Los coches oficiales en Granada cuestan un millón de euros cada año sólo en su mantenimiento

Ayuntamiento, Junta, Diputación o Universidad no renuncian a trasladar a sus cargos en vehículos con conductor ni en tiempos de crisis

ROCÍO MENDOZA RMENDOZA@IDEAL.ESGRANADA
Los coches oficiales en Granada cuestan un millón de euros cada año sólo en su mantenimiento

Diputados, delegados de la Junta o concejales se mueven a bordo de coches oficiales. Por motivos de agenda o por cuestión de seguridad, lo cierto es que en muchos casos circulan en coches de gama alta, algo que chirría con los tiempos que corren. Sólo contando los adscritos al uso de cargos y otros funcionarios de alto nivel, circulan por la provincia un mínimo de 38 vehículos oficiales.

Y no siempre están a disposición de una institución para gestionar su agenda global de actos. Si sólo se cuentan estos, cifra a la que falta el dato completo que no ha facilitado Diputación, el gasto medio básico de todos ellos, realizando un cálculo del sueldo de un chófer (sin contar dietas ni horas extra), el precio de un seguro medio y la media de gasolina gastada ofrecida por algunas instituciones, la cifra asusta: más de un millón de euros anuales.

De contar factores tan básicos como las reparaciones y revisiones, se duplicaría. A modo de ejemplo, un millón de euros es lo que ha costado hacer una guardería de 101 plazas en La Chana -inaugurada hace semanas- o el presupuesto destinado por la Junta de Andalucía para impulsar el viejo proyecto del Espacio Escénico para la ciudad.

Cada institución es un mundo en la gestión de este área y su forma de entenderla. Algunos podrían ahorrar y otros tienen ya recursos automovilísticos limitados. El Ayuntamiento es la única institución de la ciudad que ha hecho cuentas para tomar la decisión de rebajar su nivel de gasto en lo que a coches oficiales se refiere. Y hay otras instituciones que dan buen ejemplo de que se puede ejercer el cargo sin ostentación. El subdelegado lleva un Peugeot y si viene un ministro, tiene a su disposición un Renault Laguna y un Citroën. La Universidad es la más modesta. Salvando el Audi del rector, cuentan con sólo cinco y, entre ellos, dos Ford Escorpion antiguos.