La diplomacia echa la persiana en Yemen

Washington precipita el cierre de las legaciones al detectar sus agencias de inteligencia una amenaza «real» de atentado de Al-Qaida España sigue los pasos de EE UU y Reino Unido y restringe el acceso a su Embajada en Saná

I. CASTRO
Militares yemeníes saludan a dos diplomáticos norteamericanos en el exterior de la Embajada poco después del atentado de 2008. ::
                             AFP/
Militares yemeníes saludan a dos diplomáticos norteamericanos en el exterior de la Embajada poco después del atentado de 2008. :: AFP

La onda expansiva del atentado frustrado contra un avión en Detroit ha reactivado todas las alarmas antiterroristas en Occidente. Estados Unidos y Reino Unido anunciaron ayer el cierre temporal de sus embajadas en Yemen, el país en el que fue entrenado el terrorista que intentó volar la aeronave con explosivos en sus calzoncillos, tras constatar que sus instalaciones se encuentran en el punto de mira de Al-Qaida de la Península Arábiga, la franquicia regional de la red de Osama Bin Laden. España, que sufrió un duro atentado en el país con la muerte de ocho turistas en 2007, también ha restringido el acceso a su legación, aunque la sede diplomática sigue «operativa».

EE UU ha basado su decisión de clausurar la Embajada, que se encuentra protegida por nidos de ametralladoras y con accesos especiales para evitar ataques con coches bomba, en recientes informes de inteligencia que indican que Al-Qaida podría haber planeado un atentado contra la legación. John Brennan, asesor de seguridad nacional de Barack Obama, aseguró ayer en una entrevista en la cadena de televisión ABC que existe una amenaza terrorista «activa y real». «Al-Qaida tiene cientos de efectivos en Yemen y su fuerza está aumentando», agregó antes de concretar que el blanco de los terroristas podría ser su legación en Saná, la capital yemení, o el personal de Estados Unidos, que alcanza el centenar de miembros en este país del sur de la península arábiga.

Nada más conocer los informes de la inteligencia norteamericana, Reino Unido optó por una decisión similar y cerró ayer su sede diplomática, situada muy cerca de la de EE UU. El Foreign Office aseguró que hoy volvería a evaluarse la situación para decidir si pueden reabrirse las instalaciones. El mes pasado, el Gobierno yemení anunció que había atacado a células terroristas que planeaban un atentado contra la Embajada británica.

España, que cuenta con representación diplomática en el país desde 2006, optó por mantener «abierta y operativa» su sede, pero restringió el acceso al público, según explicó el Ministerio de Asuntos Exteriores. De esta manera, el personal de la Embajada sigue con su trabajo habitual aunque se limitará la entrada de visitantes por razones de seguridad. Al frente de la legación se encuentra el encargado de negocios porque el embajador, Marcos Vega, está en España por cuestiones personales. En total, otras siete personas desarrollan distintas labores en la oficina.

Doblar las ayudas

Las nuevas medidas de protección en las embajadas occidentales se pusieron en marcha apenas unas horas después de que el general David H. Petraeus, jefe de las operaciones norteamericanas en Oriente Próximo y Asia Central, llegará a Yemen con un mensaje de Obama. El mando militar, que dio con la fórmula para abrir el camino a la pacificación de Irak, transmitió al presidente del país arábigo, Alí Abdulá Saleh, la intención de EE UU de reforzar su lucha contra el terrorismo en la región. Como primera medida, el representante de Washington anunció que el apoyo económico para el entrenamiento de las fuerzas yemeníes se duplicará este año hasta llegar a los 150 millones de dólares (105 millones de euros). Según fuentes citadas por la agencia AP, sólo Pakistán recibe una ayuda similar para combatir la amenaza terrorista.

Reino Unido también anunció ayer que formará con EE UU una unidad especializada para plantar cara a la implantación de Al-Qaida en Yemen. Londres, que se ha visto salpicada por el frustrado atentado de Detroit porque el terrorista intentó contactar con extremistas mientras estudiaba en la capital británica, apoyará al servicio de guardacostas yemení para evitar que 'yihadistas' de la vecina Somalia acudan en su ayuda. El Gobierno de Gordon Brown, con respaldo de Washington y la Unión Europea, ha convocado para finales de este mes una cumbre paralela a la de Afganistán en la que se analizará la radicalización de Yemen.