
Santiago Martín Arnedo, junto a la estatua de Boabdil. ::
                             A. ARENAS/
Santiago Martín Arnedo, junto a la estatua de Boabdil. :: A. ARENAS

Tras darse a conocer con composiciones religiosas y otras como 'Romeo y Julieta' o 'El cabaret en la soga', el granadino Santiago Martín Arnedo (1971), profesor de Música en el IES El Temple de La Malahá, ha puesto ahora música a los últimos años del Reino de Granada. Los actores de la compañía La Butaca Vacía serán los responsables de dar vida a Muley Hacén, su mujer Aixa, Boabdil, Isabel de Solís y su alter ego Zoraida, Moraima, el oscuro Benegas, Aliatar, Aben Hamed y los mismísimos Reyes Católicos.

-¿Dónde hay que buscar el germen de este musical?

-El motor principal fue Francisco José Fernández Cruz, con el que ya hice 'Romeo y Julieta'. Él me propuso trabajar sobre Boabdil. Pasó muchísimo tiempo documentándose y, al mismo tiempo que estrenábamos 'Romeo y Julieta', se sacó la judicatura. En dos años era magistrado. Era un portento.

-Pero no pudo terminarlo.

-Compusimos algunos temas pero hubo un parón, pues al aprobar las oposiciones de juez se tuvo que ir a Barcelona. Durante algunos años ni siquiera hablamos del tema. En una ocasión que nos encontramos me propuso acabar el musical y retomamos la tarea, pero desgraciadamente al poco tiempo sufrió un fatídico accidente: una noche fue arrollado por un coche en Málaga y falleció al día siguiente. Tanto su familia como yo nos tomamos como un reto acabar esta obra, en una especie de homenaje.

-El preestreno fue en el Teatro Medina Elvira de Atarfe...

-Fue increíble. Este teatro cuenta con un espacio magnífico. Nuestra sorpresa fue que prácticamente lo llenamos los dos días y que al final el público dedicó una larga ovación. Todos nos quedamos muy impresionados de ver la aceptación del fruto de tantos años de trabajo.

-¿Que se van a encontrar los asistentes a este musical?

-Van a entrar literalmente en otro mundo que les va a servir para conocer cómo es Granada, de dónde proceden las denominaciones de algunos lugares y todo lo que tiene de misterioso el entorno de la Alhambra. El hecho de que la historia sea tan compleja, tan dramática y esté acompañada continuamente de música va a servir al público para desconectar de su presente, por muy agobiante que sea. La gente se va a dejar llevar por las pasiones, las traiciones, los amoríos, las angustias, el peso del destino sobre Boabdil, y va a convertirse en una intensa aventura de más de dos horas y media de duración.

-¿Cuál ha sido su principal reto desde el punto de vista musical?

-Quizás la fusión de estilos, de lo clásico y lo moderno. La repetición de melodías y determinados recursos compositivos hacen que el público no se aburra. Tiene ciertas resonancias árabes, pero también se nota mi formación clásica. Es una mezcla.

-¿Qué destaca de las voces y coros?

-Que haya una suma de voces de tal calidad es impresionante. La voz privilegiada de Julián Salguero, que interpreta a Boabdil, le da una gran emoción. Su madre Aixa, e incluso los personajes secundarios, como Juan de Vera, tienen unas voces exquisitas. Así mismo, los coros como contrapunto juegan un papel grandioso.