Granada se vive en el exilio

Manuel López Muro ha paseado el nombre de la ciudad por las Casas de Andalucía en Madrid. Su libro inédito, 'Del baúl de mis recuerdos', es un canto a su tierra natal

ANTONIO ARENASGRANADA.
Granada se vive en el exilio

Manuel López Muro es de esa casta de hombres profundamente enamorados de la tierra que los vio nacer. Pese a que los avatares de la vida le llevaron a Madrid, donde reside a sus 81 años, sigue rememorando en sus sentidos versos los bellos rincones granadinos y las fiestas tradicionales. Hasta se ha atrevido a componer una estrofa-réplica a la del ciego de Francisco de Icaza, que merecería la pena perpetuar en algún rincón alhambreño.

En una grabación realizada en una cinta cassette se autodefine como «un hombre que nace en Granada, que siente Granada, que vive Granada». A continuación recita como un maestro rapsoda para deleite del que tiene la suerte de escuchar algunas de sus composiciones, que han oído en vivo y en directo todas las Casas de Andalucía de Madrid y alrededores. Eso le valió en el 2000, por parte de la Tertulia de Amigos de Granada, el nombramiento de 'granadino ilustre'.

Nació el 2 de agosto de 1928 en el número 4 de la calle del Estribo. Y, a estas alturas de la vida, sigue siendo una persona polifacética, pues además de poeta ha sido conferenciante, preferentemente de temas andaluces, y también dibujante. Varios premios y medallas de oro en las exposiciones que ha participado le avalan. Mientras su salud se lo ha permitido, nunca faltó a la procesión de la Patrona de Granada, pues siente auténticamente «el honor de ser Caballero Horquillero».

Cordón umbilical

Defensor a ultranza de las tradiciones granadinas y actualmente jubilado, ha desempeñado su actividad laboral como interventor territorial en el Insalud de Madrid. Pero nunca ha roto su cordón umbilical con Granada gracias a que diariamente recibe IDEAL en su domicilio, lo que le permite estar siempre al tanto de lo que aquí sucede. «Granada es una ciudad que nunca duerme», comenta con humor antes de añadir, «pues siempre está levantada», en referencia a las numerosas obras.

En su libro 'Del baúl de mis recuerdos' dedica poemas a la Semana Santa y más concretamente al Cristo de los Gitanos. También hay tres composiciones para el Albaicín y Sacromonte. En una de ellas desarrolla un original y bellísimo diálogo entre los dos ríos de Granada acerca del granadino universal, Federico García Lorca. También desfilan en este texto inédito granadinos ilustres o personas muy vinculadas a Granada, como Andrés Segovia o Manuel Cano.

En el prólogo escrito por Pedro Gómez Aparicio, tras calificar a López Muro como «poeta de las pequeñas cosas, de las ideas fugaces, de las momentáneas sensaciones, en las que buceo hasta encontrar su verdadera entraña, que suele ser la expresión de un sentimiento» indica que su poesía es melancólica a veces, sugeridora siempre».