La destrucción de empleo en Granada continuará al alza a lo largo de todo 2010, según las previsiones de Caja Rural

Los autores de su último Boletín de Coyuntura Económica estiman que el paro llegue a afectar a 130.000 personas en términos de EPA y que la tasa sobrepase el 30%

MIGUEL ALLENDEGRANADA
Desempleados en la cola del paro. / IDEAL/
Desempleados en la cola del paro. / IDEAL

El último Boletín de Coyuntura Económica que ha sido editado por la Fundación Caja Rural recoge un detallado análisis de la situación por la que atraviesa España y Granada en el primer semestre del presente año y unas previsiones nada optimistas para este segundo. Y lo que es peor, sus autores, el equipo de economistas que encabeza el catedrático Miguel González Moreno, auguran una mala coyuntura en el mercado laboral provincial: pasaremos de una tasa actual de paro del 27,3%, que supone nueve puntos por encima de la media nacional, a otra que superará probablemente el 30%.

Un indicador que si se cumple, como así barruntan estos expertos, supondría que unas 130.000 personas se encontrarían sin empleo al finalizar el próximo ejercicio. Cantidad esta medida en términos de Encuesta de Población Activa (EPA) y que sin duda resulta alarmante.

El profesor González Moreno describió la particular travesía del desierto que le espera a la economía granadina como un periodo de tiempo de rehabilitación penosa, dura y con grandes costes que seguirá a la caída de la actividad que ya se ha registrado en niveles históricos, como ha ocurrido en el resto del país. Este catedrático aseguró que el deterioro intenso y generalizado de buena parte de los indicadores de actividad y demanda, unido a los muy malos datos de producción a nivel nacional durante la primera mitad del año, hacen prever un panorama sombrío.

Por todo lo anterior, el equipo que elabora el Boletín de Coyuntura Económica de Caja Rural cree imprescindible que se adopten reformas de calado en la economía española y que han de afectar tanto al mercado de trabajo, como al sistema financiero o al de producción. Unas medidas que no sean paliativas de los síntomas de la enfermedad que padece la economía española, sino que sean curativas de la misma, en palabras de González Moreno.