Los tribunales dan un respiro al Festival Rock del Zaidin

Una juez descarta que el Ayuntamiento tenga que pagar 85.298 euros a las víctimas del 'ruido' de los conciertos

IDEAL.ESGRANADA.
Los conciertos concentran a miles de jóvenes todos los años.. ::                             IDEAL/
Los conciertos concentran a miles de jóvenes todos los años.. :: IDEAL

El Festival Rock del Zaidín parece estar destinado a la tragedia. Entre los reclamos de la SGAE, los recortes de presupuesto del Ayuntamiento, las nuevas construcciones que no paran de invadir el suelo que ocupaban los conciertos y la parte de vecinos que se queja del ruido, el panorama pinta cada vez peor. Curiosamente, a los organizadores del certamen les han llegado buenas noticias de los tribunales. Sólo los jueces y los zaidineros parecen respaldar el espectáculo.

Una reciente sentencia -similar a una dictada en 2007- descarta que el Consistorio granadino tenga que indemnizar a los integrantes de la Asociación de Afectados por Ruidos Molestos, Actividades Peligrosas e Insalubres del Zaidín (zona sur) por los daños causados por la celebración de los conciertos. Según el Juzgado de los Contencioso Administrativo número 4 la reclamación monetaria se salía de la suma correspondiente a cada uno de los 47 integrantes de la asociación. La magistrada encargada del caso rechazó las pretensiones de la asociación por entender que carece de legitimación para plantearlas como grupo y lo tenían que haber echo de forma individual para pedir las cantidades que pedían. La indemnización de 85.298 euros, más de los 1.800 euros que le tocaría a cada uno, es incompatible con "la subjetividad y consiguiente individualidad del daño que se califica como moral".

La plataforma ciudadana ha llevado su caso a los tribunales varias veces en los últimos cuatro años. La primera vez, en 2005, fue desestimada por los tribunales. En 2007, una sentencia respaldó la celebración de los conciertos teniendo en cuenta que los ruidos soportados formaban parte de una actividad transitoria. También en 2007, la polémica surgió de nuevo cuando la Policía Local respondió a quejas vecinales e impidió que la banda de heavy metal 'Obús' terminase su actuación.