Brown apuesta por el escáner corporal contra «la nueva arma terrorista»

Reino Unido es el segundo país europeo tras Holanda que instalará este sistema de control de seguridad en sus aeropuertos

AGENCIASLONDRES.
Una voluntaria se somete al escáner corporal en el aeropuerto Reagan de Virginia. Debajo, las imágenes que son controladas. ::
                             AFP/
Una voluntaria se somete al escáner corporal en el aeropuerto Reagan de Virginia. Debajo, las imágenes que son controladas. :: AFP

Reino Unido también instalará escáneres corporales en sus aeropuertos ante el aumento de la amenaza terrorista de Al-Qaida materializada en el frustrado atentado en un avión con destino a EE UU a cargo de Umar Faruk Abdulmutallab el pasado 25 de diciembre. De esta forma, el país británico será el segundo en Europa en adoptar esa medida tras Holanda, después de que el aeródromo de Amsterdam no detectara la carga explosiva que el nigeriano llevaba oculta en su ropa interior.

Fue el primer ministro, Gordon Brown, quien confirmó ayer la decisión de su Gobierno en una entrevista con un programa televisivo de la BBC1. El 'premier' laborista insistió en que había que actuar «con rapidez» para minimizar el riesgo de embarque de explosivos tras el fallido ataque en el Airbus de Northwest-Delta que volaba a Detroit . «Lo primero de todo -apuntó Brown- es que en los aeropuertos la gente verá la introducción gradual de los escáneres corporales» y precisó que también habrá registros en el equipaje de mano en busca de posibles «trazos de explosivos».

El primer aeropuerto que empezará a contar con este sistema de vigilancia será el londinense de Heathrow -el mayor de las islas británicas- «tan pronto como sea posible», comunicó la gestora aeroportuaria BAA, filial del español Grupo Ferrovial. El operador no especificó, sin embargo, qué pasajeros deberán someterse a ellos ni si se instalarán en otros aeródromos.

Brown, que no disimuló su preocupación por la nueva escalada terrorista, reiteró que hay que «endurecer la seguridad, algo que es esencial». «Hemos reconocido que hay nuevos tipos de armas que utiliza Al-Qaida y tenemos que responder en consecuencia», añadió el jefe del Gobierno laborista.

El primer ministro no quiso centrar sólo en Yemen la procedencia de la actual amenaza de la red que fundó Osama bin Laden, aunque no obvió su cada vez mayor implantación en el país árabe. «Es un nuevo tipo de amenaza que procede de territorio yemení, aunque hay otras fuentes potenciales, como Somalia, Afganistán y Pakistán», insistió.

Ataque a la privacidad

El Gobierno británico ha decidido, al igual que el holandés, primar la seguridad a la polémica desatada desde que EE UU apostó por los escáneres corporales. El Parlamento Europeo rechazó en 2008 tratar el tema por la continuas denuncias de asociaciones de usuarios y pasajeros acerca de que el sistema suponía una ataque a la privacidad. La Unión de Libertades Civiles estadounidenses (ACLU) señaló incluso que esta tecnología ofrecía «un extraordinario potencial de abuso», ya que funcionan por medio de frecuencias cuyas ondas atraviesan la ropa y dibujan en la pantalla del cuerpo desnudo en tres dimensiones, lo que permite observar implantes, prótesis y genitales.

En este sentido, la ministra holandesa del Interior, Guusje ter Horst, dijo al anunciar la decisión de su Gobierno que se está estudiando alguna variación, como equipar a los escáneres un programa informático específico para que las imágenes sean analizadas por un ordenador y no por personas, a fin de garantizar el respeto a la intimidad. Pero también señaló que «nuestro punto de vista es que el escáner corporal podría haber ayudado a localizar la bomba que portaba Abdulmutallab».

La Asociación Española de Usuarios, Empresarios y Profesionales del Transporte Aéreo (Asetra) se ha sumado a la polémica y ayer pidió al Gobierno Zapatero que no instale escáneres si no se garantizan los derechos fundamentales de los pasajeros. Su presidente, Ignacio Rubio, exigió la creación de un comité de expertos que analice caso por caso los sistemas de seguridad a adoptar tanto en el transporte aéreo como en el ferroviario o el marítimo.