Los toros de Osborne de Jaén, Almería y Córdoba son declarados Bien de Interés Cultural

Estas tres estructuras constituyen un símbolo de identificación colectiva en el territorio , con distintos valores históricos, sociales, artísticos, constructivos, estructurales y paisajísticos.

EFESEVILLA
Se ha convertido en un referente identificador de Andalucía, trascendiendo el soporte estético de la marca.  AFP/
Se ha convertido en un referente identificador de Andalucía, trascendiendo el soporte estético de la marca. AFP

La Consejería de Cultura ha incoado el procedimiento para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA), como Bien de Interés Cultural (BIC), de tres de las veinte estructuras publicitarias conocidas como los toros de Osborne en Jaén , Córdoba y Almería.

Con la tipología de monumento y de forma individualizada, las estructuras son la número IX del término municipal de Córdoba, instalada en 1974; la ubicada en el término municipal de Santa Elena, en Jaén , y una tercera en el Benahadux, en Almería, estas dos en 1956, según explica una nota de la Junta de Andalucía.

Estas tres estructuras constituyen un símbolo de identificación colectiva en el territorio, con distintos valores históricos, sociales, artísticos, constructivos, estructurales y paisajísticos.

Por este motivo, se integrarán en el catálogo general y se les dotará de la máxima figura de protección -al declararlos Bien de Interés Cultural-.

No obstante, en los próximos meses se tramitarán los expedientes para la inscripción de las diecisiete estructuras publicitarias restantes, las cuales no presentan diferencias significativas entre ellas, a excepción del tamaño en el caso de los dos toros situados en Alcalá de los Gazules, en Cádiz.

Estos dos ejemplares corresponden al tipo toro grande, con 6,54 metros, mientras que los 18 restantes entran en la tipología de toros gigantes, con una altura de 13,13 metros.

La imagen de los toros de Osborne, diseñada por Manuel Prieto Benítez (1912-1991), nació como una estructura publicitaria para pasar a convertirse en objeto artístico, siendo un ejemplo ilustrativo del "pop-art" contemporáneo mientras funcionó como reclamo de Osborne.

Desde el punto de vista antropológico, el toro de Osborne constituye un potente símbolo, como tótem del país, pero también un referente identificador de Andalucía, trascendiendo el soporte estético de la marca.